{"id":18360,"date":"2025-03-10T19:53:45","date_gmt":"2025-03-10T19:53:45","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=18360"},"modified":"2025-03-10T19:55:34","modified_gmt":"2025-03-10T19:55:34","slug":"vamos-a-lo-importante-como-salvar-al-real-zaragoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/vamos-a-lo-importante-como-salvar-al-real-zaragoza\/","title":{"rendered":"Vamos a lo importante: c\u00f3mo salvar al Real Zaragoza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Expuestos en la plaza publica todos los responsables del fracaso, ahora corresponde atender a la permanencia, que pasa por la vuelta a los cinco defensas y la suma de cuatro victorias<\/strong><\/p>\n<p>Cordero, V\u00edctor, Aguilar, De los M\u00e1rtires, L\u00f3pez, Ram\u00edrez, la propiedad y la mayor\u00eda de los futbolistas han quedado inmortalizados en el paseo de la fama del Real Zaragoza y no precisamente con una estrella, sino por su complicidad en la gesti\u00f3n m\u00e1s irresponsable que se recuerda en la historia del club. Las cabezas de los presentes y del ausente por deserci\u00f3n han sido se\u00f1aladas o solicitadas como culpables de la demolici\u00f3n progresiva y personalizada de un conjunto que se encuentra a dos puntos del descenso. Y se supone, si es que queda una pizca de decencia profesional en el n\u00facleo de la SAD, que la n\u00f3mina sufrir\u00e1 una completa renovaci\u00f3n cuando acabe este aut\u00e9ntico carnaval de la desfachatez. El tiempo restante, sin embargo, no se puede desperdiciar en atizar a diestro y siniestro a todos estos personajes, porque lo que necesita el Real Zaragoza es que se le atienda en lo urgente, que es la salvaci\u00f3n. La din\u00e1mica, el rendimiento, los resultados, el estado de forma de los jugadores y la p\u00e1jara que sufre el actual entrenador indican la dificultad extrema de la empresa, que no su imposibilidad siempre en cuando se aparquen los fusiles y se acuda al arsenal de la l\u00f3gica.<\/p>\n<p>Para seguir una temporada m\u00e1s en Segunda, que no tiene nada de honroso pero mucho de trascendental si el futuro se afronta con un vasto cambio estructural en la instituci\u00f3n y en el dise\u00f1o de un proyecto de verdaderas ambiciones, hay que realizar un par de lecturas en fr\u00edo. Una, que posiblemente se necesitan cuatro victorias m\u00e1s, a lo sumo cinco, en las doce jornadas que restan hasta el final de la competici\u00f3n, cifra asumible en t\u00e9rminos cuantitativos. No es cuesti\u00f3n de preguntarse a qui\u00e9n se va a ganar o si hay rivales m\u00e1s o menos asequibles despu\u00e9s de sumar tan s\u00f3lo dos triunfos en 17 encuentros, sino de establecer un plan que parta de cero con el objetivo de ir recolectando puntos. La otra ata\u00f1e a la forma en la que recomponer un equipo destrozado y sin grandes herramientas cualitativas, asunto primordial que sin duda se debe abordar con las ense\u00f1anzas que ofrecen el vestuario con se cuenta y los diferentes sistemas que se han empleado a lo largo de curso para explotar lo mejor posible los recursos.<\/p>\n<p>Con Ram\u00edrez o sin \u00e9l, el sistema de los cinco defensas en las vigentes circunstancias se eleva por encima del resto de las apuestas. El perfil suicida que impuso V\u00edctor Fern\u00e1ndez y que retom\u00f3 el t\u00e9cnico canario por no soportar la presi\u00f3n de mantener su correcta e inicial idea de protegerse al m\u00e1ximo de las m\u00faltiples deficiencias defensivas, carece de sentido alguno. A campo abierto, como ha quedado demostrado sin ir m\u00e1s lejos ante Sporting y Eldense, el Real Zaragoza derrocha vulnerabilidad porque le falta rigor, f\u00edsico y bastante talento por mucho delantero que apile arriba. No es sencillo manejar esos equilibrios sobre un alambre tan fino de opciones, condicionadas adem\u00e1s por las lesiones.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, tres centrales y dos laterales m\u00e1s pendientes de sus espaldas que de pisar el acelerador hacia el \u00e1rea contraria parece lo m\u00e1s sensato. En ese dique, hay que realizar dos retoques imprescindibles. El regreso de Poussin a la porter\u00eda y situar a Arriaga en una medular lo m\u00e1s compacta posible &#8211;el hondure\u00f1o es un despilfarro de central por muy bien que haga su trabajo&#8211;. Gustar\u00e1 m\u00e1s o menos este formato, pero no est\u00e1 el Real Zaragoza para satisfacer paladares ni caprichos, sino para no precipitarse a Primera RFEF. En esa tesitura de m\u00e1ximo peligro, cerrar el grifo de los goles en contra es primordial aunque sea por acumulaci\u00f3n. El goteo ofensivo ya llegar\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Expuestos en la plaza publica todos los responsables del fracaso, ahora corresponde atender a la permanencia, que pasa por la vuelta a los cinco defensas y la suma de cuatro victorias Cordero, V\u00edctor, Aguilar, De los M\u00e1rtires, L\u00f3pez, Ram\u00edrez, la propiedad y la mayor\u00eda de los futbolistas han quedado inmortalizados <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/vamos-a-lo-importante-como-salvar-al-real-zaragoza\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":18363,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18360"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18360"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18360\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18365,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18360\/revisions\/18365"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18363"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}