{"id":11225,"date":"2023-05-07T19:47:15","date_gmt":"2023-05-07T19:47:15","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=11225"},"modified":"2023-05-08T14:26:24","modified_gmt":"2023-05-08T14:26:24","slug":"el-dia-de-la-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-dia-de-la-madre\/","title":{"rendered":"El d\u00eda de la madre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>El Real Zaragoza, que se hab\u00eda repuesto al gol de Viti con un tanto majestuoso de Bermejo y dominaba el encuentro, regresa a la derrota por la ternura de sus centrales en el \u00faltimo minuto<\/strong><\/p>\n<p>En el d\u00eda de la madre, el Real Zaragoza lo fue m\u00e1s que ninguna regalando toda la ternura del mundo en el \u00faltimo minuto por la mansedumbre de Llu\u00eds L\u00f3pez y Jair, que se sincronizaron para dejar que Sequerira se llevara el bal\u00f3n a trompicones y Masca lo clavara en la porter\u00eda de Rat\u00f3n. Los centrales, que hab\u00edan tenido una actuaci\u00f3n distinguida hasta ese terrible apag\u00f3n compartido, pecaron de un consentimiento intolerable en su zona de control para que el Real Zaragoza regresara a la derrota tras su larga racha sin perder, cuando todo estaba controlado, despu\u00e9s de haber dispuesto de dos magn\u00edficas ocasiones en los pies de Pau Sans y en la cabeza de Bermejo, con el Oviedo sin aparentes recursos para conseguir m\u00e1s de un punto. Pero este equipo capaz de reponerse a golpes secos en el pecho como el gol de Viti en la primera parte con un picotazo maravilloso de Bermejo en un segunda mitad que gobern\u00f3, deja siempre expuesta su mand\u00edbula de cristal unos d\u00edas en ataque y otros en defensa. Carece de las llaves adecuadas para cerrar los partidos, y esta vez dej\u00f3 entreabierta la puerta que suele blindar para que se le escapara la permanencia matem\u00e1tica que le otorgaba el punto.<\/p>\n<p>En un encuentro \u00e1spero, los asturianos llevaron a su terreno por los m\u00e1rgenes del campo, pero sobre todo con una mayor predisposici\u00f3n para ganar los balones divididos, para incendiar cada pelea en cualquier territorio y salir en transiciones con un lanzallamas entre los dientes. Ni Beb\u00e9, ni Puche, ni un Az\u00f3n que arrastra todav\u00eda el lastre de su larga inactividad consegu\u00edan desprenderse de la presi\u00f3n y de la persecuci\u00f3n. Bermejo tampoco, y en uno de sus caracoleos perdi\u00f3 la pelota en campo contrario y activ\u00f3 al joven Moro, quien desat\u00f3 sus piernas para conducir toda la jugada y asistir a Viti en un segundo palo desprotegido. Era la primera vez que uno de los dos equipos disparaba a puerta, con 38 minutos de f\u00fatbol cobarde por horizontal del Real Zaragoza y demasiado ansioso y precipitado de los locales. A la vuelta de los vestuarios, el conjunto aragon\u00e9s dio un pase hacia adelante y liber\u00f3 para movilizarse por dentro a Bermejo y Beb\u00e9, desmedido en ocasiones pero casi \u00fanica arma de garant\u00edas para provocar una reacci\u00f3n. El portugu\u00e9s se puso a hacer de todo y a disparar a todo, gesti\u00f3n agitadora que transmiti\u00f3 confianza y fe a sus compa\u00f1eros. Bermejo descubri\u00f3 pasillos, y por ellos su zurda adquiri\u00f3 brillo y un protagonismo determinante para igualar el choque: tom\u00f3 el esf\u00e9rico en mitad de cancha, sorte\u00f3 a dos rivales con una ligera rotaci\u00f3n de cintura y golpe\u00f3 en carrera y con comba para batir a Tomeu Nadal desde fuera del \u00e1rea. Si alguien sue\u00f1a un gol, es ese.<\/p>\n<p>El Oviedo se hab\u00eda desconectado. Flaqueba donde antes era todo m\u00fasculo y decisi\u00f3n, con el elegante Camarasa y el servicial Luismi sin tanta presencia y con Manu Vallejo y Sergi Enrich maniatados. Escrib\u00e1 y Cervera acudieron a los cambios para afianzar sus prop\u00f3sitos, en el caso del t\u00e9cnico del Real Zaragoza, como siempre, para minimizar la ca\u00edda f\u00edsica que acostumbra a sufrir el conjunto aragon\u00e9s. Az\u00f3n y Puche dejaron sus lugares a Pau Sans y Vada, G\u00e1mez se lesion\u00f3 y entr\u00f3 Larrrazabal y Zapater relev\u00f3 a Grau. En esta oportunidad, con el dibujo cambiado y un solo atacante, el Real Zaragoza no acus\u00f3 la flojera cuando recurre a los reservistas. Al contrario, tuvo el triunfo en un gesto t\u00e9cnico estupendo de Pau Sans en la orientaci\u00f3n que equivoc\u00f3 en la finalizaci\u00f3n con un disparo alto y Tomeu Nadal vendido. Un centro calibrado de Nieto fue ganado por Bermejo, quien se anticip\u00f3 de cabeza y no ajust\u00f3 bien su vuelo en plancha. Una vez m\u00e1s, se manten\u00eda la compostura y se tuteaba a un adversario que llegaba muy inspirado. Pero el Real Zaragoza no es un equipo fiable ni en sus peores ni en sus mejores momentos. Le faltan tablas y jugadores rotundos. Qui\u00e9n iba a pensar que Llu\u00eds L\u00f3pez y sobre todo Jair se fueran a derretir como bombones con el partido a un minuto de su clausura. El Oviedo recogi\u00f3 el regalo en el d\u00eda de la madre&#8230; defensiva.<\/p>\n<p><strong>2\u2013 Real Oviedo:<\/strong>\u00a0Tomeu Nadal; Lucas, Costas, Oier Luengo, Abel Bretones; Viti, Luismi (Mangel, m. 85), Camarasa (Yayo, m. 86), Ra\u00fal Moro (Hugo Rama, m. 68); Manu Vallejo (Leo Sequeira, m. 76) y Sergi Enrich (Mascarenhas, m. 77).<\/p>\n<section class=\"\">\n<article class=\"container pb-15 bg-white\">\n<div class=\"row-center\">\n<div class=\"col-xs-12 col-sm-12 col-md-8 col-lg-8 following-ad-ref-container\">\n<div class=\"detail-body\">\n<p><strong>1\u2013 Real Zaragoza:<\/strong> Rat\u00f3n; Fran G\u00e1mez (Larrazabal, m. 77) Llu\u00eds L\u00f3pez, Jair, Nieto; Sergio Bermejo, Francho Serrano, Jaume Grau (Zapater, m. 87), Beb\u00e9; Puche (Valent\u00edn Vada, m. 77) e Iv\u00e1n Az\u00f3n (Pau Sans, m. 68).<\/p>\n<p><strong>\u00c1rbitro:<\/strong>\u00a0Gonz\u00e1lez Franc\u00e9s (Colegio Las Palmas). Amonest\u00f3 a los jugadores locales Luismi (33&#8242;), Oier Luengo (48&#8242;) y David Costas (68&#8242;) y al visitante Llu\u00eds L\u00f3pez (93&#8242;).<\/p>\n<p><strong>Goles:\u00a0<\/strong>1-0, M. 37: Viti Rozada. 1-1, M. 58: Sergio Bermejo. 2-1, M. 92: Mascarenhas.<\/p>\n<p><strong>Incidencias:<\/strong>\u00a0Partido correspondiente a la 39\u00aa jornada de Liga Smartbank disputado en Carlos Tartiere (Oviedo) ante 13.263 espectadores.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"js-comments-box pt-30\">\n<section class=\"styled__Wrapper-sc-135twcm-0 gsYKtH\">\n<div>\n<div class=\"styled__Wrapper-mfq5t0-0 ceCCrb\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/section>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"toolbar toolbar-directo\">\n<div class=\"toolbar-directo__top\">\n<div class=\"card card-equalizer\" data-type=\"select\">\n<p class=\"btn\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Real Zaragoza, que se hab\u00eda repuesto al gol de Viti con un tanto majestuoso de Bermejo y dominaba el encuentro, regresa a la derrota por la ternura de sus centrales en el \u00faltimo minuto En el d\u00eda de la madre, el Real Zaragoza lo fue m\u00e1s que ninguna regalando <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-dia-de-la-madre\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11226,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-11225","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11225"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11225\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11237,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11225\/revisions\/11237"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11226"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}