{"id":17487,"date":"2025-01-11T13:23:51","date_gmt":"2025-01-11T13:23:51","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=17487"},"modified":"2025-01-11T13:23:51","modified_gmt":"2025-01-11T13:23:51","slug":"villa-un-retablo-gotico-en-la-magnifica-catedral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/villa-un-retablo-gotico-en-la-magnifica-catedral\/","title":{"rendered":"Villa, un retablo g\u00f3tico en la magn\u00edfica catedral"},"content":{"rendered":"<div class=\"nLG8d5\" data-hook=\"post-description\">\n<article class=\"blog-post-page-font\">\n<div class=\"post-content__body stSKMK\">\n<div class=\"moHCnT\">\n<div class=\"moHCnT\">\n<div class=\"fTEXDR\" data-rce-version=\"10.114.0\">\n<div class=\"runb8\" dir=\"ltr\" data-id=\"content-viewer\">\n<div class=\"pwDbJ\">\n<div class=\"sQUUL\">\n<div data-breakout=\"normal\">\n<p>Cuando me he enterado de la muerte de Juan Manuel Villa he sentido un dolor fugaz en mi pecho. Se nos van marchando personas queridas, admiradas o que han formado parte de espacios vitales que ya son hist\u00f3ricos para una generaci\u00f3n o, simplemente, leyenda para muchos. Siempre he comentado que tuve la gran fortuna de ir cada quince d\u00edas al hotel de concentraci\u00f3n del Real Zaragoza mediados los a\u00f1os sesenta porque los domingos por la ma\u00f1ana mi padre entrevistaba a un par de futbolistas y al entrenador para tomarse un aperitivo con alguno de ellos antes de que volvi\u00e9ramos a la radio. Mientras tanto yo guardaba el magnetof\u00f3n de cinta abierta de don Francisco que ten\u00eda que enchufarse a la luz con un largo cable y me gustaba imitarle con alguno de los miembros de la plantilla. Nunca lo hice con Villa porque me parec\u00eda una persona muy seria y que no entraba en la candidatura de \u00abentrevistable\u00bb. Me impon\u00edan su educaci\u00f3n y elegancia, adem\u00e1s de un cabello que surg\u00eda de su cabeza como un volc\u00e1n, bien peinado y que formaba parte de su personalidad.<\/p>\n<p>Fui muy joven a la Romareda viendo sombreros y gabardinas, con el humo de los puros dibujando el cielo por encima de las gradas. Y abajo, con la elegancia de un artista, el surcar la zona izquierda mirando a Carlos Lapetra con el rabillo del ojo y suponiendo, con acierto, que Marcelino estaba delante. Nadie sab\u00eda qu\u00e9 iba a hacer con sus pies d\u00e1ndole sombra al bal\u00f3n de cuero hasta que resolv\u00eda el misterio o, de repente, aparec\u00eda dentro del \u00e1rea para golpear el esf\u00e9rico que aparec\u00eda entre la desesperaci\u00f3n de la defensa contraria hasta que se alojaba junto a la red. Era como un retablo g\u00f3tico, lleno de figuras, pinturas y detalles que a veces pasaban inadvertidos para los espectadores dentro de esa gran catedral que tomaba vida junto a sus compa\u00f1eros, los \u00abcinco magn\u00edficos\u00bb y el resto de futbolistas blanquillos de la \u00e9poca. Parec\u00eda que jugaba a c\u00e1mara lenta por su creatividad aunque no sol\u00edan atraparle los jugadores contrarios porque siempre desplazaba el esf\u00e9rico antes del contacto.<\/p>\n<p>No le conoc\u00ed en su \u00e9poca de teniente de alcalde porque yo empezaba a navegar por las aguas del deporte regional, juvenil y del teatro radiof\u00f3nico pero no era habitual que un exfutbolista formase parte de un equipo de gobierno municipal, tuviera estudios superiores y crease otra nueva vida con sus negocios. Era discreto, se expresaba con un tono de voz suave y siempre vest\u00eda con distinci\u00f3n. Hace ya muchos a\u00f1os, todav\u00eda en el siglo pasado, tuve la fortuna de que me concediese una entrevista y lamento haber perdido la cinta de cassette con su voz. Me pregunt\u00f3, \u00ab\u00bfEres el cr\u00edo que ven\u00eda con Paco Ortiz al Ruise\u00f1ores? Te has hecho mayor y me alegro de conversar contigo\u00bb. No s\u00e9 si eso me hizo sufrir m\u00e1s ansiedad pero me pareci\u00f3 que estaba jugando al f\u00fatbol con \u00e9l, una historia que cerr\u00f3 con candado para dedicarse a su nueva biograf\u00eda que ha terminado con la discreci\u00f3n que siempre llev\u00f3 en el pecho junto al escudo del Real Zaragoza.<\/p>\n<\/div>\n<div data-breakout=\"normal\">\n<p id=\"viewer-ccwet18880\" class=\"yECnz YLUTf GrU5P _12ZU1\" dir=\"auto\">\n<\/div>\n<div data-hook=\"rcv-block9\"><\/div>\n<\/div>\n<div data-hook=\"rcv-block-last\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div class=\"BL3dva\">\n<div class=\"OSxNQL\">\n<div id=\"post-footer\" class=\"OFA52E jG7PL8\">\n<div class=\"ux83lW\" data-hook=\"post-main-actions-desktop\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando me he enterado de la muerte de Juan Manuel Villa he sentido un dolor fugaz en mi pecho. 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