{"id":20133,"date":"2025-09-01T08:51:51","date_gmt":"2025-09-01T08:51:51","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=20133"},"modified":"2025-09-01T08:51:51","modified_gmt":"2025-09-01T08:51:51","slug":"el-balon-del-panico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-balon-del-panico\/","title":{"rendered":"El bal\u00f3n del p\u00e1nico"},"content":{"rendered":"<div>En situaciones de fuerte tensi\u00f3n, que percibimos como amenazas, las personas reaccionamos de tres formas diferentes: huimos, nos paralizamos o atacamos. Este comportamiento es universal, rige de forma inmemorial para todas las culturas, y est\u00e1 vinculado biol\u00f3gicamente a las estructuras cerebrales que regulan el instinto de supervivencia que nos protege como animales, al margen de la mayor o menor racionalidad que manifestamos. El problema es que la elecci\u00f3n de una u otra forma de salvar el pellejo no es fruto de un an\u00e1lisis meditado sino de una respuesta casi autom\u00e1tica. No da tiempo. Eso hace que muchas veces nos equivoquemos. Muchas v\u00edctimas de accidentes lo son porque se quedan petrificadas ante una amenaza inesperada, mientras que otras huyen alocadamente poniendo en riesgo su vida y la de los dem\u00e1s. Las respuestas de ataque priman la autoconservaci\u00f3n individual, o de la prole, con la que nos enfrentamos a la amenaza.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El problema surge cuando un individuo, o un grupo, responde con una de estas opciones en situaciones que no son una amenaza real sino imaginaria. El p\u00e1nico innato que tan \u00fatil es con los riesgos de la vida surge, en lo cotidiano, porque se ha aprendido (condicionado) a reaccionar de forma extrema en cualquier actividad habitual. Los empleados sudan al borde de un ataque cardiaco cuando presienten la llegada de un mal jefe. La clase escolar se pone de los nervios, y no atina con las respuestas que sab\u00eda, ante un docente que no ense\u00f1a, sino que impone. Y un equipo de f\u00fatbol puede jugar atenazado, cuando necesita rapidez, o disparatado, cuando precisa serenidad, porque responde de forma contradictoria, con par\u00e1lisis o escape, a las exigencias del juego. Podr\u00edamos decir que los temores de la cabeza son mayores que las amenazas del rival. As\u00ed, cualquier estrategia que se plantee sobre el c\u00e9sped quedar\u00e1 eclipsada por el temor com\u00fan, con independencia de la calidad individual de los jugadores de un equipo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El Real Zaragoza salt\u00f3 a Castalia con el v\u00e9rtigo que le produjo jugar en un campo con nombre de rascacielos. El SkyFi de los locales est\u00e1 relacionado con el suministro de im\u00e1genes satelitales de la Tierra. As\u00ed que los ma\u00f1os se vieron peque\u00f1os, a s\u00ed mismos, desde el t\u00fanel de vestuarios. La ansiedad se increment\u00f3 al ver que no encontraban una mano de apoyo en su salida al terreno de juego, mientras que los rivales as\u00edan con seguridad las de unas criaturas, sin apenas nervios, que mostraban m\u00e1s temple que nuestros \u201ctomates\u201d. La confusi\u00f3n inicial inund\u00f3 a la tropa de Francho. Unos jugadores pensaban que se hab\u00edan equivocado de disciplina deportiva y se enfrentaban a un combinado de \u00e1rbitros de la NFL norteamericana y otros, que estaban en un ring de lucha libre profesional. Hubo incluso quienes creyeron estar ante un grupo de dependientes de una conocida franquicia de calzado deportivo. El p\u00e1nico colectivo se instaur\u00f3 tras concluir, en el corro previo al pitido inicial, que los once de Gabi estaban rodeados de barrotes blanquinegros. As\u00ed que lo m\u00e1s probable es que estuvieran en prisi\u00f3n. A partir de ese momento, la par\u00e1lisis fue la respuesta del equipo en defensa, y la precipitaci\u00f3n alocada su conducta en ataque. Lo vimos en las distintas caras de los jugadores en los saques de esquina sobre el \u00e1rea de Adri\u00e1n Rodr\u00edguez. Cada fotograma es una tesis que explica la ansiedad en el lenguaje no verbal de los visitantes. Los gestos nos dicen mucho en psicolog\u00eda. El lenguaje de las emociones nos ofrece, a trav\u00e9s de los m\u00fasculos, contenidos que nunca saldr\u00edan por las cuerdas vocales. La paralizaci\u00f3n del miedo tiene su vocabulario. La mirada ampl\u00eda sus pupilas y extiende los p\u00f3mulos mientras los labios tienden a separarse. El asombro pasmado es la excusa que utilizamos para justificar la falta de acci\u00f3n y reacci\u00f3n. Las miradas sin horizonte de tensi\u00f3n ocultan una falta de intensidad que ha sido raptada por el miedo. Se sigue y marca al jugador, pero no la jugada. El futbolista necesita el contacto f\u00edsico con el contrario para utilizarlo de parapeto, pero no para anticiparse a sus embestidas. Mientras, en el rival, las pupilas se empeque\u00f1ecen para olfatear los obst\u00e1culos y el bal\u00f3n. Se agudiza el campo visual y las articulaciones son resortes de respuesta que no necesitan una orden cerebral para entrar en acci\u00f3n. Se perciben en los atacantes locales los gestos de una agresividad que cierra los m\u00fasculos de la cara y presiona los labios. \u00a1Son dos retratos tan diferentes los que mostraron las im\u00e1genes de televisi\u00f3n! En ataque se lanzaron varios morteros contra el portero rival que no causaron m\u00e1s da\u00f1os que el de desprenderse con rapidez del bal\u00f3n. As\u00ed se resisti\u00f3, como se pudo, mientras en nuestro coraz\u00f3n zaragocista s\u00f3lo esper\u00e1bamos una eutanasia futbol\u00edstica con el menor sufrimiento.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El t\u00e9cnico local amenazaba con recordarnos a su glorioso paisano, el hist\u00f3rico Cruyff, y tambi\u00e9n Johan. El prototipo neerland\u00e9s se mantiene con el tiempo. Aunque lo m\u00e1s original de m\u00edster Plat es que su ce\u00f1o vertical, en el entrecejo, se ha quedado a vivir para siempre en su frente. Con ello consigue que su nariz nazca desde la frente y la triangulaci\u00f3n facial parece dise\u00f1ada por GPS. Con su pantal\u00f3n corto de guiri parec\u00eda que acababa de aterrizar en la Costa del Azahar. Pero una vez comenzado el encuentro descubrimos que, aunque el Real Zaragoza salt\u00f3 a Castalia, en realidad los blanquiazules se hab\u00edan quedado en la Luna del Papa en Pe\u00f1\u00edscola. Como anticipando la tragedia, nuestro entrenador ya se ha hecho con un estilo de ropa m\u00e1s serio, al que s\u00f3lo le falta el alzacuellos. Gabi Fern\u00e1ndez se est\u00e1 convirtiendo en el reverendo Gabriel Luis. No sabemos si para ejercer el sacramento de la confesi\u00f3n en sus ruedas de prensa, o la extremaunci\u00f3n de seguir as\u00ed los resultados. Su tez tambi\u00e9n se est\u00e1 adaptando al purgatorio del equipo y sus cejas se van cerrando, de forma atl\u00e9tica, partido a partido. A este ritmo, para Pilares, algunos terr\u00edcolas le confundir\u00e1n como un descendiente, con genes vulcanos, del se\u00f1or Spock que tanto nos asombr\u00f3 en la serie Star Trek. Al finalizar el encuentro se acerc\u00f3 a Johan para saludarse y le dirigi\u00f3 unas palabras al o\u00eddo. Puede que le pidiera disculpas por el resultado o quiz\u00e1s le daba las gracias al oriundo de Pa\u00edses Bajos por la jarra que le regal\u00f3 con una frase conmemorativa: \u201cestuve en Castalia y con este punto me acord\u00e9 de ti\u201d<\/div>\n<div><\/div>\n<div>No es casualidad que en nuestro div\u00e1n los m\u00e1s saneados sean tres chavales que no han tenido tiempo de contaminarse demasiado con evasiones suicidas o estatuas de sal. Los \u00fanicos que no miraron atr\u00e1s, hacia la Sodoma y Gomorra del f\u00fatbol infame fueron Saidu, Adri\u00e1n y Juan Sebasti\u00e1n. El defensa y el portero mostraron las carencias del equipo al exhibir tranquilidad, concentraci\u00f3n y contundencia. Hasta el gol de Dani G\u00f3mez se construy\u00f3 a base de p\u00e1nico, tanto en su resoluci\u00f3n como en su validez. Un tanto que deber\u00eda ser terap\u00e9utico en las cabezas y motivador en las piernas. El concierto futbol\u00edstico de los jugadores de procedencia africana fue memorable. Afortunadamente, a los de Castell\u00f3n se les col\u00f3 un ghan\u00e9s, con la camiseta roja, que tiene mucho que ganar si juega en su sitio. Y los dem\u00e1s mucho que disfrutar. Lo cierto es que la inmigraci\u00f3n y sus generaciones no s\u00f3lo incrementan la poblaci\u00f3n en zonas vaciadas y llenan con sus cotizaciones la hucha de las pensiones, sino que enriquecen al pa\u00eds, cuidan de los empleos m\u00e1s necesitados y demandados por los empresarios. Ahora vemos que el f\u00fatbol es el gran beneficiado de estas aportaciones de otras culturas con piernas y mentes m\u00e1s frescas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En la punta de los visitantes, Gabi construy\u00f3 una isla para enviar a un n\u00e1ufrago serbio. Pero el internacional bosnio es UN delantero, no EL delantero. Lo mismo que Iznogud (el entra\u00f1able visir de la historieta de Goscinny y Tabari) quer\u00eda ser califa en lugar del califa. Le vendr\u00eda bien al entrenador madrile\u00f1o repasar en la videoteca unos cuantos partidos de Milosevic para comparar y acertar con el mejor rendimiento de un Bazdar que sale a disgusto por partido. El delantero tendr\u00e1 que elegir entre la melancol\u00eda infantil o la madurez de su rendimiento. Y Gabi deber\u00e1 optar entre su orgullo o la humildad de rectificar en beneficio del f\u00fatbol<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En los tres partidos celebrados hasta el momento los blanquillos han apretado el bot\u00f3n del p\u00e1nico con sus piernas. Este dispositivo se ide\u00f3 para tranquilizar y garantizar la seguridad en situaciones de riesgo. Emite una se\u00f1al silenciosa que es recibida en una central de alarma, lo que permite poner en marcha el operativo que acude en auxilio de quien lo demanda. El problema es que el Zaragoza ha pulsado su particular bal\u00f3n del p\u00e1nico nada m\u00e1s salir al c\u00e9sped, porque ya se ve angustiado desde el vestuario. No es el momento de que cunda el p\u00e1nico, pero si el club, el entrenador y los jugadores se empe\u00f1an en lo contrario, al final tendremos que resignarnos con el \u201cpues que cunda\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Ahora viene lo dif\u00edcil. Un mercado cerrado y una voz que esta noche dir\u00e1 eso del \u201cno va m\u00e1s\u201d en el Casino del negocio en que nos han convertido este deporte. El Real Zaragoza puede seguir jugando a la ruleta de la fortuna o prepararse para las cifras y letras de la temporada que resta. El azar no depende de nosotros porque es eso, una estad\u00edstica de posibilidades. Pero si analizamos, trabajamos y nos preparamos para un objetivo, pasaremos de expectantes a protagonistas. En Castalia hubo algo de suerte, sin duda. Pero no olvidemos que la suerte es la habilidad de aprovechar las ocasiones favorables. Y eso no es casualidad, si no queremos que lo sea. Frente al Valladolid, este equipo deber\u00eda demostrar que ya no es un grupo de futbolistas sino un conjunto intenso, \u00e1gil y eficaz del que debemos sentirnos orgullosos, al margen del resultado. As\u00ed que, entre responder jugando con p\u00e1nico acelerado o quedar congelados en la par\u00e1lisis del f\u00fatbol, quiz\u00e1s debamos probar la respuesta de ataque que conforma un equipo con un tr\u00edpode psicol\u00f3gico de garant\u00eda a base de concentraci\u00f3n, implicaci\u00f3n y cooperaci\u00f3n.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En situaciones de fuerte tensi\u00f3n, que percibimos como amenazas, las personas reaccionamos de tres formas diferentes: huimos, nos paralizamos o atacamos. 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