{"id":19254,"date":"2025-05-21T10:48:26","date_gmt":"2025-05-21T10:48:26","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=19254"},"modified":"2025-05-21T10:48:26","modified_gmt":"2025-05-21T10:48:26","slug":"la-romareda-ante-su-partido-mas-ultrajante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-romareda-ante-su-partido-mas-ultrajante\/","title":{"rendered":"La Romareda ante su partido m\u00e1s ultrajante"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Animen hasta la sociedad, disfruten de la salvaci\u00f3n, festejen un gol con la r\u00f3tula o el fallo de un penalti del Deportivo, pero, por favor, dejen descansar en paz a un estadio que se despide herido en su gloria<\/strong><\/p>\n<p>Se aproxima el adi\u00f3s a la vieja Romareda para que sobre ella nazca un nuevo templo que, en realidad, siempre contendr\u00e1 su alma al elevarse en el mismo lugar, con los ecos de su noble existencia corriendo por las venas de la hermosa y moderna estructura. Y lo har\u00e1 vestida de gala, sin un asiento libre, pero sabi\u00e9ndose cubierta de harapos en un encuentro que se intenta comparar por su trascendencia con episodios que no guardan nada en com\u00fan con la miseria de este momento por muy ostentoso que parezca su premio: la salvaci\u00f3n, la posibilidad de permanecer en el f\u00fatbol profesional por decimotercera campa\u00f1a consecutiva en la cara B de la \u00e9lite. Se ha reunido la familia zaragocista en el hogar, en un \u00faltimo ejercicio para que su apoyo y el embrujo imperecedero del campo impulsen a una victoria contra el Deportivo. Esa atm\u00f3sfera tendr\u00e1 un componente de belleza para compensar tantos a\u00f1os de monstruosidad, pero en el fondo aflora el partido m\u00e1s ultrajante de la historia en un recinto donde generaciones de seguidores acud\u00edan para rociarse de gloria, para beber de la fuente del espect\u00e1culo. Esta agon\u00eda que se quiere presentar como hermana peque\u00f1a de aquellas emociones no es m\u00e1s que un hija ileg\u00edtima, de innegociable reconocimiento en el \u00e1rbol geneal\u00f3gico de la reputaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Animen hasta la sociedad, disfruten de la salvaci\u00f3n, festejen un gol con la r\u00f3tula o el fallo de un penalti del Deportivo, pero, por favor, dejen descansar en paz a un estadio que se despide herido en su encanto que no en su inmortalidad, la que se ha ganado sobre todo antes de que el equipo descendiera por \u00faltima vez, desde que los mercaderes la convirtieron en bazar principal de sus negocios. La Romareda, nada orgullosa pero responsable, va a ofrecer un servicio final sinti\u00e9ndose querida y pre\u00f1ada por una hinchada que la va a honrar hasta su m\u00e9dula de cobijo sentimental, de madre comprensiva, tierna y abnegada. Cuando todo acabe, el mejor homenaje que podr\u00eda recibir es dejarla ir sin ruidos jubilosos, pues no hay mayor ni m\u00e1s impresionante celebraci\u00f3n en esta situaci\u00f3n nada honorable que escuchar los pasos memorables de su pasado mientras se va. D\u00e9jenla morir, y que en sus recuerdos no quepa este encuentro como principio de nada, como semejanza con nada. Pongan la primera piedra de la dignidad de esa nueva Romareda para que lata en sus cimientos el aut\u00e9ntico legado de la vieja y elegante se\u00f1ora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Animen hasta la sociedad, disfruten de la salvaci\u00f3n, festejen un gol con la r\u00f3tula o el fallo de un penalti del Deportivo, pero, por favor, dejen descansar en paz a un estadio que se despide herido en su gloria Se aproxima el adi\u00f3s a la vieja Romareda para que sobre <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-romareda-ante-su-partido-mas-ultrajante\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":19255,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19254"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19254"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19256,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19254\/revisions\/19256"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}