{"id":18972,"date":"2025-04-30T13:57:03","date_gmt":"2025-04-30T13:57:03","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=18972"},"modified":"2025-04-30T13:57:03","modified_gmt":"2025-04-30T13:57:03","slug":"gabi-fernandez-se-suma-al-naufragio-de-los-entrenadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/gabi-fernandez-se-suma-al-naufragio-de-los-entrenadores\/","title":{"rendered":"Gabi Fern\u00e1ndez se suma al naufragio de los entrenadores"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>La situaci\u00f3n l\u00edmite del Real Zaragoza tiene un gran protagonista en la propiedad y tres colaboradores principales en los t\u00e9cnicos elegidos para cada episodio, el madrile\u00f1o v\u00edctima de la herencia anterior y de una manifiesta inexperiencia<\/strong><\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 haciendo Gabi Fern\u00e1ndez con el equipo refleja fielmente la inexperiencia de un entrenador que en lugar de implementar la estabilidad para compensar el enorme d\u00e9ficit de calidad de la plantilla est\u00e1 fomentando un caos interno en el vestuario con sus constantes cambios posicionales y con la apuesta por futbolistas que no han aportado nada al equipo durante todo el curso. El t\u00e9cnico madrile\u00f1o vino bendecido por su pasado como jugador zaragocista y favorecido por la creciente tensi\u00f3n social y observ\u00f3 a las primeras de cambio lo que era evidente para cualquiera. Sus primeras decisiones se refugiaban en la l\u00f3gica para cicatrizar en lo posible la ingente herida defensiva. En El Sardinero, en su segundo partido, expuso el que se entend\u00eda como su manifiesto: cuatro pivotes en la medular para blindar a un Real Zaragoza ya condenado a la salvaci\u00f3n. Pese a la derrota, condicionada en parte por la expulsi\u00f3n de Calero y por fallos individuales, su idea fue aplaudida y bien acogida. Pero de la noche a la ma\u00f1ana, de ultratumba recuper\u00f3 a Adu Ares y a Aketxe, y se le ocurri\u00f3 poner a Francho de lateral. La victoria ante el Mirand\u00e9s no tuvo que ver nada con estas modificaciones, que chirriaron en todo momento, pero el resultado le anim\u00f3 a repetir y entr\u00f3 en una espiral de cambios de posiciones y baile de titularidades en defensa y en ataque que han llevado al conjunto aragon\u00e9s a la lastimosa casilla de salida antes de que fuera el elegido para pilotar la permanencia.<\/p>\n<p>Con esa querencia por aportar algo m\u00e1s, muy propia del principiante que busca ser reconocido por unas capacidades de las que todav\u00eda carece y s\u00f3lo se las otorgar\u00e1 el tiempo de la profesionalidad, ha compuesto una sinfon\u00eda de la confusi\u00f3n. El Real Zaragoza juega igual de mal que siempre y sufre, adem\u00e1s, las vacilaciones o rectificaciones en el once de su entrenador. Cuando m\u00e1s necesario era reconstruir un grupo reconocible en la continuidad y la homogeneidad para camuflar una plantilla carente de liderazgo, personalidad y f\u00fatbol y darle la confianza que solicitan las comunidades en crisis, Gabi la ha sumergido en un pantano infestado de caimanes. Si se produce la salvaci\u00f3n, no ser\u00e1 por su trabajo, sino por un calendario que en teor\u00eda presenta dos rivales accesibles incluso en esta tesitura de m\u00e1xima fragilidad y porque al Eldense no le d\u00e9 por sumar victorias en lugares imprevisibles. Ni era su momento para semejante empresa ni su nombre ni aval los adecuados para este escenario tan delicado, pero en este club las decisiones se toman muy a la ligera, ausentes todas ellas de un criterio chabacano. Que pueda ser premiado con una continuidad de dos temporadas en el caso de seguir en Segunda, indica cu\u00e1l es el pelaje del proyecto deportivo de cara al futuro.<\/p>\n<p>A Gabi se le est\u00e1n perdonando muchas cosas. La afici\u00f3n, y el entorno, as\u00ed lo han acordado por no hacer le\u00f1a del \u00e1rbol ca\u00eddo en plena hoguera. Por muy aturdido que est\u00e9, que lo est\u00e1, la herencia recibida tampoco le ha beneficiado. Ram\u00edrez, que al principio tambi\u00e9n dio se\u00f1ales de sensatez con los tres centrales que prob\u00f3 en Elche &#8211;experimento muy solvente pese a caer en el tiempo de descuento&#8211;, sufri\u00f3 de su poco recorrido en este mundo donde la veteran\u00eda es un grado. En cuanto le pudo la presi\u00f3n &#8211;abrumadora e injusta por venir a quien ven\u00eda a relevar&#8211;, pleg\u00f3 velas cuando el triunfo en M\u00e1laga empez\u00f3 a quedar muy atr\u00e1s y los marcadores le dieron la espalda. Femen\u00edas fue su novedad m\u00e1s relevante, y por ah\u00ed comenzaron a aparecer tambi\u00e9n Ares y Aketxe y un cambio de sistema m\u00e1s del gusto del p\u00fablico hasta que el Eldense le puso en su sitio de entrenador sin temperamento con un 2-4 devastador. En el epicentro de esta agon\u00eda, sin duda, luce la gesti\u00f3n de la propiedad, que nunca tuvo la intenci\u00f3n de armar un equipo con garant\u00edas de pujar por el ascenso. En ello colaboraron Juan Carlos Cordero y V\u00edctor Fern\u00e1ndez, el primero por sumisi\u00f3n y el segundo por creer que su apagada figura de leyenda alumbrar\u00eda por s\u00ed sola una mentira que consinti\u00f3 y de la que se desmarc\u00f3 con una cobard\u00eda disfrazada de honestidad. El Real Zaragoza, en definitiva, es un c\u00famulo de desprop\u00f3sitos con el naufragio de los entrenadores como cap\u00edtulo principal de sus desgracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La situaci\u00f3n l\u00edmite del Real Zaragoza tiene un gran protagonista en la propiedad y tres colaboradores principales en los t\u00e9cnicos elegidos para cada episodio, el madrile\u00f1o v\u00edctima de la herencia anterior y de una manifiesta inexperiencia Lo que est\u00e1 haciendo Gabi Fern\u00e1ndez con el equipo refleja fielmente la inexperiencia de <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/gabi-fernandez-se-suma-al-naufragio-de-los-entrenadores\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":18979,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18972"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18972"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18972\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18980,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18972\/revisions\/18980"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18979"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18972"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18972"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18972"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}