{"id":10702,"date":"2023-03-13T15:35:04","date_gmt":"2023-03-13T15:35:04","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=10702"},"modified":"2023-03-13T15:35:04","modified_gmt":"2023-03-13T15:35:04","slug":"yo-me-lo-guiso-yo-me-lo-como","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/yo-me-lo-guiso-yo-me-lo-como\/","title":{"rendered":"Yo me lo guiso, yo me lo como"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>La singularidad de Giuliano reside en su furiosa autonom\u00eda, generadora de siete goles para los que apenas ha necesitado media asistencia<\/strong><\/p>\n<p>No es un ariete demoledor ni un delantero casual desde la mediapunta. Tampoco disfruta de un juego a\u00e9reo destacado ni domestica el bal\u00f3n con una habilidad especial. Ni fuerte ni alto, a Giuliano, sin embargo, se le ve m\u00e1s que a nadie en el campo porque en dosis peque\u00f1as pero explosivas posee de casi todo sobre un par de virtudes capitales en su f\u00fatbol canchero: velocidad y voracidad. La rapidez es su combustible, un don que le permite espectaculares esprints a campo abierto y, quiz\u00e1s lo m\u00e1s valioso de su repertorio, reacciones electrizantes, enchufado a un invisible y contagioso generador de ambiciones. Se gana el pan en territorio salvaje, nada de puestos de observaci\u00f3n sobre los que cazar con mira telesc\u00f3pica en un coto reservado. Ind\u00f3mito y generoso, la afici\u00f3n le estima por igual en sus crisis goleadoras o finalizadoras que en episodios de m\u00e1s lucidez realizadora porque valora por encima de cualquier cosa su rebeld\u00eda contra la rendici\u00f3n.<\/p>\n<p>No es un crack ni lo pretende. Ni por su forma de jugar ni por car\u00e1cter, pero su estrellita es una constelaci\u00f3n para este Real Zaragoza de pocas luces. Frente al Legan\u00e9s concentr\u00f3 en la apertura del marcador lo mejor de su surtido: aceleraci\u00f3n, atrevimiento, \u00edmpetu, pacto con el rebote y lo aderez\u00f3 con un envoltorio de m\u00e1xima calidad para abrirse paso por las cavernas y definir con un toque caramelizado mientras varios porteros de discotecas ard\u00edan sobre su reguero de fuego. No necesit\u00f3 a nadie. Porque la singularidad del Cholito, un atacante que acaba de llegar al profesionalismo, es su autonom\u00eda para crear ocasiones y para materializarlas, para cabalgar audaz sobre las crines de la ubicuidad en el \u00e1rea. De los siete tantos que ha conseguido, tan s\u00f3lo en el segundo contra el Huesca cont\u00f3 con un medio pase de Zapater.<\/p>\n<p>La otra media docena de aciertos han sido cosa de su olfato, de un instinto innato para averiguar donde caer\u00e1 la pelota venga loca o cuerda y de sus aventuras lun\u00e1ticas de elegante delantero, al igual que hizo en Ponferrada con una vaselina sobre el central, control con el muslo e inmisericorde zurdazo, o en de Butarque, un lanzamiento directo de Cristian que gan\u00f3 por picard\u00eda al central para rematar a Riesgo por dos veces. Categor\u00eda. El argentino ha ofrecido tres asistencias pero no ha recibido ninguna, o al menos no las ha convertido. Este mismo domingo, despu\u00e9s de la maravilla que se sac\u00f3 de la chistera, quem\u00f3 la banda derecha a la contra, busc\u00f3 sin acierto a Puche y el despeje le vino mientras se levantaba del suelo. Otro se hubiera dado por satisfecho o por agotado, pero eligi\u00f3 enfrentarse a Sergio Gonz\u00e1lez, Omeruo y Riesgo para provocar un penalti por mano. Simeone, con todos ustedes.<\/p>\n<p>Se estren\u00f3 con el Lugo, con unos cuantos gatos enredados en el despeje y el remate del ovillo, con \u00e9l mismo por los suelos lanzando zarpazos al aire. Se incorpor\u00f3 y con la pelota a\u00fan sin due\u00f1o meti\u00f3 el interior del pie para resolver el jerogl\u00edfico. El doblete de El Toral\u00edn y el 1-1 ante el M\u00e1laga en casa llevaron el mismo sello del que hizo al Huesca, movimientos de ingenio hacia el segundo palo, a zonas muertas de pesca furtiva, para recoger la lluvia de un bal\u00f3n peinado por cabezas amigas o enemigas. Giuliano se lo guisa y se lo come. Aun as\u00ed no es ego\u00edsta este delantero fuerte y alto por dentro que cautiva por la tenacidad de quien quiere ganarlo todo por fuera y que se sabe en el primer curso universitario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La singularidad de Giuliano reside en su furiosa autonom\u00eda, generadora de siete goles para los que apenas ha necesitado media asistencia No es un ariete demoledor ni un delantero casual desde la mediapunta. Tampoco disfruta de un juego a\u00e9reo destacado ni domestica el bal\u00f3n con una habilidad especial. 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