{"id":19492,"date":"2025-06-11T23:14:35","date_gmt":"2025-06-11T23:14:35","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=19492"},"modified":"2025-06-11T23:26:46","modified_gmt":"2025-06-11T23:26:46","slug":"la-realidad-esa-aberracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-realidad-esa-aberracion\/","title":{"rendered":"La realidad, esa aberraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>La mojigata proclama de Txema Indias, ausente de proyecto, ha calado en una opini\u00f3n p\u00fablica que elogia la sensatez que supone tomar conciencia de un Real Zaragoza a lo pobre<\/strong><\/p>\n<p>La capacidad de hipnosis de la propiedad, hasta ahora ejecutada con maniobras de rid\u00edcula torpeza que en alg\u00fan momento han calado entre una afici\u00f3n ciega a conciencia por amor, ha alcanzado cotas insospechadas de seducci\u00f3n a todos los niveles en las \u00faltimas horas. Gabi Fern\u00e1ndez ya dej\u00f3 alguna pista sobre el giro que se iba a producir en cuanto a un futuro rebajado de ambiciones, y Txema Indias, en su presentaci\u00f3n, puso el sello a ese avance del t\u00e9cnico con una proclama mojigata redactada desde Madrid. En ambos casos se busca una toma de conciencia general de que el Real Zaragoza es un equipo de Segunda para emprender esta vez un camino secundario despu\u00e9s de 12 a\u00f1os cogiendo desde el kil\u00f3metro cero la autopista del ascenso para, en la mayor\u00eda de los casos, sufrir aparatosos accidentes. La opini\u00f3n p\u00fablica, en su gran parte, ha aplaudido que por fin se acepte la realidad, pero esa realidad contiene un condimento aberrante: no se ha contemplado un proyecto en el tiempo ni en la forma para afrontar con garant\u00edas el regreso a Primera. \u00abVengo con muchas ganas y mucha ilusi\u00f3n y a ayudar a dar pasos no s\u00e9 si grandes o peque\u00f1os pero sobre todo firmes. Para que esta gran afici\u00f3n empiece a tener alegr\u00edas de vez en cuando\u00bb. Los pasos firmes y las alegr\u00edas de vez en cuando los intentar\u00e1 dar el director deportivo desde el 1-0, con una plantilla condicionada a una inversi\u00f3n limitada (Arriaga no es un jugador ni mucho menos imprescindible aunque s\u00ed el mejor a estas horas, pero el frenazo en su contrataci\u00f3n es todo un s\u00edntoma de por d\u00f3nde no va a salir el sol). Por lo menos se sabe una cosa: esta temporada ser\u00e1 que no en un periodo de transici\u00f3n sin fecha de caducidad. El \u00e9xito se medir\u00e1 seg\u00fan el grado de sufrimiento para una permanencia m\u00e1s.<\/p>\n<p>El Real Zaragoza tiene muy poco o nada que ver consigo mismo. Sus continuos fracasos por volver a la \u00e9lite, de los que los actuales due\u00f1os son culpables en los tres \u00faltimos cursos, lo han desfigurado hasta hacerlo casi irreconocible. Las gestiones deportivas, incluidas las tres en las que se alcanz\u00f3 el playoff, han sido desastrosas hasta desembocar en este club reducido a cenizas cuyo latido s\u00f3lo se mantiene para bombear sangre hacia la nueva Romareda. Ni con severos l\u00edmites salariales ni con otros mucho m\u00e1s amables ha hallado la f\u00f3rmula para subir, fruto de la ineptitud, la arrogancia, la lucha de egos, el desd\u00e9n. La incultura futbol\u00edstica. Ahora, seg\u00fan parece y es, le toca subirse a lomos de la humildad, de la paciencia, de los 50 puntos y Dios dir\u00e1. Del ojo cl\u00ednico de Txema Indias para fichar lo justo y acertar y de Mariano Aguilar para marcarle el paso de su chotis rojiblanco. Nadie se ha rebelado frente al nuevo testamento. Al contrario. Muchos de los que hace cerca de tres semanas, cuando se confirm\u00f3 la salvaci\u00f3n, pon\u00edan el grito en el cielo con adjetivos de lengua de fuego, califican de razonable el asumir el pobre estatus adquirido como principio de aprendizaje. La letra con sangre entra, podr\u00eda ser el eslogan de la pr\u00f3xima campa\u00f1a de abonados. El Real Zaragoza ha sido raptado, mutilado y vejado por dirigentes sin escr\u00fapulos, profesionales de baja cuna buscando fortuna en lo que fue una mina de oro para el espect\u00e1culo y pol\u00edticos de todos los colores en beneficio de sus intereses en nombre de la ciudadan\u00eda. Pese a todo, su alma es la de un gigante que con sus heridas y sus cicatrices sangrantes no puede renunciar a su aut\u00e9ntica realidad, la de un equipo que en la parrilla de salida provoque como m\u00ednimo respeto. Pero para eso tiene que ser respetado por quienes van a inscribirle en la liga de la misericordia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mojigata proclama de Txema Indias, ausente de proyecto, ha calado en una opini\u00f3n p\u00fablica que elogia la sensatez que supone tomar conciencia de un Real Zaragoza a lo pobre La capacidad de hipnosis de la propiedad, hasta ahora ejecutada con maniobras de rid\u00edcula torpeza que en alg\u00fan momento han <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-realidad-esa-aberracion\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":19494,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-19492","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19492","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19492"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19492\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19496,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19492\/revisions\/19496"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19494"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19492"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19492"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19492"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}