{"id":1081,"date":"2021-04-21T15:25:55","date_gmt":"2021-04-21T15:25:55","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=1081"},"modified":"2021-04-21T23:42:19","modified_gmt":"2021-04-21T23:42:19","slug":"de-mareo-a-la-gloria-del-real-zaragoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/de-mareo-a-la-gloria-del-real-zaragoza\/","title":{"rendered":"De Mareo a la gloria del Real Zaragoza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00d3scar Luis Celada, Pablo D\u00edaz Stalla, Juanele y David Villa, cuatro futbolistas formados en la escuela del Sporting para, en diferentes etapas, lograr t\u00edtulos y relevancia con el equipo aragon\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p>Mareo tiene un aroma especial y el Real Zaragoza supo percibirlo para fichar a tres jugadores con sello y marca de la escuela del Sporting. Se nutri\u00f3 del conjunto asturiano en su \u00faltima etapa de esplendor.<strong> Un defensa multiusos, un centrocampista de largo alcance,\u00a0 un delantero peso pluma con muchos kilates de fantas\u00eda<\/strong> que hab\u00edan coincidido en la primera plantilla y en la alineaci\u00f3n del equipo de entrenaba Garc\u00eda Rem\u00f3n. Y despu\u00e9s, un goleador como Dios manda. <strong>\u00d3scar Luis Celada, Pablo D\u00edaz Stall, Juanele y David Villa, <\/strong>por orden de llegada a La Romareda. De Luarca, de Buenos Aires previa parada en Cantabria, de Roces, una parroquia del Distrito Rural de Gij\u00f3n, y de parroquia Tuilla, parroquia del<strong>\u00a0municipio asturiano de Langreo<\/strong>. Se abrigaron bajo el manto de una de las mejores canteras del f\u00fatbol espa\u00f1ol, donde crecieron hasta emprender otras aventuras profesionales. Sin duda la m\u00e1s enriquecedora en notoriedad para los tres primeros, en Zaragoza. El Guaje vol\u00f3 m\u00e1s alto, mucho m\u00e1s alto despu\u00e9s de forjarse en el Municipal.<\/p>\n<p>El Real Zaragoza hab\u00eda ganado la Copa al Celta de <strong>Chechu Rojo<\/strong> y se dispon\u00eda a disputar la Recopa prometida por <strong>Cedr\u00fan<\/strong> desde el balc\u00f3n del Ayuntamiento. \u00d3scar ya se hab\u00eda ganado fama en El Molin\u00f3n. <strong>Pulm\u00f3n ancho, pierna poderosa, dominio del juego a\u00e9reo para desplegar un f\u00fatbol autoritario y con criterio en la medular<\/strong>. Libre de su contrato con el Sporting, la secretar\u00eda t\u00e9cnica estim\u00f3 que al equipo le faltaba un jugador de esas caracter\u00edsticas en un temporada que iba a ser muy exigente con cuatro frentes abiertos.<strong> Geli, Caf\u00fa y Loreto<\/strong> se le unieron como refuerzos.<\/p>\n<p>Una <strong>alineaci\u00f3n imperial<\/strong> le hizo imposible entrar en el equipo con asiduidad en su primer a\u00f1o. Marc\u00f3 en el Luis Casanova contra el Tatran Presov, acort\u00f3 distancias en la derrota contra el Albacete de<strong> Fernando Morientes<\/strong> en Copa y complet\u00f3 la eliminatoria frente al<strong> Chelsea<\/strong> de titular tanto en La Romareda como en la olla a presi\u00f3n de Stamford Bridge. Se coron\u00f3 por derecho propio como <strong>campe\u00f3n de la Recopa<\/strong>. Todo fue diferente en su segundo curso. Su protagonismo alcanz\u00f3 cotas m\u00e1ximas en un Real Zaragoza sin <strong>Esn\u00e1ider<\/strong>, de regreso al Real Madrid, y con <strong>Higuera y Pardeza<\/strong> retirados del frente demasiado pronto a favor de<strong> Dani Garc\u00eda Lara y Morientes.<\/strong> Liga, Copa, Supercopa contra el Ajax&#8230; \u00d3scar se hab\u00eda hecho con <strong>un lugar de relevancia pero el Real Zaragoza no le acompa\u00f1\u00f3<\/strong> y se despidi\u00f3 de todas las competiciones. En su tercer ejercicio pas\u00f3 a la reserva m\u00e1s absoluta este centrocampista<strong> todo coraz\u00f3n<\/strong> que con los a\u00f1os regresar\u00eda al club como integrante del \u00e1rea m\u00e9dica.<\/p>\n<p>El Sporting hab\u00eda descendido a Segunda y <strong>Pablo emigr\u00f3 a Zaragoza en plena madurez deportiva<\/strong>. P<strong>aco J\u00e9mez, Faryd Mondrag\u00f3n y Savo Milosevic<\/strong> le acompa\u00f1aron en la nueva n\u00f3mina del equipo aragon\u00e9s. Parec\u00eda un futbolista com\u00fan y sin embargo pose\u00eda una impagable<strong> capacidad para adaptarse a cualquiera de la posiciones defensivas<\/strong> sin rebajar un gramo su solvencia. Contundente, serio, puntual en la colocaci\u00f3n, robusto e inteligente con el bal\u00f3n. Una pieza que encajaba a la perfecci\u00f3n con el ideario de Chechu Rojo, relevo de <strong>Luis Costa<\/strong> en el banquillo. Con el t\u00e9cnico bilba\u00edno protagoniz\u00f3 dos campa\u00f1as estupendas, muy cerca de entrar en posiciones de UEFA y luchando por el t\u00edtulo de Liga hasta la \u00faltima jornada. Una de sus grandes actuaciones se produjo en el<strong> 1-5 del Bernab\u00e9u.<\/strong> Paco J\u00e9mez se lesion\u00f3 en el minuto 22 y hubo que restructurar la defensa con Solana. Poco minutos despu\u00e9s comenz\u00f3 una espectacular <strong>lluvia de goles<\/strong> para dar forma a una de las victorias m\u00e1s memorables del Real Zaragoza en Liga. Integrante, adem\u00e1s, de la defensa de los cuatro centrales que utiliz\u00f3 Rojo en no pocas ocasiones junto a <strong>Lanna, J\u00e9mez y Sundgren.<\/strong><\/p>\n<p>Su <strong>momento de gloria<\/strong> estaba por llegar. La Liga se sufri\u00f3 hasta el \u00faltimo segundo para evitar el descenso, pero tuvo la recompensa de la Copa, de nuevo arrebatada al Celta, esta vez pilotado por<strong> V\u00edctor Fern\u00e1ndez<\/strong>. El 30 de junio de 2001, en el secarral de La Cartuja sevillana, con un temperatura sahariana y frente a un rival de mucho pedigr\u00ed, Pablo y otros tres centrales (esta vez J<strong>em\u00e9z, Aguado y Rebosio<\/strong>) compusieron una l\u00ednea f\u00e9rrea a la que se sum\u00f3 <strong>Gurenko<\/strong> como escoba por delante para evitar las maniobras de <strong>Mostovoi.<\/strong> Vio la tarjeta roja en el minuto 92, pero<strong> Yordi<\/strong> hizo el 3-1 en el 94 y Pablo alz\u00f3 el <strong>primer trofeo de su carrera<\/strong>. Del todo a la nada. <strong>Un descenso demencial y unas rodillas muy deterioradas<\/strong> que ya le impedir\u00edan ser el mismo, ni tan siquiera jugar. Aun as\u00ed, como integrante de la plantilla,<strong> a\u00f1adi\u00f3 la Copa de Montju\u00efc<\/strong> a su palmar\u00e9s de guerrero fiel, de jugador de equipo al cien por cien.<\/p>\n<p><strong>Juanele<\/strong> hab\u00eda enamorado en El Molin\u00f3n, pero no lo consigui\u00f3 del todo en Tenerife.<strong> Pizzi, Diego Latorre, Pinilla; m\u00e1s tarde Kodro y Makaay<\/strong>. La delantera en el Heliodoro estaba muy cara y el<strong> Pich\u00f3n de Roces<\/strong> picoteaba minutos sin asentarse de todo en el once salvo un par de las cinco temporadas que jug\u00f3 en las islas. Con 28 a\u00f1os lleg\u00f3 al Real Zaragoza de Chechu Rojo para encontrarse con una vez m\u00e1s con <strong>Pablo<\/strong>. C<strong>on Milosevic form\u00f3 un frete de ataque genial<\/strong> que firm\u00f3 30 goles (21 del serbio y 9 del asturiano, la cifra m\u00e1s alta de su carrera). La noche del Bernab\u00e9u (dos tantos de los cinco) le encumbr\u00f3 y dej\u00f3 ver la <strong>mejor versi\u00f3n de Juanele<\/strong>. <strong>Listo como un demonio bajo una falsa apariencia de \u00e1ngel ca\u00eddo<\/strong>, capaz de abrir latas y defensas con movimientos de distracci\u00f3n de atacante bravuc\u00f3n. Al igual que Pablo se llev\u00f3 el <strong>Copa de La Cartuja<\/strong> a sus vitrinas como actor principal y <strong>la Montju\u00efc como secundario de lujo.<\/strong><\/p>\n<p>Hab\u00eda hecho 38 goles en dos campa\u00f1as con el Sporting en Segunda. El Real Zaragoza ni se lo pens\u00f3: ten\u00eda que fichar aquella<strong> bomba de relojer\u00eda<\/strong>. <strong>David Villa<\/strong> tuvo un duro periodo de aclimataci\u00f3n. En las 12 primeras jornadas de Liga tan solo hab\u00eda firmado un par de tantos y uno de penalti. Le pod\u00eda la ansiedad, la juventud y el apetito ante una Romareda impaciente, pero <strong>emit\u00eda se\u00f1ales de un enorme universo por descubrir<\/strong>. Marc\u00f3 en Valencia y no se detuvo. Cada vez m\u00e1s veloz en las decisiones, en la definici\u00f3n, en un instinto inmisericorde e irrefrenable,\u00a0 como un volc\u00e1n en constante erupci\u00f3n. <strong>Veloz, generoso, ego\u00edsta, asociativo&#8230;\u00a0 Depredador.<\/strong> 20 dianas, una de ellas, en la <strong>final de Copa ante el Madrid,\u00a0 abrazado al final a Pablo y Juanele<\/strong>.\u00a0 Tres en un empate en Liga con el Sevilla (4-4) del que sali\u00f3 abucheado. Conquist\u00f3 tambi\u00e9n la <strong>Supercopa<\/strong> contra el Valencia, el club que lo fichar\u00eda despu\u00e9s de otra tacada de<strong> 18 tantos entre Liga y UEFA<\/strong> . El resto es historia. <strong>El Guaje es historia<\/strong> del f\u00fatbol espa\u00f1ol.<\/p>\n<p><strong>\u00d3scar, Pablo, Juanele y Villa<\/strong>. Aquel Real Zaragoza con pinceladas gruesas de Mareo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00d3scar Luis Celada, Pablo D\u00edaz Stalla, Juanele y David Villa, cuatro futbolistas formados en la escuela del Sporting para, en diferentes etapas, lograr t\u00edtulos y relevancia con el equipo aragon\u00e9s Mareo tiene un aroma especial y el Real Zaragoza supo percibirlo para fichar a tres jugadores con sello y marca <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/de-mareo-a-la-gloria-del-real-zaragoza\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1085,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1081"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1081"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1081\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1090,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1081\/revisions\/1090"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1085"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}