{"id":19468,"date":"2025-06-08T12:50:08","date_gmt":"2025-06-08T12:50:08","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=19468"},"modified":"2025-06-08T12:54:05","modified_gmt":"2025-06-08T12:54:05","slug":"cronica-del-ascenso-el-alma-de-la-romareda-despierta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/cronica-del-ascenso-el-alma-de-la-romareda-despierta\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica del ascenso: El alma de La Romareda despierta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\" data-sourcepos=\"5:1-5:36\"><strong>Cr\u00f3nica de un hipot\u00e9tico ascenso realizad a con Inteligencia Artificial<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" data-sourcepos=\"5:1-5:36\"><strong>Esto es s\u00f3lo un experimento, un peque\u00f1o viaje por las nuevas tecnolog\u00edas, de la IA, en apoyo de la recreaci\u00f3n de los sue\u00f1os, en este caso el ascenso a Primera del Real Zaragoza. Mi opini\u00f3n es que a este texto tan correcto, tan trufado de sentimentalismo, la falta precisamente el alma que proclama su titular. Queremos conocer vuestra opini\u00f3n . La nuestra es que, por el momento, el relato de ese ascenso reside en el coraz\u00f3n del ser humano.<\/strong><\/p>\n<p data-sourcepos=\"5:1-5:36\"><div id=\"polls-140\" class=\"wp-polls\">\n\t\t<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 os parece la cr\u00f3nica de la IA?<\/strong><\/p><div id=\"polls-140-ans\" class=\"wp-polls-ans\"><ul class=\"wp-polls-ul\">\n\t\t<li>Irreal <small>(40%, 8 Votos)<\/small><div class=\"pollbar\" style=\"width: 40%;\" title=\"Irreal (40% | 8 Votos)\"><\/div><\/li>\n\t\t<li>Regular <small>(20%, 4 Votos)<\/small><div class=\"pollbar\" style=\"width: 20%;\" title=\"Regular (20% | 4 Votos)\"><\/div><\/li>\n\t\t<li>Buena <small>(15%, 3 Votos)<\/small><div class=\"pollbar\" style=\"width: 15%;\" title=\"Buena (15% | 3 Votos)\"><\/div><\/li>\n\t\t<li>Rob\u00f3tica <small>(15%, 3 Votos)<\/small><div class=\"pollbar\" style=\"width: 15%;\" title=\"Rob\u00f3tica (15% | 3 Votos)\"><\/div><\/li>\n\t\t<li>Muy buena <small>(5%, 1 Votos)<\/small><div class=\"pollbar\" style=\"width: 5%;\" title=\"Muy buena (5% | 1 Votos)\"><\/div><\/li>\n\t\t<li>Muy mala <small>(5%, 1 Votos)<\/small><div class=\"pollbar\" style=\"width: 5%;\" title=\"Muy mala (5% | 1 Votos)\"><\/div><\/li>\n\t\t<li>Mala <small>(0%, 0 Votos)<\/small><div class=\"pollbar\" style=\"width: 1%;\" title=\"Mala (0% | 0 Votos)\"><\/div><\/li>\n\t\t<\/ul><p style=\"text-align: center;\">Votantes totales: <strong>20<\/strong><\/p><\/div>\n\t\t<input type=\"hidden\" id=\"poll_140_nonce\" name=\"wp-polls-nonce\" value=\"0586467c3b\" \/>\n<\/div>\n<div id=\"polls-140-loading\" class=\"wp-polls-loading\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-content\/plugins\/wp-polls\/images\/loading.gif\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Cargando ...\" title=\"Cargando ...\" class=\"wp-polls-image\" \/>&nbsp;Cargando ...<\/div>\n<\/p>\n<p data-sourcepos=\"7:1-7:402\">\u00abEl sol de mayo se derramaba sobre Zaragoza, ti\u00f1endo de oro viejo las torres de El Pilar, pero en La Romareda, la atm\u00f3sfera era de un gris persistente. Otro a\u00f1o en el infierno de Segunda Divisi\u00f3n, las gradas vac\u00edas de esperanza, el eco de glorias pasadas resonando con un dolor agudo. La afici\u00f3n, curtida en mil batallas y decepciones, apenas se atrev\u00eda a so\u00f1ar. Pero esa temporada, algo hab\u00eda cambiado.<\/p>\n<p data-sourcepos=\"9:1-9:335\">No era un fichaje rutilante, ni un cambio de entrenador milagroso. Era una chispa, nacida en los entrenamientos, en la disciplina f\u00e9rrea del nuevo t\u00e9cnico, un ma\u00f1o con el ce\u00f1o fruncido y los ojos de quien ha visto demasiado. Y esa chispa encontr\u00f3 su combustible en un pu\u00f1ado de j\u00f3venes canteranos y veteranos que hab\u00edan vuelto a creer.<\/p>\n<p data-sourcepos=\"11:1-11:399\">La liga hab\u00eda sido una monta\u00f1a rusa. Victorias ag\u00f3nicas en el descuento, empates que sab\u00edan a derrota, y la maldita irregularidad que parec\u00eda el estigma del club. Pero a falta de tres jornadas, el Real Zaragoza se encontraba en la tercera posici\u00f3n, a un punto del ascenso directo. El rival, el Atl\u00e9tico de Madrid B, un equipo correoso y enrrachado, se plantaba en La Romareda en el pen\u00faltimo partido.<\/p>\n<p data-sourcepos=\"13:1-13:539\">La noche previa, el entrenador no durmi\u00f3. Repas\u00f3 t\u00e1cticas, mir\u00f3 videos, pero lo que realmente le preocupaba era el peso de la historia, la presi\u00f3n de una ciudad entera sobre los hombros de sus jugadores. A la ma\u00f1ana siguiente, en la charla t\u00e9cnica, sus palabras no fueron sobre esquemas, sino sobre el alma. \u00abEsta noche,\u00bb les dijo, con voz ronca, \u00abno jugamos por nosotros. Jugamos por cada abuelo que os trajo al f\u00fatbol, por cada padre que os compr\u00f3 la camiseta, por cada ni\u00f1o que sue\u00f1a con ser vosotros. Esta noche, jugamos por Zaragoza.\u00bb<\/p>\n<p data-sourcepos=\"15:1-15:400\">La Romareda, te\u00f1ida de blanco y azul, rug\u00eda como un le\u00f3n herido. Hac\u00eda a\u00f1os que no se ve\u00eda una comuni\u00f3n as\u00ed. El ambiente era el\u00e9ctrico, vibrante, una promesa silenciosa de que esta vez, s\u00ed. El partido fue una tortura. El Atl\u00e9tico B, sin complejos, se adelant\u00f3 en el marcador en el minuto 20, con un gol que congel\u00f3 el aliento de 30.000 gargantas. Los fantasmas del pasado se cern\u00edan sobre el estadio.<\/p>\n<p data-sourcepos=\"17:1-17:397\">Pero el Zaragoza no se descompuso. Un central, de esos que lo dan todo, remat\u00f3 un c\u00f3rner con la furia de mil guerreros, y el bal\u00f3n entr\u00f3. El empate, en el filo del descanso, devolvi\u00f3 la esperanza. La segunda parte fue un asedio. Balones al palo, paradas milagrosas del portero rival, y un cansancio que empezaba a pesar en las piernas blanquillas. El tiempo se escurr\u00eda como arena entre los dedos.<\/p>\n<p data-sourcepos=\"19:1-19:601\">Minuto 88. El bal\u00f3n llega a los pies de <em>El Duende<\/em>, un extremo menudo pero con un regate hipn\u00f3tico que hab\u00eda llegado al club con la etiqueta de \u00abpromesa fallida\u00bb. Se zafa de dos defensas, encara la l\u00ednea de fondo y, en lugar de centrar, decide jug\u00e1rsela. Un disparo cruzado, con el \u00faltimo aliento, que roza el poste y se cuela en la red. El gol. El grito de gol. Un estruendo que sacudi\u00f3 los cimientos de La Romareda, una explosi\u00f3n de alegr\u00eda contenida durante a\u00f1os. La gente se abrazaba, lloraba, se tiraba por las escaleras. <em>El Duende<\/em>, con la camiseta en la mano, se\u00f1al\u00f3 el escudo y bes\u00f3 la hierba.<\/p>\n<p data-sourcepos=\"21:1-21:214\">Los \u00faltimos minutos fueron eternos, pero el pitido final fue la sinfon\u00eda m\u00e1s hermosa. 2-1. La victoria pon\u00eda al Real Zaragoza a un punto del ascenso directo, con la \u00faltima jornada por delante. Depend\u00eda de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p data-sourcepos=\"23:1-23:227\">La semana siguiente fue una vigilia. La ciudad entera viv\u00eda pendiente del partido en casa del colista. El viaje fue una procesi\u00f3n de coches y autobuses, con el sonido de las bufandas al viento y el himno sonando una y otra vez.<\/p>\n<p data-sourcepos=\"25:1-25:406\">El d\u00eda del partido, la lluvia fina y persistente parec\u00eda querer lavar a\u00f1os de frustraci\u00f3n. El ambiente en el campo del colista, un estadio modesto, era irreal. Parec\u00eda La Romareda en miniatura, abarrotada de zaragocistas. El partido fue un tr\u00e1mite, con el Zaragoza dominando desde el principio. Un gol tempranero de penalti despej\u00f3 los nervios, y un segundo tanto antes del descanso sentenci\u00f3 el encuentro.<\/p>\n<p data-sourcepos=\"27:1-27:417\">El pitido final fue el estallido. El ascenso. La vuelta a Primera. Los jugadores se fundieron en un abrazo en el centro del campo, algunos con l\u00e1grimas en los ojos. El entrenador, con una rara sonrisa, levant\u00f3 los brazos al cielo. En las gradas, la explosi\u00f3n de j\u00fabilo fue atronadora. Las bufandas ondeaban, los c\u00e1nticos de \u00ab\u00a1Zaragoza! \u00a1Zaragoza!\u00bb resonaban, mezcl\u00e1ndose con el sonido de los petardos y la pirotecnia.<\/p>\n<p data-sourcepos=\"29:1-29:470\">La ciudad de Zaragoza se ti\u00f1\u00f3 de fiesta. La Plaza del Pilar se convirti\u00f3 en un mar de blanco y azul, con la afici\u00f3n celebrando hasta el amanecer. El ascenso no era solo un logro deportivo; era el resurgir de un esp\u00edritu, la confirmaci\u00f3n de que, a pesar de las ca\u00eddas, el alma del Real Zaragoza segu\u00eda viva, latente, esperando el momento de despertar y rugir de nuevo en la \u00e9lite del f\u00fatbol espa\u00f1ol. La Romareda, esa noche, volvi\u00f3 a ser el templo de los sue\u00f1os cumplidos\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cr\u00f3nica de un hipot\u00e9tico ascenso realizad a con Inteligencia Artificial Esto es s\u00f3lo un experimento, un peque\u00f1o viaje por las nuevas tecnolog\u00edas, de la IA, en apoyo de la recreaci\u00f3n de los sue\u00f1os, en este caso el ascenso a Primera del Real Zaragoza. 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