{"id":1514,"date":"2021-05-25T12:53:17","date_gmt":"2021-05-25T12:53:17","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=1514"},"modified":"2021-05-25T13:57:39","modified_gmt":"2021-05-25T13:57:39","slug":"no-nos-equivoquemos-con-frances-francho-y-azon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/no-nos-equivoquemos-con-frances-francho-y-azon\/","title":{"rendered":"No nos equivoquemos con Franc\u00e9s, Francho y Az\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Nunca se hab\u00eda producido un fen\u00f3meno natural con semejante repercusi\u00f3n en la historia deportiva del Real Zaragoza: en el momento m\u00e1s cr\u00edtico, con una plantilla desorientada tras el fracaso de la mayor parte de los fichajes de verano y sin que los de invierno, salvo Peybernes, tuvieran apenas influencia, se recurri\u00f3 al almac\u00e9n dom\u00e9stico para convertir en protagonistas absolutos a tres juveniles. El descenso a Segunda B, un da\u00f1o irreparable para la instituci\u00f3n, estaba en juego cuando Iv\u00e1n Mart\u00ednez les dio el espaldarazo definitivo al primer equipo. El t\u00e9cnico que les hab\u00eda formado, en pleno ojo del hurac\u00e1n de la competici\u00f3n, no tuvo el m\u00ednimo reparo en depositar su confianza absoluta en tres promesas con prestaciones excelentes pero expuestos al mayor de los peligros sin experiencia. A \u00e9l se lo llevaron por delante diferentes efectos devastadores, pero dej\u00f3 un legado de muchos kilates que Juan Ignacio Mart\u00ednez, su relevo, supo explotar aunque le costara demasiado incluir como titular a Iv\u00e1n Az\u00f3n.<\/p>\n<p>Lograda la permanencia, JIM ha acaparado la admiraci\u00f3n del p\u00fablico y de la cr\u00edtica, y Franc\u00e9s, Francho e Iv\u00e1n Az\u00f3n le han acompa\u00f1ado al ser se\u00f1alados, con justicia, como grandes responsables de la salvaci\u00f3n, sobre todo por su condici\u00f3n de aprendices muy cualificados. No les pudo la responsabilidad, la tensi\u00f3n ni el v\u00e9rtigo. Se ajustaron la camiseta y el escudo y actuaron con semblante de veteranos, incrustados en la columna vertebral de un conjunto artr\u00edtico. Despejado el p\u00e1nico y de vuelta a la normalidad de Segunda, no son pocas las corrientes que se\u00f1alan a los canteranos como pilares de un futuro Real Zaragoza que apostar\u00e1 por el ascenso en funci\u00f3n de la inyecci\u00f3n econ\u00f3mica que se espera con el inminente cambio accionarial.<\/p>\n<p>Sin duda hablamos de una realidad con estos futbolistas de la f\u00e1brica zaragocista, donde Ram\u00f3n Lozano, \u00c1ngel Espinosa, Jos\u00e9 Luis Arjol y el equipo de trabajo que les acompa\u00f1a est\u00e1n realizando una labor magn\u00edfica. La autenticidad de esas joyas es concluyente y otros clubes ya han puesto sus ojos en los diamantes, pero se cometer\u00e1 un grave error de c\u00e1lculo si se considera que Franc\u00e9s, Francho y Az\u00f3n deben ser los jugadores sobre los que construir un proyecto de m\u00e1xima ambici\u00f3n, la del retorno a Primera. Est\u00e1n preparados para la titularidad por car\u00e1cter y talento. Ahora bien, su respuesta casi heroica se ha originado en un contexto muy concreto que, analizado, no tiene nada que ver con la obligatoriedad de un ascenso. Conviene insistir en que Franc\u00e9s y Francho no desentonar\u00edan en cualquier objetivo, pero Az\u00f3n, vital en la salvaci\u00f3n, necesita todav\u00eda un cuidadosa fase de pulimento para ser un delantero referencial en un equipo que persigue estar entre los dos primeros al t\u00e9rmino del campeonato.<\/p>\n<p>El Real Zaragoza que se anuncia y que en un principio no tiene previsto le venta de ninguna de sus perlas juveniles, necesita a Franc\u00e9s, Francho y Az\u00f3n, pero no a los mandos de la nave. Una empresa de esa envergadura hay que revestirla con un grueso de profesionales que ajuste el nivel competitivo a los requisitos colectivos que solicita un regreso a Primera. El conjunto aragon\u00e9s, ahora mismo, cuenta tan solo con Cristian y sus tres juveniles (puede que tambi\u00e9n Zapater si el cuerpo le aguanta y en un segundo plano) como integrantes de un vestuario de miras (el destino de Narv\u00e1ez est\u00e1 lejos de La Romareda). El resto, cuya honestidad y entrega hay que aplaudir y agradecer en la consecuci\u00f3n de la permanencia) no son v\u00e1lidos por cuestiones f\u00edsicas, de calidad o por finalizaci\u00f3n de pr\u00e9stamo. La arquitectura del equipo ha de ser completamente distinta, y en ese sentido Miguel Torrecilla y JIM van a afrontar un reto may\u00fasculo.<\/p>\n<p>Franc\u00e9s, Francho y Az\u00f3n llenan la boca del zaragocismo porque son parte de ese futuro esperanzador, no el futuro en su totalidad. Por mucho que apetezca entregarles las llaves de la ciudad, est\u00e1n en fase de formaci\u00f3n como corresponde a su edad y a su f\u00edsico. Delegar por completo en ellos es una tentaci\u00f3n l\u00edcita con tintes rom\u00e1nticos. Ser\u00e1n parte muy importante de la orquesta, pero en un Real Zaragoza de verdad, que mire a lo m\u00e1s alto, necesitan a su alrededor m\u00fasicos con mucha escuela que les ayuden a seguir creciendo y a seguir brillando.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nunca se hab\u00eda producido un fen\u00f3meno natural con semejante repercusi\u00f3n en la historia deportiva del Real Zaragoza: en el momento m\u00e1s cr\u00edtico, con una plantilla desorientada tras el fracaso de la mayor parte de los fichajes de verano y sin que los de invierno, salvo Peybernes, tuvieran apenas influencia, se <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/no-nos-equivoquemos-con-frances-francho-y-azon\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1516,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1514"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1514"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1514\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1518,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1514\/revisions\/1518"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1516"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}