{"id":1478,"date":"2021-05-20T21:31:28","date_gmt":"2021-05-20T21:31:28","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=1478"},"modified":"2021-05-20T21:31:28","modified_gmt":"2021-05-20T21:31:28","slug":"punto-final-al-reinado-de-los-parasitos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/punto-final-al-reinado-de-los-parasitos\/","title":{"rendered":"\u00bfPunto final al reinado de los par\u00e1sitos?"},"content":{"rendered":"<p>Una vez consumada la permanencia, es necesario desligarla una vez m\u00e1s del concepto de salvaci\u00f3n porque el riesgo de descenso y de mediocridad permanecen alojados en este Real Zaragoza de continuas regresiones desde hace 25 a\u00f1os. No es de ahora, ni exclusiva de la Fundaci\u00f3n aunque haya hecho m\u00e9ritos para ello, esa involuci\u00f3n que ha sufrido el club como consecuencia de personajes ab\u00falicos como Alfonso Solans j\u00fanior; fronterizos con la delincuencia en el caso de Agapito Iglesias o magn\u00e1nimos consigo mismos y su incultura futbol\u00edstica por lo que ata\u00f1e a los actuales propietarios. Un cuarto de siglo que ha dejado en las vitrinas tres trofeos, las Copas de la Cartuja y la de Montju\u00efc y la Supercopa, y algunos momentos memorables y aislados, todo, sin embargo, jalonado por una progresiva p\u00e9rdida de estabilidad, de prestigio, de patrimonio. Lo \u00fanico que se ha mantenido con dignidad y en ocasiones esp\u00edritu de lucha, con el l\u00f3gico cambio generacional, es una afici\u00f3n cuyo compromiso y fidelidad est\u00e1n fuera de toda sospecha a\u00fan con la pandemia jugando y mucho en su contra. Esa manifestaci\u00f3n de sentimientos enraizados en lo atemporal y en la entrega incondicional, sostienen en soledad los restos emocionales del edificio que se ha ido dinamitando econ\u00f3micamente por empresarios sin la m\u00e1s m\u00ednima intenci\u00f3n de progreso y de sensibilidad con una instituci\u00f3n con la que no han sabido ni han querido estar a su altura social.<\/p>\n<p>La permanencia, por mucho que se quiera maquillar tras la figura de indiscutible valor de Juan Ignacio Mart\u00ednez, en realidad una v\u00edctima al servicio de la peor versi\u00f3n del \u00e9xito, supone una dilataci\u00f3n de esta tragedia a fuego lento. Para fumigar esa tendencia a la supervivencia sin dignidad, se necesita no solo un cambio en la propiedad, sino la higenizaci\u00f3n de todos los despachos de club y de su actual infraestructura invertebrada de ambiciones, recursos, imaginaci\u00f3n y capacidades a excepci\u00f3n de los responsables de la cantera, cuya profesionalidad contrasta como un oasis refrescante en el desierto. Durante las \u00faltimas semanas circula el inter\u00e9s de grupos de inversores que est\u00e1n recogiendo informaci\u00f3n para una supuesta compra del grueso de las acciones una vez consumada la continuidad en la categor\u00eda, requisito que se ha producido hoy. No se han mostrado en p\u00fablico rostros reconocibles pero se habla de una propuesta en firme sobre la mesa de C\u00e9sar Alierta, un soporte insoportable tras siete a\u00f1os de colonizaci\u00f3n de ricos consejeros con sus bolsillos precintados para el gasto y abiertos en su mayor parte a suculentas n\u00f3minas a cuenta del achacoso presupuesto.<\/p>\n<p>Con la Fundaci\u00f3n hay una permanente sensaci\u00f3n de mecenazgo c\u00ednico, de medias verdades y hasta de sectarismo. La remodelaci\u00f3n de La Romareda y los beneficios que podr\u00eda suponer para la burgues\u00eda inmobiliaria de la ciudad, con cachorros e intendentes integrados en el Real Zaragoza, ha coronado la cima de sus aut\u00e9nticas intenciones, pero la paralizaci\u00f3n de cualquier inversi\u00f3n p\u00fablica en el estadio como consecuencia de otras prioridades frente al actual contexto sanitario ha provocado un frenazo en seco a esos oscuros objetos del deseo. El desgaste de Alierta, poco o nada conmovido con el f\u00fatbol, las escaramuzas en el consejo entre quienes quieren abandonar el barco o los que pretenden achicar agua para conservar una posici\u00f3n privilegiada que no tendr\u00edan en ning\u00fan otro lugar, han situado a los salvadores en una tesitura complicada para su imagen: seguir al frente de esta inc\u00f3moda misi\u00f3n que erosiona su reputaci\u00f3n o esperar a que capital externo comparta la penitencia o tome el relevo absoluto previa cobertura de los avales presentados por la Fundaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A partir de este instante y mientras se produce ese desembarco aliado con lanzallamas de largo alcance para purificarlo todo con la tecnificaci\u00f3n, el dinero y el tacto que corresponde a una sociedad del siglo XXI, el mapa informativo se trufar\u00e1 de positivismo, del borr\u00f3n y cuenta nueva y optimismo en ese nuevo futuro con las lecciones aprendidas del pasado, de t\u00f3picos y maniobras que se han desinflado tras 25 a\u00f1os de falsas promesas, de proyectos sin fundamento, de gobernantes y embajadores sentados en sus ombligos y en sus cuentas corrientes. \u00bfSer\u00e1 el fin del reinado de los par\u00e1sitos, de un Real Zaragoza que desde que se constituy\u00f3 en Sociedad An\u00f3nima Deportiva se convirti\u00f3 en pieza de cazadores furtivos sin escr\u00fapulos? Si no fuera as\u00ed, pasar\u00edamos a lo ya intolerable por extenuante. A mendigar fichajes y cesiones a ciegas una a vez m\u00e1s; a decir sin rubor que el ascenso es el objetivo por historia; a las bocas cerradas; a vender a Francho y a Franc\u00e9s&#8230; El horror.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una vez consumada la permanencia, es necesario desligarla una vez m\u00e1s del concepto de salvaci\u00f3n porque el riesgo de descenso y de mediocridad permanecen alojados en este Real Zaragoza de continuas regresiones desde hace 25 a\u00f1os. 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