{"id":17651,"date":"2025-01-21T13:39:42","date_gmt":"2025-01-21T13:39:42","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=17651"},"modified":"2025-01-21T14:21:01","modified_gmt":"2025-01-21T14:21:01","slug":"el-solar-de-victor-fernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-solar-de-victor-fernandez\/","title":{"rendered":"El solar de V\u00edctor Fern\u00e1ndez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>En sus dos destituciones en el Real Zaragoza hubo que recurrir a tres entrenadores m\u00e1s y en esta ocasi\u00f3n ya van dos con Ram\u00edrez a examen y con el equipo, una vez m\u00e1s,\u00a0 hecho unos zorros<\/strong><\/p>\n<p>V\u00edctor Fern\u00e1ndez ya se ha ido y, sin embargo, la liturgia de su funeral sigue a\u00fan caliente. Tiene mucho en com\u00fan con el D\u00eda de los Muertos mexicano, donde el fallecimiento no remite a una ausencia sino a una presencia viva. La creencia es que los difuntos regresan a casa y por ello son agasajados. Desde que el entrenador aragon\u00e9s eligi\u00f3 marcharse, el grupo de sus familiares o amigos que se siente familiares visten de p\u00e9talos su partida para tenerle muy presente. Esa atm\u00f3sfera farisea resulta cada d\u00eda menos cre\u00edble y agotadora, pero siempre sibilina procurando, si los resultados no son buenos, ridiculizar al sustituto. Es una estrategia de boina calada hasta la mand\u00edbula, pero en esta tierra ha hecho escuela. Ahora resulta que Miguel \u00c1ngel Ram\u00edrez es culpable de modernidad, de llevar una tablet o utilizar gps para controlar par\u00e1metros del rendimiento de los futbolistas, aportaciones tecnol\u00f3gicas que llevan a\u00f1os aplic\u00e1ndose en el f\u00fatbol.<\/p>\n<p>Ya ocurri\u00f3 con V\u00edctor Mu\u00f1oz en su etapa de secretario t\u00e9cnico en el club, cuando quiso colocar c\u00e1maras en La Romareda para grabar las acciones del juego. El periodismo m\u00e1s rancio y humeante de la \u00e9poca vio una amenaza, sobre todo porque Mu\u00f1oz se neg\u00f3 a que tuviera trato de preferencia y se paseara por los despachos de los directivos como si fuera su casa. El exfutbolista fue acusado de visionario y, ya con V\u00edctor Fern\u00e1ndez en el banquillo muy pendiente de la influencia y profesionalidad de alguien que pod\u00eda hacerle sombra, fue despedido. V\u00edctor Esp\u00e1rrago utilizaba un altavoz para dirigir algunos entrenamientos, y fue motivo de burla. Juan Manuel Lillo, mucho antes del desastre de Cracovia, ayud\u00f3 a un utillero a portar material en la pretemporada y el tabloide donde trabaja el mismo rey de la Habana le dedic\u00f3 un par de p\u00e1ginas con el titular \u00abEste es el entrenador del Real Zaragoza\u00bb, una informaci\u00f3n deleznable. Los viejos cachorros de ese estilo chabacano siguen desprendiendo aquella caspa d\u00e9cadas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>A todos ellos, y a la buena y desinformada gente que a\u00fan descubre en Fern\u00e1ndez al eterno \u00e1ngel de la guarda, hay que recordarles que la gloria que acumul\u00f3 a principios de los noventa no encuaderna todo el curr\u00edculum de su extenso paso por el Real Zaragoza. En ese mismo albar\u00e1n figura el enorme perjuicio que le ha causado al club tras sus salidas antes de tiempo. En su primera destituci\u00f3n, en la temporada 96-97, el conjunto aragon\u00e9s se salv\u00f3 del descenso gracias a la discreci\u00f3n y sensatez de Luis Costa en la administraci\u00f3n de una situaci\u00f3n de m\u00e1xima alerta. Su alianza con Agapito Iglesias propici\u00f3 una ruina a\u00fan hoy vigente y el equipo descendi\u00f3 con el mayor presupuesto en jugadores de la historia. Este curso ha saltado del barco botado para el ascenso a Primera para salvaguardar sin conseguirlo su dignidad, una fuga en pleno hundimiento que, c\u00f3mo no, el landismo de catetos a babor ha calificado de valiente determinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Igual que los datos rebosan de elixires la Recopa, acuden para acu\u00f1ar la otra cara de la moneda sin brillo alguno de un entrenador que siempre que le han echado o se ha ido ha dejado el Real Zaragoza como un solar. Tres t\u00e9cnicos le han sucedido en dos ocasiones, Nieves, V\u00edctor Esp\u00e1rrago y Luis Costa y Ander Garitano, Javier Irureta y Manolo Vilanova. En esta ocasi\u00f3n, David Navarro ejerci\u00f3 de interino en el partido contra el Racing de Ferrol y ahora est\u00e1 al mando Miguel \u00c1ngel Ram\u00edrez, quien en su debut en La Romareda tuvo que escuchar que se fuera de una parte de la afici\u00f3n porque, al parecer, es el anticristo por renegar del f\u00fatbol que hist\u00f3ricamente solicita el zaragocismo. En doce a\u00f1os en Segunda, esa esencia atacante y espectacular que se reclama se ha visto con id\u00e9ntica asiduidad que el cometa Halley. Ram\u00edrez da se\u00f1ales de un despiste importante, fruto de que ha llegado a una tierra quemada. Ser\u00e1 interesante comprobar si puede reactivar este vestuario de cristal o, por el contrario, las flores de la l\u00e1pida de su antecesor terminar\u00e1n por aplastarle.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En sus dos destituciones en el Real Zaragoza hubo que recurrir a tres entrenadores m\u00e1s y en esta ocasi\u00f3n ya van dos con Ram\u00edrez a examen y con el equipo, una vez m\u00e1s,\u00a0 hecho unos zorros V\u00edctor Fern\u00e1ndez ya se ha ido y, sin embargo, la liturgia de su funeral <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-solar-de-victor-fernandez\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":17652,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17651"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17651"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17651\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17659,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17651\/revisions\/17659"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17652"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}