{"id":13518,"date":"2023-12-04T10:22:45","date_gmt":"2023-12-04T10:22:45","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=13518"},"modified":"2023-12-04T10:51:27","modified_gmt":"2023-12-04T10:51:27","slug":"un-triunfo-sobre-la-mente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/un-triunfo-sobre-la-mente\/","title":{"rendered":"Un triunfo sobre la mente"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Julio Vel\u00e1zquez reanim\u00f3 al Real Zaragoza y extenu\u00f3 al Legan\u00e9s con un 1-5-3-2 que busc\u00f3 y logr\u00f3 la concentraci\u00f3n de esfuerzos tribal de un equipo que necesitaba otro escenario psicol\u00f3gico, un sistema que prim\u00f3 la ganancia y la defensa de los espacios<\/strong><\/em><\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n de la victoria sobre el Legan\u00e9s se aproxim\u00f3 mucho a la de un t\u00edtulo, un logro que en el deporte no siempre tiene que venir refrendado por un trofeo conmemorativo para las vitrinas. El Real Zaragoza necesitaba ganar el campeonato que jugaba en las tinieblas y lo hizo frente a su espejo roto y al de un enemigo que se reflejaba gigante, de ah\u00ed el ritual desbordante de adrenalina de los futbolistas en el vestuario y de la afici\u00f3n en la grada al final del encuentro sobre una atm\u00f3sfera purificadora. Se hab\u00eda llegado al l\u00edmite, al conf\u00edn de una situaci\u00f3n que, de empeorar, le hubiese condenado a una depresi\u00f3n a\u00fan mayor y posiblemente a centrarse el resto de la temporada a mantenerse lo m\u00e1s lejos posible de los puestos de descenso cuando el objetivo original era estar entre los mejores. Sobre un decorado amueblado de peligros y dudas, Julio Vel\u00e1zquez trabaj\u00f3 sobre el desbloqueo de unos futbolistas consumidos por la redundancia en la derrota en el marcador y en su confianza, y apost\u00f3 por el 1-5-3-2 por primera vez este curso para provocar un cambio de escenario psicol\u00f3gico. Ese plan, poco trabajado, supon\u00eda un riesgo, pero el t\u00e9cnico antepuso un giro que ten\u00eda tanto de deportivo como de mental.<\/p>\n<p>Hab\u00eda que esperar a la respuesta de un sistema que prim\u00f3 la ganancia y de la defensa de los espacios sobre el manejo insustancial de la pelota. Un dise\u00f1o de tres centrales con Franc\u00e9s desplazado a la izquierda y la recuperaci\u00f3n del, hasta ahora, hipertenso Mouri\u00f1o; con todo el carril derecho para G\u00e1mez y el zurdo para un Valera fuera de su espacio natural; con Francho en la izquierda de la l\u00ednea medular de tres donde Toni Moya abanicaba la parcela custodiada por Aguado; con Mollejo como \u00fanico delantero renunciando a Sergi Enrich ante las ausencias de Az\u00f3n y Bakis, y Mesa instalado, este s\u00ed, en su jard\u00edn de las delicias. La inc\u00f3gnita de cu\u00e1l iba a ser la respuesta tard\u00f3 en despejarse, pero se percibi\u00f3 pronto la incomodidad del Legan\u00e9s para tejer acciones ofensivas pese a su paciente elaboraci\u00f3n que nunca conectaba con sus dos puntas, Miguel de la Fuente y Diego Garc\u00eda. El Real Zaragoza fue creciendo sobre la imposici\u00f3n de un estrategia tribal que anim\u00f3 su agresividad t\u00e1ctica y dio sentido a ese plan cuya prioridad era erosionar al l\u00edder para equilibrar las jerarqu\u00edas y, finalmente, explotar con determinaci\u00f3n el experimento tras el gol de Mesa.<\/p>\n<p>El Real Zaragoza recuper\u00f3 la competitividad, el corporativismo en los esfuerzos y volvi\u00f3 a ser un equipo. Ni atractivo ni exuberante, un espejismo que hab\u00eda perseguido sumando fracasos en su confuso y confundido papel de protagonista. Evolucion\u00f3 como un carro de combate y rehuy\u00f3 cualquier baile de sal\u00f3n. La bravura marcial de Mouri\u00f1o, Franc\u00e9s, G\u00e1mez, Valera y Mollejo, con el resto de las piezas impregnadas por ese espritu combativo y cabal se tradujo en una victoria reconstituyente que devuelve a los futbolistas a su lugar, el de una plantilla no tan vigorosa como se cre\u00eda pero en absoluto del perfil bajo y desnutrido con el que hab\u00eda deambulado desde su \u00faltima alegr\u00eda en Andorra.<\/p>\n<p>Sus dos pr\u00f3ximos encuentros son a domicilio. Primero contra el Espanyol y despu\u00e9s en Amorebieta para cerrar la primera vuelta frente al Levante en casa. En Barcelona es posible que Julio Vel\u00e1zquez repita un sistema que ha fomentando el v\u00ednculo colectivo, valor imprescindible en esta categor\u00eda donde las individualidades no marcan grandes diferencias. Sin embargo habr\u00e1 que descubrir m\u00e1s all\u00e1 de ese t\u00edtulo moral conquistado la tarde del s\u00e1bado si el Real Zaragoza establecer\u00e1 el sistema con tres centrales como formato definitivo. Y ratificar si con esa cordada de esp\u00edritus c\u00f3mplices y realistas que fulminaron al Legan\u00e9s, adem\u00e1s de salir de un espeluznante callej\u00f3n le da para seguir escalando por una pared a\u00fan muy vertical.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julio Vel\u00e1zquez reanim\u00f3 al Real Zaragoza y extenu\u00f3 al Legan\u00e9s con un 1-5-3-2 que busc\u00f3 y logr\u00f3 la concentraci\u00f3n de esfuerzos tribal de un equipo que necesitaba otro escenario psicol\u00f3gico, un sistema que prim\u00f3 la ganancia y la defensa de los espacios La celebraci\u00f3n de la victoria sobre el Legan\u00e9s <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/un-triunfo-sobre-la-mente\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13522,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-13518","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13518","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13518"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13518\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13525,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13518\/revisions\/13525"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13522"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13518"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13518"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13518"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}