{"id":13718,"date":"2023-12-26T17:00:57","date_gmt":"2023-12-26T17:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=13718"},"modified":"2023-12-26T17:00:57","modified_gmt":"2023-12-26T17:00:57","slug":"para-ascender-hay-que-tener-un-equipo-cabron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/para-ascender-hay-que-tener-un-equipo-cabron\/","title":{"rendered":"Para ascender hay que tener un equipo cabr\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>El Real Zaragoza de Segunda peca, sin duda v\u00edctima de su estrechez econ\u00f3mica, de haber formado plantillas desprovistas de grandes talentos, pero a\u00fan m\u00e1s de canallesca competidora<\/strong><\/em><\/p>\n<p>El deporte de alta competici\u00f3n y en especial los ganadores que lo pueblan no entrar\u00e1n al reino de los cielos, pero es dif\u00edcil que alguien les discuta el gobierno en la tierra. La victoria se predica sobre el altar de la nobleza y los valores. El \u00e9xito sostenido, sin renunciar a esos pilares de la honradez, atiende tambi\u00e9n a materias menos hidalgas, muy apropiadas para complementar los d\u00edas nublados de inspiraci\u00f3n o cuando el rival se equipara en genialidad. El f\u00fatbol, los partidos, est\u00e1 perforado de t\u00faneles subterr\u00e1neos, de secuencias de pase privado para el entrenador y los jugadores en las que adem\u00e1s de ser bueno hay que actuar como un cabr\u00f3n, una estrategia en nada vinculada a la violencia, el enga\u00f1o o la mala fe, sino al car\u00e1cter en su m\u00e1xima expresi\u00f3n. Al igual que la calidad t\u00e9cnica, se compra en el mismo mercado y no es barato. El Real Zaragoza, en su und\u00e9cima temporada consecutiva en Segunda, lleva camino de penar una vez m\u00e1s las consecuencias de sus estrecheces econ\u00f3micas y de la impericia de sus arquitectos deportivos. Parec\u00eda, todos lo cre\u00edamos con mayor o menor efusividad, que Juan Carlos Cordero hab\u00eda construido un vestuario de regularidad combativa, pero el director deportivo volver\u00e1 a la ventana invernal para corregir sus errores de c\u00e1lculo, especialmente ligados a un grupo sin personalidades vigorosas en el campo.<\/p>\n<p>En el actual equipo, Cristian \u00c1lvarez ejerce de figura paternal y nuclear sin que la mayor\u00eda se aproxime a su temperamento, por otra parte distanciado del liderazgo. Salvo Franc\u00e9s, con un gen fiero del que tambi\u00e9n podr\u00edan beber Mollejo y Mouri\u00f1o, al resto le sobra buena voluntad, empe\u00f1o, compromiso, trabajo y buen criterio con el bal\u00f3n y le falta contundencia para llevar los encuentros y los momentos a su terreno. Este f\u00fatbol moderno que a\u00f1ora muchas cosas del pasado, por fortuna y evoluci\u00f3n casi ha desterrado la picaresca y la agresividad f\u00edsica, pero se rige por patrones atemporales que solicitan que quien aspire a la propiedad lo haga con los papeles en regla y con una pistola en el cinto. La p\u00f3lvora del Real Zaragoza, incluso en los cursos que alcanz\u00f3 los playoffs, ha llegado para revestir una bengala, no para cargar el ca\u00f1\u00f3n del ascenso. Futbolistas de ida y vuelta o cedidos, la mayor\u00eda sin experiencia en le \u00e9lite, y canteranos que han enarbolado la bandera de la cantera con una fabulosa dignidad y rendimiento en los peores episodios. De once intentos, ocho con este ni no sucede algo excepcional, no ha dado ni para la promoci\u00f3n, s\u00edntoma inequ\u00edvoco de una entidad expuesta a las median\u00edas sobre el c\u00e9sped y en los banquillos y sobre todo en los despachos, atestados de intereses personales.<\/p>\n<p>Si se visitan los dos planteles de los equipos que subieron a Primera en 2003 y 2009, se verefica el relato de que el ingenio necesita de copiloto a un maestro de la intriga. L\u00e1inez, Ferr\u00f3n, Toledo, Paco J\u00e9mez, Vellisca, Galca, David Pirri, Galletti, Yordi, Arag\u00f3n, Kolmjenovic, Juanele, Pablo, Generelo, Drulic&#8230; Todos se hab\u00edan doctorado antes en la \u00e9lite y en el arte la lucha por el poder de la tierra media, donde los encuentros son volcanes sin lugar para la sutileza. L\u00f3pez Vallejo, Pignol, Paredes, Ayala, Pav\u00f3n, Jorge L\u00f3pez, Zapater, Gabi, Caffa, Arizmendi, Ewerthon, Doblas, Oliveira, Ponzio&#8230; Nombres que en aquel equipo de Marcelino eran cuestionados, hoy en d\u00eda compondr\u00edan la estructura del m\u00e1ximo favorito de la categor\u00eda con una diferencia abismal. La ca\u00edda definitiva al infierno en 2013 ha ido acompa\u00f1ada de un empobrecimiento progresivo que ni siquiera la actual multipropiedad ha logrado o querido contener en la faceta deportiva.<\/p>\n<p>El Real Zaragoza es ahora mismo un equipo demasiado impresionable y temeroso. Capaz de hacer partidos notables y otros indigeribles. Que se viene arriba contra las m\u00e1s fuertes y se desconecta ante los m\u00e1s fr\u00e1giles. Es decir, sin el soporte imprescindible de futbolistas de esp\u00edritu recio desde el primer al \u00faltimo minuto. S\u00ed, de aut\u00e9nticos cabrones que tiren del carro en la hierba aunque el vestuario arda en confrontaciones de egos. Magn\u00edficos granujas como Belsu\u00e9, Aguado, C\u00e1ceres, Esn\u00e1ider, Poyet, Higuera, Pardeza, Dar\u00edo Franco, Acu\u00f1a, Garitano, Milosevic, Juanele, Lanna, Jos\u00e9 Ignacio, \u00c1lvaro, Gabi Milito, Ponzio, Villa, el Kily o Diego Milito. \u00abMoverse ma\u00f1os, moverse\u00bb es un himno precioso, pero para reinar en la tierra y en el cielo el grito cotidiano deber\u00eda ser \u00ab\u00a1Viva el Real Zaragoza, cabrones!\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Real Zaragoza de Segunda peca, sin duda v\u00edctima de su estrechez econ\u00f3mica, de haber formado plantillas desprovistas de grandes talentos, pero a\u00fan m\u00e1s de canallesca competidora El deporte de alta competici\u00f3n y en especial los ganadores que lo pueblan no entrar\u00e1n al reino de los cielos, pero es dif\u00edcil <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/para-ascender-hay-que-tener-un-equipo-cabron\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13720,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13718"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13718"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13718\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13721,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13718\/revisions\/13721"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13720"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}