{"id":21252,"date":"2025-12-23T09:13:00","date_gmt":"2025-12-23T09:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=21252"},"modified":"2025-12-23T09:16:54","modified_gmt":"2025-12-23T09:16:54","slug":"conan-bakis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/conan-bakis\/","title":{"rendered":"Conan Bakis"},"content":{"rendered":"<p>Competir significa que sabemos repetir bien lo que hemos entrenado. Es una frase que utilizamos en el deporte, y que no solemos aplicar en la vida. Estudiamos para aprobar y cogemos experiencia para trabajar.\u00a0 Pero nadie se entrena para vivir o para disfrutar. No existe una asignatura del gozo, ni un gimnasio de la felicidad. Quienes hacen ejercicio, por salud propia o por envidia ajena, sufren para llegar a su puesta a punto. Lloran de sudor y pagan con fervor por sentirse a gusto con la percha que acompa\u00f1a a nuestra personalidad. La repetici\u00f3n agota y los sacrificios acogotan. En un tiempo que no tolera esperas, las dietas milagro son un riego para la salud. Da igual que hablemos de comida, de consejos psicol\u00f3gicos de autoayuda, de f\u00f3rmulas de enriquecimiento r\u00e1pido o de f\u00fatbol. Hacer bien algo que gusta es satisfactorio. Hacer lo obligado, sin que nos interese, es odioso.<\/p>\n<p>Nuestro cerebro identifica dos tipos de fatiga. La que llamamos recuperable y la que identificamos como irrecuperable. Quienes deseen profundizar en este apasionante tema les recomiendo los estudios publicados en la revista Nature Communications sobre los estudios de M\u00fcller, en el a\u00f1o 2021, al respecto. Sus investigaciones sobre los mecanismos neuronales de la perseverancia sugieren que estos dos tipos de fatiga basada en el esfuerzo pueden reducir la disposici\u00f3n de una persona a esforzarse para obtener una recompensa; el primer tipo de fatiga a corto plazo es \u00abrecuperable\u00bb despu\u00e9s de un descanso, mientras que el segundo tipo de fatiga, a m\u00e1s largo plazo, es \u00abirrecuperable\u00bb. En resumen, \u201cque la voluntad de trabajar puede caracterizarse por compensaciones de costo-beneficio, donde el valor de una recompensa se descuenta subjetivamente por el esfuerzo requerido para obtenerla\u00bb. Es decir, que \u00abestamos dispuestos a trabajar cuando consideramos que el valor de una recompensa merece el esfuerzo que tenemos que hacer para obtenerla\u00bb.<\/p>\n<p>Esta valoraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre el cansancio de entrenar y la satisfacci\u00f3n de la recompensa determina el punto de competitividad de cualquier equipo. No se trata de algo que afecte s\u00f3lo a la esfera deportiva. Lo vemos a la hora de estudiar, de buscar empleo o de obtener un resultado que parece inalcanzable. La adecuada valoraci\u00f3n para saber el momento en el que no merece la pena agotar una energ\u00eda que puede ser muy necesaria en otro intento o en otra fase de una tarea, o para arriesgarse a seguir intent\u00e1ndolo sin caer en el des\u00e1nimo, es una cuesti\u00f3n de relevancia. Los excesos de insistencia pueden ser tan desoladores como la ausencia de iniciativa para volver a intentarlo. De hecho, podemos enga\u00f1ar al cerebro con la b\u00fasqueda de metas similares que nos permiten seguir acerc\u00e1ndonos al objetivo real sin sentir una fatiga irrecuperable. Veamos un ejemplo que utilizamos en el f\u00fatbol base. Ante un agotamiento del grupo, podemos fijar el objetivo de forzar m\u00e1s saques de esquina que en otro partido anterior o que en la primera parte. No queremos que marquen m\u00e1s goles ni que ganen, s\u00f3lo algo m\u00e1s f\u00e1cil y ejecutable que no har\u00e1 que el cerebro de nuestros jugadores lo perciba como una tarea tit\u00e1nica a la que se rendir\u00e1n por sentir una fatiga irrecuperable. Si no se llega en un ataque, lo har\u00e1n en el pr\u00f3ximo. Es una fatiga recuperable. Y puede que, en alg\u00fan c\u00f3rner, marquen gol. Objetivo conseguido.<\/p>\n<p>El Real Zaragoza ha conseguido cambiar ese agotamiento, que percib\u00eda como inevitable, por un esfuerzo reutilizable. Lo mejor es que fue capaz de mantener el esfuerzo, y conseguir algo positivo, a pesar de las ausencias forzadas con las que comenz\u00f3 la jornada. Transformar la ansiedad ante unas bajas, por una posible dependencia individual, es una responsabilidad de grupo que contribuye a mejorar el rendimiento del colectivo. Gracias a esa mentalizaci\u00f3n se mantiene una activaci\u00f3n que da oportunidades. Si no puedes ganar por calidad, compite por motivaci\u00f3n. Quiz\u00e1s ah\u00ed est\u00e1 la soluci\u00f3n. En ese sentido, los de Sell\u00e9s fueron divertidamente aburridos. Insist\u00edan con poca efectividad con un f\u00fatbol malayo que iba horadando la piedra burgalesa. Se acercaban con poca fortuna, recib\u00edan un tanto en contra y segu\u00edan d\u00e1ndose de bruces contra la meta contraria. Acabaron a palos con la paciencia del rival, antes que con la suya. Tiene m\u00e9rito.<\/p>\n<p>Nuestro equipo necesita seguir pedaleando, aunque no avance demasiado, porque en el momento en que se detiene acaba por los suelos. Su trabajo ni es artesanal ni es dominante, s\u00f3lo persistente. La meta de sacar un c\u00f3rner es lo que le puede llevar a perforar la red del adversario. En casa cuenta con el apoyo de la afici\u00f3n local. Pero fuera, los zaragocistas derritieron la nieve castellana. Los que llevamos decenas de a\u00f1os siguiendo al equipo hemos visto comportamientos indignos y cobardes de dirigentes y responsables pol\u00edticos. Pero este a\u00f1o es de r\u00e9cord. La alcaldesa Chueca y el presidente Azc\u00f3n huyeron de aqu\u00e9l comprometido encuentro en nuestra casa frente al Huesca. No le conven\u00eda a los l\u00edderes del PP volver a retratarse juntos con su amigo Juan Forc\u00e9n, ahora que cobra m\u00e1s peso en la entidad blanquilla. Lo inaudito es que vi\u00e9ramos al se\u00f1or Azc\u00f3n animando al Huesca desde el palco oscense, con esa soberbia que le caracteriza, despreciando a la afici\u00f3n blanquiazul. \u00c9l se lo pierde.<\/p>\n<p>Creer no es una cuesti\u00f3n de fe, sino de trabajar. Si buscamos milagros cosecharemos frustraciones. Si trabajamos por obtener un cuscurro de pan, ser\u00e1 m\u00e1s factible y honesto tenerlo, que pensar en la multiplicaci\u00f3n de los panes y los peces. Por eso la estrategia de convertir la fatiga irremediable con la que naci\u00f3 este equipo en agosto, en un cansancio recuperable, puede dar sus frutos. Al menos mientras no tengamos otros \u00e1rboles que den mejores viandas. Hacen falta, porque no s\u00f3lo de reiteraci\u00f3n vive el futbolista. La calidad y el entrenamiento es el mejor fortalecimiento. As\u00ed que esperemos que el a\u00f1o nuevo nos traiga lo que merecemos y no lo que nos dan la pandilla de okupas que han alquilado nuestro Le\u00f3n. Quiz\u00e1s un d\u00eda podamos sustituir la ilusi\u00f3n de no ir a peor por la de volver a ser los mejores en una liga digna de esta afici\u00f3n.<\/p>\n<p>El trabajo que vimos en Burgos tuvo una recompensa merecida, casi escasa, para lo que trabajaron los nuestros. Pero menor de lo que necesitamos para respirar. Ya no somos los \u00faltimos. Un peque\u00f1o paso para la afici\u00f3n, pero un gran paso para estos futbolistas atrapados por un presente tan pasado. Rub\u00e9n estaba contento. Sonr\u00edo como nunca, aunque puntu\u00f3 como \u00faltimamente lo hace. Felicit\u00f3 las fiestas y el gesto de alegr\u00eda en la comisura de sus labios llegaba hasta sus dos entrantes capilares, con los que hac\u00eda juego. Todas y todos nos volveremos a leer y animar en 2026, que rima con salvar\u00e9is. Adem\u00e1s, marc\u00f3 uno de los suyos, que es otro de los de Sell\u00e9s. Cuando ya se acercaba en nuestras cabezas y en nuestros gestos un fin de a\u00f1o en el cotill\u00f3n del \u00faltimo infierno, lleg\u00f3 un turco con trazas de rudo germano para descorchar un disparo de alegr\u00eda, sin ni siquiera agitar las burbujas de su bota. Qu\u00e9 bien supo su \u00faltima mala uva, antes de que las campanadas convirtieran a este carruaje de equipo en un cortejo f\u00fanebre. Menos mal que cambiamos el t\u00edtulo de la pel\u00edcula y pudimos ver: \u201cTres palos y un festival\u201d. Y es que Sinan dej\u00f3 olvidado en su nombre el f\u00fatbol \u201cSin\u201d para ser un goleador \u201cCon\u201d. Estuvo b\u00e1rbaro este \u201cConan\u201d Bakis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Competir significa que sabemos repetir bien lo que hemos entrenado. Es una frase que utilizamos en el deporte, y que no solemos aplicar en la vida. Estudiamos para aprobar y cogemos experiencia para trabajar.\u00a0 Pero nadie se entrena para vivir o para disfrutar. 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