{"id":151,"date":"2021-01-12T18:23:47","date_gmt":"2021-01-12T18:23:47","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=151"},"modified":"2021-01-22T18:24:40","modified_gmt":"2021-01-22T18:24:40","slug":"chaves-examina-el-corazon-del-real-zaragoza-de-la-fundacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/chaves-examina-el-corazon-del-real-zaragoza-de-la-fundacion\/","title":{"rendered":"Chaves examina el coraz\u00f3n del Real Zaragoza de la Fundaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Durante estos d\u00edas vamos a comprobar hasta qu\u00e9 punto la <strong>Fundaci\u00f3n 2032<\/strong> mira m\u00e1s all\u00e1 de sus libros de cuentas, de su fama de ordinario y <strong>g\u00e9lido funcionario<\/strong> que se ha ganado a brazo partido desde el<strong> distanciamiento <\/strong>con la afici\u00f3n. Han heredado o adquirido una propiedad y se han encerrado en ella como en un refugio antinuclear sin conseguir que la radiaci\u00f3n les alcance. El fallecimiento de <strong>Avelino Chaves<\/strong> les ofrece la gran <strong>oportunidad <\/strong>de salir al exterior y <strong>humanizarse. <\/strong>Al legendario <strong>secretario t\u00e9cnico<\/strong>, posiblemente uno de los mejores en la historia ya no solo del club sino del f\u00fatbol espa\u00f1ol, no le dar\u00eda trascendencia a un hipot\u00e9tico olvido o un recuerdo protocolario porque siempre se consider\u00f3 <strong>bien pagado<\/strong> con un<strong> trabajo<\/strong> y un club que le apasionaban. Enemigo de las <strong>liturgias<\/strong>, se negar\u00eda a ocupar un lugar <strong>fara\u00f3nico<\/strong> que nunca busc\u00f3 y jam\u00e1s reclamar\u00eda un <strong>busto<\/strong> en el estadio o en la <strong>ciudad deportiva,<\/strong> donde por cierto no quedar\u00eda nada mal que nos lo encontr\u00e1ramos, para <strong>saludarle cada ma\u00f1ana<\/strong>, sentado en m\u00e1rmol en alguna de sus <strong>esquinas<\/strong>. Ya recibi\u00f3 suficientes homenajes con ver que los <strong>futbolistas<\/strong> que fich\u00f3 fueran <strong>tesoros<\/strong>. Pero Chaves se merece mucho m\u00e1s que un brazalete de luto y un<strong> minuto de silencio<\/strong>. Si todo el agradecimiento se redujera a ese par de<strong> gestos comunes<\/strong> aun sentidos, estar\u00edamos frente a una de las mayores <strong>aberraciones<\/strong> de la gesti\u00f3n de los actuales propietarios. Insisto en que no es cuesti\u00f3n de incidir en pomposos actos funerarios sino en <strong>airear el orgullo<\/strong> de lo que es tuyo y permanece<strong> vivo<\/strong> para pasadas, presentes y futuras <strong>generaciones<\/strong>. El ilustre gallego fue el genial <strong>compositor de la melod\u00eda de un Real Zaragoza rey de Copas<\/strong> y se\u00f1orial f\u00fatbol en la Liga, del Real Zaragoza que un d\u00eda<strong> regresar\u00e1<\/strong>, y hay suficient<strong>e documentaci\u00f3n y testigos<\/strong> como para justificar una ceremonia <strong>como Dios manda<\/strong>. Salgamos por una vez de Segunda divisi\u00f3n de la<strong> mano de Avelino<\/strong> con una ceremonia a la altura de su<strong> figura<\/strong>, que en realidad es la de la instituci\u00f3n. Confiemos en que la Fundaci\u00f3n alcance de una vez la <strong>altura emocional<\/strong> que la historia del Real Zaragoza reclama sobre todo en esta ocasi\u00f3n. Porque, en caso contrario,<strong> no habr\u00e1 paz para los malvados <\/strong>por mucho que blinden sus <strong>conciencias<\/strong> con hormig\u00f3n y plomo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante estos d\u00edas vamos a comprobar hasta qu\u00e9 punto la Fundaci\u00f3n 2032 mira m\u00e1s all\u00e1 de sus libros de cuentas, de su fama de ordinario y g\u00e9lido funcionario que se ha ganado a brazo partido desde el distanciamiento con la afici\u00f3n. Han heredado o adquirido una propiedad y se han <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/chaves-examina-el-corazon-del-real-zaragoza-de-la-fundacion\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":152,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=151"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":153,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151\/revisions\/153"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/152"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}