{"id":13740,"date":"2024-01-02T18:43:53","date_gmt":"2024-01-02T18:43:53","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=13740"},"modified":"2024-01-02T18:43:53","modified_gmt":"2024-01-02T18:43:53","slug":"el-emperador-de-los-inviernos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-emperador-de-los-inviernos\/","title":{"rendered":"El emperador de los inviernos"},"content":{"rendered":"<p>Juan Carlos Cordero est\u00e1 en la sala de m\u00e1quinas del vestuario con el mono de operario y la llave inglesa. El motor del Real Zaragoza, otra vez m\u00e1s, se ha gripado en oto\u00f1o y el actual directivo, responsable en gran parte de la aver\u00eda, intenta cerrar las v\u00edas de agua abiertas en la plantilla, que son varias, y en el objetivo del Real Zaragoza, demasiado alejado de una zona de ascenso a la que no se quiera renunciar con toda la segunda vuelta por delante. En la ferreter\u00eda de invierno, un bazar muy poco fiable a la que el ejecutivo ya tuvo que acudir en su primera experiencia en el conjunto aragon\u00e9s con Beb\u00e9 y Alarc\u00f3n, el Real Zaragoza apenas ha encontrado joyas desde que tuvo que ponerse a la cola de los necesitados. La aportaci\u00f3n de Ponzio, de regreso de River, y de Ander Herrera desde la cantera result\u00f3 clave para el ascenso del curso 2008-2009. Suazo, Contini, Eliseu, Edmilson, Jarosik, Roberto y Colunga, todos ellos con aportaciones sobresalientes, dieron un volantazo salvador en la temporada 2009-2010 con Jos\u00e9 Aurelio Gay en el banquillo. Pocas veces m\u00e1s se ha dado en la diana en esta ventana, con la salvedad, por supuesto, de Dani Garc\u00eda Lara, en su vuelta a La Romareda, y Jos\u00e9 Mar\u00eda Movilla, ambos piezas maestras para conseguir la permanencia en el ejercicio 2003-2004 y para ganar la sexta Copa en la historia del club en Montju\u00efc contra el Real Madrid de los Gal\u00e1cticos. Sin embargo, si ha habido un rey de invierno en el trono del Real Zaragoza, ese responde al nombre de Juan Eduardo Een\u00e1ider.<\/p>\n<p>Nadie como \u00e9l ha sido tan influyente para rescatar al club de la hecatombe. Ocurri\u00f3 en un fr\u00edo diciembre del a\u00f1o 2000. El accidente mortal de Cracovia en la UEFA, sobre todo para Juan Manuel Lillo, a\u00fan quemaba en el recuerdo con el equipo muy metido en la zona baja de la tabla. En una ma\u00f1ana de niebla en los albores del siglo, Esn\u00e1ider (\u00abel futbolista m\u00e1s bello que he visto nunca\u00bb, dijo de \u00e9l Miguel Pardeza), surgi\u00f3 de la bruma en la Ciudad Deportiva para ser presentado. Caminaba como un ap\u00f3stol del infierno, con el mismo fuego en los ojos que quem\u00f3 a sus compa\u00f1eros en el Parque de los Pr\u00edncipes cuando marc\u00f3 el primer gol y se fue a celebrarlo en solitario por todo el c\u00e9sped parisino. El delantero argentino volv\u00eda a su particular y \u00fanico jard\u00edn de la felicidad despu\u00e9s de una irregular traves\u00eda por el Madrid, el Atl\u00e9tico, el Espanyol y la Juventus, donde las lesiones le castigaron sin piedad. Era un animal herido en muchos sentidos, pendiente de una caza definitiva para alimentar su ego y calmar su insaciable sed de venganza con el destino.<\/p>\n<p>Apenas se entrenaba, con el cu\u00e1driceps hecho pur\u00e9, y se le preservaba del m\u00ednimo riesgo como un tesoro. Once goles, varios de una factura sublime, en 17 partidos. Las Palmas en su debut en esta etapa, Osasuna, Rayo, Oviedo, Valencia, Athletic, Racing, en la \u00fanica derrota que vivi\u00f3 en el campo, y Barcelona, con un espectacular 4-4 cuando los aragoneses llegaron a dominar por 2-4, fueron sus v\u00edctimas. En el Camp Nou hizo su segundo doblete y martille\u00f3 hasta el viaje de vuelta en autob\u00fas a Vellisca por no asistirle antes en un tercero que le cogi\u00f3 en fuera de juego. Ya no volvi\u00f3 a ver puerta y se despidi\u00f3 con una expulsi\u00f3n en el minuto 15 del \u00faltimo partido frente al Celta de V\u00edctor Fern\u00e1ndez, cita que el Real Zaragoza necesitaba empatar. Catanha puso el coraz\u00f3n de La Romareda en un pu\u00f1o y Jamelli, casi de inmediato, estableci\u00f3 la igualada. Esn\u00e1ider se perdi\u00f3, como ya hab\u00eda ocurrido en 1994 por la misma raz\u00f3n, la final de Copa esta vez ante el Celta en La Cartuja. \u00c9l ya hab\u00eda ganado lo que buscaba, quiz\u00e1s la redenci\u00f3n, puede que la gloria de ser el m\u00e1s grande. Se busco un remake al a\u00f1o siguiente con Milosevic con final tr\u00e1gico y vergonzante en Villarreal. La m\u00e1s bella estrella de invierno ya hab\u00eda brillado con una luz inalcanzable, con el incendio de Par\u00eds en su mirada de fiera salvaje.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Carlos Cordero est\u00e1 en la sala de m\u00e1quinas del vestuario con el mono de operario y la llave inglesa. 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