{"id":14798,"date":"2024-04-07T09:09:52","date_gmt":"2024-04-07T09:09:52","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=14798"},"modified":"2024-04-07T17:06:42","modified_gmt":"2024-04-07T17:06:42","slug":"los-misiles-no-tienen-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/los-misiles-no-tienen-corazon\/","title":{"rendered":"Los misiles no tienen coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Un lanzamiento formidable de Dela en la recta final contesta el extraordinario balazo de Moya para empatar el gol de Brugu\u00e9 y destruye uno de los mejores partidos t\u00e1cticos del siempre impuntual Real Zaragoza en ataque (2-1)<\/strong><\/em><\/p>\n<p>El f\u00fatbol no es cruel, ni generoso, ni justo. Carece de valores y de tribunales por mucho que se le quiera adjudicar vida propia seg\u00fan el resultado favorezca o duela. El f\u00fatbol es una p\u00e1gina en blanco, prosaico en su origen, sin coraz\u00f3n ni alma, un espacio por descubrir, continentes que los jugadores han de conquistar a cada golpe de segundero con ej\u00e9rcitos o con versos de individuos que componen por libre. En ocasiones, nada mejor que una secuencia sostenida de soldados con poes\u00eda en la bayoneta. No pocas veces, un universo impredecible de planetas imprevisibles. El coraz\u00f3n y el alma los ponen los futbolistas con sus aciertos y sus errores, con su pasi\u00f3n, su calidad y sus miserias. Todo lo que intente justificarse a trav\u00e9s del destino, la fortuna y otros juicios paralelos, incluida la tan recurrente estad\u00edstica, desemboca en la categ\u00f3rica influencia de los protagonistas y sus buenas o malas decisiones. El Real Zaragoza no mereci\u00f3 perder en el Ciutat de Valencia, pero lo hizo en, seguramente, el mejor encuentro t\u00e1ctico de toda la temporada, sobreponi\u00e9ndose con personalidad y decisi\u00f3n a un gol de Brugu\u00e9 en el minuto 3 y apoder\u00e1ndose del control de las operaciones frente a un Levante disgregado en un talento intermitente que el conjunto aragon\u00e9s contuvo y castig\u00f3. Pero, \u00bfc\u00f3mo concedi\u00f3 ese tanto madrugador que le forz\u00f3 a remar contracorriente? Moya perdi\u00f3 la marca del insaciable Brugu\u00e9 en un c\u00f3rner y Franc\u00e9s no lleg\u00f3 a tiempo para corregir la desatenci\u00f3n de su compa\u00f1ero ni esa sutil peinada de cabeza del peque\u00f1o atacante granota, que envi\u00f3 la pelota al \u00fanico lugar imposible para Bad\u00eda. Esa acci\u00f3n tuvo un peso determinante en la derrota. No se puede explicar sin ella por qu\u00e9 cay\u00f3 un Real Zaragoza valiente que prolong\u00f3 fuera de casa su desalentador desencuentro con las victorias. El misil intercontinental de Dela cuando la igualada parec\u00eda inamovible, destruy\u00f3 el gran trabajo del equipo de V\u00edctor Fern\u00e1ndez al igual que lo hizo su habitual dificultad para concretar sus ocasiones en goles. Nunca debi\u00f3 llegar a ese punto si Franc\u00e9s, Az\u00f3n, Mesa o Bakis &#8211;tambi\u00e9n Jair de chilena&#8211; hubiesen concretado sus oportunidades, si los contragolpes que arm\u00f3 no hubiesen acabado en decisiones precipitadas o en intercepciones l\u00edmite de la defensa local.<\/p>\n<p>Todo se puso en contra con la advertencia a\u00fan fresca del entrenador zaragozano de que la solidez atr\u00e1s era innegociable en esta cita. El escudo de seguridad traslad\u00f3 a Az\u00f3n al carril izquierdo para actuar m\u00e1s de doble lateral que de delantero en ayuda de Lecoeuche y Mesa se acerc\u00f3 a Bakis en una versi\u00f3n ofensiva en teor\u00eda mas ligera. Salt\u00f3 por los aires la red de seguridad a las primeras de cambio y coincidi\u00f3 con un progresivo crecimiento del juego del Real Zaragoza, que por fin hall\u00f3 en Aguado y Moya un hilo conductor por donde fluy\u00f3 la energ\u00eda creativa y una personalidad desbordante en la toma de decisiones. Jair, que comenz\u00f3 con dudas, se aliment\u00f3 de otra espectacular representaci\u00f3n de Franc\u00e9s para inutilizar a Frabicio; Mouri\u00f1o comprimi\u00f3 a Robert Ib\u00e1nez y Brugu\u00e9, Pablo Mart\u00ednez y Sergio Lozano entraron en una profunda depresi\u00f3n pese a sus intentos de tejer bordados donde Aguado hab\u00eda establecido un frontera compacta, de mediocentro de poderosa jerarqu\u00eda. Sobre esa consistencia medular, Moya, Mesa y Valera despegaron con el dep\u00f3sito de combustible lleno de ideas, de profundidad, ajenos al marcador adverso, mirando de frente a un rival que luchaba por subirse al tren de la promoci\u00f3n. Un bal\u00f3n muy vertical de Franc\u00e9s fue perseguido por Valera, quien lo alcanz\u00f3 para centrar algo apurado, f\u00e1cil para un despeje que cay\u00f3 en los pies de Mesa para pon\u00e9rsela de cara a Moya fuera del \u00e1rea. Pese a su fama de castigador, nunca hab\u00eda marcado y pocas veces dirigido un tiro a puerta, pero a ese bal\u00f3n le imprimi\u00f3 un dulce castigo con destino a la escuadra de Andr\u00e9s Fern\u00e1ndez, paralizado frente a semejante exactitud criminal y art\u00edstica. La extrema belleza del tanto confirm\u00f3 a un Real Zaragoza seguro de s\u00ed mismo, muy agresivo en todas las disputas y a lomos de una presi\u00f3n que asfixi\u00f3 al Levante, apenas sin aire en los pulmones para llegar c\u00f3modo a la finca de Bad\u00eda.<\/p>\n<p>Valera volvi\u00f3 a la senda del desborde y Mesa se dej\u00f3 ver con regularidad y control de la situaci\u00f3n delicado y letal en las primeras descargas. La atm\u00f3sfera anunciaba en cualquier momento, el Real Zaragoza iba a poner rumbo a la victoria. Hasta Bakis, que sigue demasiado lejos de ser un delantero \u00fatil, dispuso de una de esas pelotas ideales para engatillar sin oposici\u00f3n, pero Andr\u00e9s Fern\u00e1ndez rechaz\u00f3 el derechazo del turco. No hab\u00eda motivos para sospechar que, como m\u00ednimo, un punto estaba asegurado, incluso los tres si otro bomba de Liso no hubiese sido desactivada por el cruce del impecable Dela, quien se asom\u00f3 al ya desesperado acoso de sus compa\u00f1eros para responder con un misil sin coraz\u00f3n, sin juicio ni valores, un tiro del central del Levante que revent\u00f3 a Bad\u00eda y al Real Zaragoza desde la distancia del ansia. Eso s\u00ed, le puso el alma y ratific\u00f3 que el f\u00fatbol no es inhumano, sino que pertenece, como hab\u00eda ocurrido en la diana perfecta de Moya, a la m\u00e1s humana capacidad del futbolista. El conjunto aragon\u00e9s no mereci\u00f3 perder y estuvo cerca de ganar. No logr\u00f3 ninguna recompensa pese a su notable mejor\u00eda. La derrota, no obstante, suele tener sus explicaciones en este equipo que por muy bien que se emplee como hizo en Valencia desprende un perfume inocente en defensa y en no saber finalizar con un final feliz el gui\u00f3n que ha escrito durante la mayor parte del partido.<\/p>\n<p><strong>Levante UD 2:<\/strong>\u00a0Andr\u00e9s, Andr\u00e9s Garc\u00eda, Dela, Maras, \u00c1lex Mu\u00f1oz, Brugu\u00e9, Lozano (Carlos \u00c1lvarez, m,76), Algobia, Pablo Mart\u00ednez (Giorgi, m.76), Rober (Iv\u00e1n Romero, 68) y Fabr\u00edcio (Dani G\u00f3mez, m.58)<\/p>\n<p><strong>Real Zaragoza 1:\u00a0<\/strong>Edgar Badia, Mouri\u00f1o (Fran G\u00e1mez, m.90), Franc\u00e9s, Jair, Lecoeuche, Germ\u00e1n, Aguado (Vallejo, m.90), Toni Moya, Maikel Mesa (Jaume, m.84), Iv\u00e1n Az\u00f3n (Liso, m.75) y Bakis.<\/p>\n<p><strong>Goles: 1-0,<\/strong>\u00a0m.3: Brugu\u00e9. 1-1, m.19: Toni Moya. 2-1, m.86: Dela.<\/p>\n<p><strong>\u00c1rbitro:<\/strong>\u00a0Guzm\u00e1n Mansilla (Colegio andaluz). Amonest\u00f3 a los locales Fabr\u00edcio y Lozano y a los visitantes Mouri\u00f1o, Aguado y Maikel Mesa.<\/p>\n<p><strong>Incidencias:<\/strong>\u00a0partido correspondiente a la trig\u00e9simo cuarta jornada de LaLiga Hypermotion celebrado en el Ciutat de Val\u00e8ncia, ante 16.360 espectadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>V\u00edctor: \u00abNuca merecimos perder\u00bb<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/YABcELLDrvY?si=3gzSltYBaEF6OV1I\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un lanzamiento formidable de Dela en la recta final contesta el extraordinario balazo de Moya para empatar el gol de Brugu\u00e9 y destruye uno de los mejores partidos t\u00e1cticos del siempre impuntual Real Zaragoza en ataque (2-1) El f\u00fatbol no es cruel, ni generoso, ni justo. 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