{"id":14273,"date":"2024-02-20T00:06:54","date_gmt":"2024-02-20T00:06:54","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=14273"},"modified":"2024-02-20T00:13:31","modified_gmt":"2024-02-20T00:13:31","slug":"emilio-larraz-el-misterio-de-la-dignidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/emilio-larraz-el-misterio-de-la-dignidad\/","title":{"rendered":"Emilio Larraz, el misterio de la dignidad"},"content":{"rendered":"<p>El nombre del Emilio Larraz siempre ha aparecido en la lista de los deseos de la afici\u00f3n que m\u00e1s conecta con la cantera cuando el Real Zaragoza se ha visto inmerso en sus m\u00faltiples crisis. No as\u00ed en la relaci\u00f3n de las diferentes directivas, que en las doce destituciones que se han producido a lo largo de esta etapa de once temporadas en Segunda no le ha tenido en cuenta para que se responsabilice de la primera plantilla. Larraz subi\u00f3 a Segunda B\u00a0 con La Muela, Sari\u00f1ena, Zaragoza B y, en su \u00fanica aventura profesional lejos de Arag\u00f3n, Racing de Ferrol. A punto estuvo de meter al Ebro en el playoff de ascenso a Segunda y de regreso a la Ciudad Deportiva despu\u00e9s de un exilio de siete a\u00f1os producto de un infame despido, impuls\u00f3 al\u00a0 Deportivo Arag\u00f3n a 2\u00aa RFEF. \u00bfC\u00f3mo es posible que con esa biograf\u00eda deportiva y con sus conocimientos de la idiosincrasia del Real Zaragoza a todos los niveles no se le haya concedido ni una sola oportunidad de sentarse en el banquillo de La Romareda como s\u00ed se hizo, por ejemplo, con C\u00e9sar L\u00e1inez e Iv\u00e1n Mart\u00ednez? No es un misterio que se le estigmatiz\u00f3 en 2014 en una \u00e9poca donde el desprestigio, trufado de intrigas palaciegas y colaboradores que las difundieron, se convirti\u00f3 en herramienta com\u00fan desde los despachos de la entidad para justificar acciones m\u00e1s pr\u00f3ximas al capricho que al fundamento. Aunque ha vuelto a casa, donde quiere y le gusta trabajar, le persigue a\u00fan la caverna medi\u00e1tica de esta ciudad, reacia a su independencia, a su honestidad. Un buen entrenador, tan capaz como cualquiera, una persona \u00edntegra y con valores. No es suficiente, y muy posiblemente no lo ser\u00e1 jam\u00e1s, para ganar una batalla a la que nunca se ha presentado por respeto al Real Zaragoza. Ese puesto so\u00f1ado no le quita el sue\u00f1o a quien cumple a diario con su dignidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El nombre del Emilio Larraz siempre ha aparecido en la lista de los deseos de la afici\u00f3n que m\u00e1s conecta con la cantera cuando el Real Zaragoza se ha visto inmerso en sus m\u00faltiples crisis. No as\u00ed en la relaci\u00f3n de las diferentes directivas, que en las doce destituciones que <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/emilio-larraz-el-misterio-de-la-dignidad\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":14277,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-14273","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14273"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14273\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14280,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14273\/revisions\/14280"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14277"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}