{"id":15684,"date":"2024-07-14T10:16:56","date_gmt":"2024-07-14T10:16:56","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=15684"},"modified":"2024-07-14T10:16:56","modified_gmt":"2024-07-14T10:16:56","slug":"el-real-zaragoza-y-la-revolucion-del-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-real-zaragoza-y-la-revolucion-del-9\/","title":{"rendered":"El Real Zaragoza y la revoluci\u00f3n del &#8216;9&#8217;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>El conjunto aragon\u00e9s, ralentizado a\u00fan en los fichajes de una supuesta y masiva reestructuraci\u00f3n, afronta por quinta temporada consecutiva la necesidad de acertar con el goleador referencial<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El f\u00fatbol ha evolucionado hacia una modernidad en la que suma todo tipo de controles que favorezcan el rendimiento colectivo sobre el individual. Sobrevive el talento, pero cada vez m\u00e1s al servicio de la comunidad y de estrategias conservadoras, que exigen la misma intensidad defensiva a todos los jugadores al margen de la posici\u00f3n que ocupen en el campo. Sin embargo, hay una figura que, por lo general, marca la diferencia de los proyectos por su capacidad resolutiva y por todo lo que genera en su campo de acci\u00f3n. Prevalece el esp\u00edritu rob\u00f3tico y las estrategias digitalizadas para que ocurra lo menos posible en un partido, pero, aun as\u00ed, el delantero centro en sus diferentes versiones conserva una influencia vital y atemporal. Los porteros juegan tanto con las manos como con los pies &#8211;a veces si medir el riesgo&#8211; en la b\u00fasqueda de superioridad en la salida del bal\u00f3n; a los centrales se les pide que rompan l\u00edneas con pases interiores o diagonales; los laterales, actuando por dentro para crear superioridad y sorpresa en la medular o por fuera como transportistas de largo recorrido, han adquirido un protagonismo superlativo, en parte por la obstrucci\u00f3n t\u00e1ctica que estrangula los espacios y la carencia de extremos; los centrocampistas han ido aplic\u00e1ndose posicionalmente, dispuestos a reventar su cuentakil\u00f3metros en detrimento de una mayor proximidad al \u00e1rea y de su pujanza asistencial&#8230; Queda as\u00ed, en o pocas ocasiones aislado, el goleador, que se ha ido adaptando al pluriempleo de cabeza de la presi\u00f3n y cazador en sus horas libres. La mayor\u00eda de los encuentros son un calco, esclavizados por el pase de seguridad, la ausencia de desborde y atrevimiento y un sopor indigesto que se justifica en caso de victoria.<\/p>\n<p>Esta es la historia del Real Zaragoza en sus \u00faltimos cuatro temporadas, agravada porque casi nunca ha alcanzado mecanismos ni sustancia humana que le otorguen solidez como bloque. El desacierto en los fichajes, la baja producci\u00f3n de futbolistas destinados a dar un plus, la mala o irregular gesti\u00f3n en los mercados de verano e invierno, la timorata apuesta financiera de las propiedades y el fracaso constante y continuado en la elecci\u00f3n del delantero con may\u00fasculas han tenido al equipo aragon\u00e9s al borde del abismo. Con V\u00edctor Fern\u00e1ndez se quiere algo diferente, un regreso a la creatividad, al dominio real y vertical de los partidos, al atrevimiento. A aquel f\u00fatbol que hizo grande al Real Zaragoza bajo la supervisi\u00f3n del t\u00e9cnico en un ecosistema que hoy pr\u00e1cticamente ha desaparecido y que para recuperar un m\u00ednimo de su esencia necesitar\u00eda algo de los maravillosos seres que lo habitaban, un objetivo imposible en Segunda y con una econom\u00eda que contemplar\u00e1 un gasto moderado y pendiente de la descarga de fichas de alto voltaje de futbolistas con los que no se cuenta. Se pretende una aproximaci\u00f3n a los gustos del entrenador dentro de un marco competitivo muy superior del que todav\u00eda no hay noticias a un mes de que comience el campeonato. Falta al menos un portero, dos laterales derechos, otro zurdo, dos centrales &#8211;porque Franc\u00e9s hace ya las maletas hacia Primera&#8211;, otro lateral izquierdo adem\u00e1s de Tasende, un par de centrocampistas de gran presencia f\u00edsica, alg\u00fan mediapunta despierto, alg\u00fan extremo con descaro y eficacia y, c\u00f3mo no, el 9. De todas las necesidades, imprescindibles para pensar en un asalto al ascenso, la del delantero singular es prioritaria: como siempre, como desde hace dos siglos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conjunto aragon\u00e9s, ralentizado a\u00fan en los fichajes de una supuesta y masiva reestructuraci\u00f3n, afronta por quinta temporada consecutiva la necesidad de acertar con el goleador referencial El f\u00fatbol ha evolucionado hacia una modernidad en la que suma todo tipo de controles que favorezcan el rendimiento colectivo sobre el individual. <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-real-zaragoza-y-la-revolucion-del-9\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15686,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-15684","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15684"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15684\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15685,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15684\/revisions\/15685"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15686"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}