{"id":11402,"date":"2023-05-26T22:48:52","date_gmt":"2023-05-26T22:48:52","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=11402"},"modified":"2023-05-27T10:12:21","modified_gmt":"2023-05-27T10:12:21","slug":"zapater-se-convierte-en-himno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/zapater-se-convierte-en-himno\/","title":{"rendered":"Zapater se convierte en himno"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>El jugador protagoniza el homenaje de los homenajes con un discurso final redactado desde la ra\u00edz del zaragocismo de todos los tiempos, arropado por un club y una afici\u00f3n magn\u00edficos que lloran y cantan con el eterno capit\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p>Lo que ha conseguido Alberto Zapater en su despedida trasciende a su propia figura, agigantada en la noche del viernes con un final de perfecta escenificaci\u00f3n, posiblemente en una, sino la mayor, recompensa que recibe un futbolista el d\u00eda de su adi\u00f3s profesional al Real Zaragoza. El capit\u00e1n, ese chico de Ejea que cumpli\u00f3 un sue\u00f1o, ese jugador con una derecha nada excepcional y no demasiado r\u00e1pido a quien Carlos Rojo le ense\u00f1\u00f3 que ten\u00eda tambi\u00e9n la izquierda, hizo casi 12 kil\u00f3metros en su \u00faltimo partido, el 422 con la camiseta blanquilla. Nadie m\u00e1s corri\u00f3 tanto en el encuentro ante el Tenerife, una cita deportiva que sirvi\u00f3 de excusa para un ep\u00edlogo excepcional, magn\u00edfico, sin duda gracias a un nuevo estilo de hacer las cosas que la nueva propiedad supo plasmar con delicada sensibilidad. Fue el homenaje de los homenajes, un homenaje en s\u00ed mismo para las generaciones actuales y la reconquista de las antiguas, hermanadas por la emoci\u00f3n incontrolada, las l\u00e1grimas derramadas y las contenidas frente a ese espect\u00e1culo de la naturalidad.<\/p>\n<p>Zapater gan\u00f3 una Supercopa contra el Valencia y perdi\u00f3 una final de Copa ante el Espanyol. Tampoco ha logrado ascender, misi\u00f3n para la que regres\u00f3 de las tinieblas f\u00edsicas como un templario hacia su particular Jerusal\u00e9n. Un t\u00edtulo en 12 temporadas no es mucho comparado a los que consiguieron Jos\u00e9 Luis Violeta en el nacimiento de la grandeza de la instituci\u00f3n y Xavi Aguado en la confirmaci\u00f3n de esa magnitud que sembraron Los Magn\u00edficos. El Le\u00f3n de Torrero y el espigado recluta que vino de Barcelona para transformarse en capit\u00e1n general son leyendas de los mejores tiempos y los dos futbolistas que m\u00e1s encuentros han disputado con el Real Zaragoza. En tercera posici\u00f3n aparece este centrocampista todo nobleza que el s\u00e1bado subir\u00e1 a la grada para ser una aficionado m\u00e1s, pero esa distancia establecida por las vitrinas y otros marcadores competitivos se acortaron al m\u00e1ximo en una celebraci\u00f3n sobrecogedora por el latido inmenso de un estadio que acompa\u00f1\u00f3 acompasado a un personaje ya m\u00edtico por su significado, por ser la bandera que empu\u00f1a la certeza de que cualquier ni\u00f1o puede jugar en el equipo de su tierra. La eternidad tambi\u00e9n se alcanza desde la ra\u00edz, desde la fe en lo propio. Eso es Alberto Zapater, un aragon\u00e9s sencillo con un coraz\u00f3n blindado contra el desaliento, ba\u00f1ado en el oro de la tenacidad.<\/p>\n<p>Le reclamaron en el centro del campo y, junto a sus hijos Alejandra y Oliver y a su mujer Mar\u00eda, sus triunfos m\u00e1s valiosos, recorri\u00f3 el pasillo formado por compa\u00f1eros, excompa\u00f1eros y otros ilustres del Real Zaragoza mientras los integrantes del Tenerife, en un gesto muy elegante, se quedaban sobre el c\u00e9sped. Jorge Mas y Ra\u00fal Sanlleh\u00ed, con un gigantesco 21 presidiendo la escena final, le entregaron la insignia de Oro y Brillantes; los capitanes le regalaron una el\u00e1stica con todas las firmas del equipo;\u00a0 V\u00edctor Mu\u00f1oz, el entrenador que le hizo debutar con 18 a\u00f1os porque se vio a s\u00ed mismo en aquel juvenil, le dio el brazalete enmarcado, con ambos abrazados por una estrecha complicidad, por un susurro guardado para siempre en el cofre de los secretos como el cierre de la pel\u00edcula <em>Lost in Translation<\/em>, cuando Bill Murray le murmura algo a Scarlett Johansson que nunca sabremos. Dos alevines personificaron a la cantera que ha dignificado al m\u00e1ximo desde su etapa juvenil hasta el \u00faltimo suspiro de su carrera. Y entonces, ese se\u00f1or de 37 a\u00f1os con alma de ni\u00f1o cogi\u00f3 el micr\u00f3fono para dirigirse al p\u00fablico, atornillado a sus localidades por el estremecimiento.<\/p>\n<p>Su discurso llano, muy <em>cerquica<\/em> de su madre y de su hermano Rub\u00e9n, se fue elevando a cada palabra con el aleteo majestuoso de las palabras, concentradas en explicar a su hijo Oliver lo que es y ser\u00e1 eternamente el Real Zaragoza, del que nunca se ir\u00e1. La Romareda, que le hab\u00eda entregado su aliento hasta que fue sustituido, se estremeci\u00f3 cuando pidi\u00f3 a todos los presentes que le acompa\u00f1aran. Zapater, despu\u00e9s de recordar con especial acento a su padre fallecido, se puso a cantar el himno y todas las voces, incluida la de su hijo, le siguieron en una ceremonia imponente de zaragocismo, de gente de bien, de f\u00fatbol en estado puro. El capit\u00e1n se convirti\u00f3 entonces en una composici\u00f3n po\u00e9tica, rematada un mill\u00f3n de veces por el \u00abZapater te quiero\u00bb. M\u00f3viles al viento, fuegos artificiales, m\u00e1s de 23.664 esp\u00edritus acongojados, cerca del llanto o en sus brazos, y a la vez felices. \u00abLa raza en el juego, nobleza y valor, bandera y orgullo de nuestro Arag\u00f3n\u00bb. Hasta pronto, Alberto.<\/p>\n<blockquote class=\"twitter-tweet\">\n<p dir=\"ltr\" lang=\"es\">\u00bb \u0301 ; \u00ab<\/p>\n<p>Escucha el emotivo discurso de nuestro eterno capit\u00e1n <a href=\"https:\/\/twitter.com\/hashtag\/ZapaterTeQuiero?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw\">#ZapaterTeQuiero<\/a> <a href=\"https:\/\/t.co\/eGES4okrK0\">pic.twitter.com\/eGES4okrK0<\/a><\/p>\n<p>\u2014 Real Zaragoza (@RealZaragoza) <a href=\"https:\/\/twitter.com\/RealZaragoza\/status\/1662249891454746626?ref_src=twsrc%5Etfw\">May 27, 2023<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n<p><em>Foto: Real Zaragoza<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El jugador protagoniza el homenaje de los homenajes con un discurso final redactado desde la ra\u00edz del zaragocismo de todos los tiempos, arropado por un club y una afici\u00f3n magn\u00edficos que lloran y cantan con el eterno capit\u00e1n Lo que ha conseguido Alberto Zapater en su despedida trasciende a su <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/zapater-se-convierte-en-himno\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11403,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-11402","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11402"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11417,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11402\/revisions\/11417"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}