{"id":1356,"date":"2021-05-11T08:25:02","date_gmt":"2021-05-11T08:25:02","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=1356"},"modified":"2021-05-11T09:14:40","modified_gmt":"2021-05-11T09:14:40","slug":"lo-insalvable-del-real-zaragoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/lo-insalvable-del-real-zaragoza\/","title":{"rendered":"Lo insalvable del Real Zaragoza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>El conjunto aragon\u00e9s toca a las puertas de una permanencia asequible con cuatro puntos m\u00e1s que no sabe bien c\u00f3mo los conseguir\u00e1. Su futuro, sin embargo, est\u00e1 encadenado y condenado a la repetici\u00f3n de peligros similares si no se produce un cambio de propiedad y de infraestructura humana ajena a los viejos vicios<\/strong><\/p>\n<p>A cuatro puntos de la salvaci\u00f3n sobre una contabilidad m\u00e1s o menos aproximada. El Real Zaragoza necesita esa cantidad en los \u00faltimos cuatro partidos para salvarse y la sensaci\u00f3n general es que los conseguir\u00e1. Pocos, sin embargo, se atreven a adelantar de d\u00f3nde ni contra qui\u00e9n como consecuencia de la escasa fiabilidad que ofrece el equipo. De inmediato se le presenta una buena oportunidad para hacerlo con dos fechas de anticipaci\u00f3n: un empate en Las Palmas (mejor un triunfo) y una victoria frente al Castell\u00f3n (y no al rev\u00e9s puesto que los valencianos son rivales directos). La conjetura se apoya en la intuici\u00f3n porque los argumentos futbol\u00edsticos impiden una teor\u00eda s\u00f3lida. Seg\u00fan parece, los canarios se mostrar\u00e1n permisivos porque no se juegan nada y los albinegros se ver\u00e1n intimidados por una Romareda que ruge vac\u00eda y donde el conjunto de Juan Ignacio Mart\u00ednez ha logrado sus mejores resultados. Nadie alude al juego del Real Zaragoza como arma principal. No ha ganado en sus \u00faltimos cuatro partidos y ha marcado dos goles en este periodo en Lugo, uno de penalti y otro de su portero, Cristian, con el pacto de no agresi\u00f3n ante el Espanyol como jugada maestra para conservar una distancia prudencial con el descenso. De producirse alg\u00fan marcador imprevisto por negativo, entonces se mira m\u00e1s adelante con id\u00e9ntica inestabilidad cient\u00edfica: el Mallorca ya habr\u00e1 subido y el Legan\u00e9s tendr\u00e1 resuelto el playoff de ascenso, lo que da por hecho que se emplear\u00e1n a medio gas con los aragoneses. En tres de esos compromisos se apela a la caridad de los adversarios. La limosna al poder&#8230;.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s probable es que esos cuatro puntos, caigan del cielo prestado o del infierno ganado, no se someter\u00e1n a examen alguno de la conciencia. Es tal la necesidad que ser\u00e1n bienvenidos envueltos en papel de regalo o jaspeados de sangre, sudor y l\u00e1grimas. Conseguida la salvaci\u00f3n del equipo, habr\u00e1 que acudir sin tregua a una pregunta cl\u00e1sica y poco o nada atendida despu\u00e9s de ocho temporadas que ser\u00e1n nueve en Segunda Divisi\u00f3n: \u00bfSe ha salvado tambi\u00e9n el club? La respuesta es rotunda, no. El Real Zaragoza est\u00e1 encadenado y condenado a la repetici\u00f3n de peligros similares si no se produce un cambio de infraestructura humana ajena a los viejos vicios y sobre todo de propiedad una vez que la Fundaci\u00f3n 2032 ha consumido su tiempo y credibilidad tras hacer de canal salvador en su momento para convertirse en el puente de los suicidas. La mayor parte de la prensa est\u00e1 asumiendo un papel colaboracionista con la actual direcci\u00f3n, distanci\u00e1ndose de la severa cr\u00edtica que merece la situaci\u00f3n por presiones o, peor a\u00fan, por autocensura. La medios de comunicaci\u00f3n representan un papel fundamental si no capital en un club como el Real Zaragoza, obligado hist\u00f3ricamente al m\u00ednimo margen de error, a una gesti\u00f3n pulcra, al acierto en sus operaciones como bendita penitencia. Si, como est\u00e1 siendo el caso, uno de los propietarios de la sociedad es el Heraldo y sus tent\u00e1culos y la mayor\u00eda sigue su interesada l\u00ednea editorial, los an\u00e1lisis sobre el terrible gobierno deportivo y econ\u00f3mico se evitan o se cubren con un tupido velo para impedir la transparencia. Sin periodismo beligerante, de trincheras, y con la afici\u00f3n ausente del estadio por las restricciones sanitarias se favorece un clima de falso zaragocismo, nada que ver con el zaragocismo inherente a la profesionalidad y al sentimiento, a la denuncia que en otros tiempos agitaba los cimientos de los palcos y hac\u00eda que los dirigentes fueran temerosos de Dios para atender las peticiones del p\u00fablico y de su brazo armado, la prensa libre aun visceral.<\/p>\n<p>La deuda empaquetada de 70 millones que asumi\u00f3 Agapito Iglesias de Alfonso Sol\u00e1ns y convirti\u00f3 en 114 el empresario con sus maniobras en la oscuridad, est\u00e1 siendo el escudo para justificar el deterioro irrefrenable del Real Zaragoza. No se cuestiona ese lastre, patrocinado e incentivado por la pol\u00edtica, porque es cierto. Ahora bien eternizar los fracasos posteriores en la figura de Agapito resulta una maniobra tan infantil como recubierta de intrigas. La Fundaci\u00f3n 2032 ha tenido siete a\u00f1os no solo para reducir la deuda, de la que por cierto ya es uno de los principales acreedores por sus avales, sino para dar forma a alg\u00fan tipo de proyecto en una u otra direcci\u00f3n. Una legi\u00f3n de entrenadores, jugadores y directores deportivos han desfilado por delante de un consejo de administraci\u00f3n con un intencionado aroma a naftalina. \u00bfC\u00f3mo se explica que el director general sea Luis Carlos Cuartero, lugarteniente de Agapito? Podemos profundizar m\u00e1s: \u00bfpor qu\u00e9 esa veneraci\u00f3n por V\u00edctor Fern\u00e1ndez o Pedro Herrera, dos personajes que tuvieron su \u00e9poca pero que en un club con intenci\u00f3n de modernizarse no pueden figurar jam\u00e1s? Se ha querido exponer la involuci\u00f3n como factor de progreso, efecto de una soberbia incultura futbol\u00edstica y empresarial, incapaz de crear un nuevo producto sobre los cimientos de los logros y su valor patrimonial y no de las personas.<\/p>\n<p>Dec\u00eda hace un par de d\u00edas Andoni Cedr\u00fan, cuando le recordaron la celebraci\u00f3n de la Recopa de la que fue protagonista directo, que a \u00e9l solo le interesan el presente y el futuro. Se refer\u00eda a la salvaci\u00f3n y a ese porvenir distinto que regenere la econom\u00eda y las ilusiones. No despreci\u00f3 la gloria de ese pasado, pero lo aparc\u00f3 por otras prioridades. Sin embargo, y pese a lo razonable de lo expuesto por el exportero, el Real Zaragoza ha llegado a esta triste y peligrosa encrucijada por desligarse por completo de aquellos motores que le condujeron a t\u00edtulos y prestigio internacional: una propiedad en manos de los socios; una afici\u00f3n dura como el buen padre con el hijo, y un periodismo sin bocas calladas. Una vez que se certifique la permanencia, nada se puede salvar de este Real Zaragoza en clave de presente y sin m\u00e1s pretensi\u00f3n que un futuro alimentado por donaciones p\u00fablicas. Ya solo hay una salida: que se confirme y se oficialice el inter\u00e9s existente de alg\u00fan grupo de inversores para tomar el pasado como referencia de un futuro nuevo, limpio de fantasmas y amiguismos y tecnificado a todos los niveles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conjunto aragon\u00e9s toca a las puertas de una permanencia asequible con cuatro puntos m\u00e1s que no sabe bien c\u00f3mo los conseguir\u00e1. Su futuro, sin embargo, est\u00e1 encadenado y condenado a la repetici\u00f3n de peligros similares si no se produce un cambio de propiedad y de infraestructura humana ajena a <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/lo-insalvable-del-real-zaragoza\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1361,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1356"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1356"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1356\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1362,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1356\/revisions\/1362"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1361"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}