{"id":21324,"date":"2026-01-07T09:44:20","date_gmt":"2026-01-07T09:44:20","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=21324"},"modified":"2026-01-07T09:44:57","modified_gmt":"2026-01-07T09:44:57","slug":"pio-pio-que-frio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/pio-pio-que-frio\/","title":{"rendered":"P\u00edo, p\u00edo, qu\u00e9 fr\u00edo"},"content":{"rendered":"<p>El complejo de inferioridad est\u00e1 muy sobrevalorado. Sirve como excusa que nos ponemos antes de recibir la herida. Es f\u00e1cil sentirse inferiores. Lo dif\u00edcil es comportarse con dignidad, sabiendo que lo somos. Es muy habitual que quienes se muestran como superiores, oculten su incapacidad haciendo ostentaci\u00f3n de lo que carecen. Entre la falsa timidez y la mentirosa altaner\u00eda, nos comportamos como una letan\u00eda. Buscamos compasi\u00f3n para nuestras miserias, pero en realidad queremos disculpas para nuestras pocas ganas de implicarnos en la vida. Nos obligan a superar las dificultades pero, en realidad, nos condenan a no disfrutar de nuestras limitaciones. No hay personas mejores que otras, sino con conductas m\u00e1s honestas o con habilidades que los dem\u00e1s no tenemos. La \u00e9tica es dif\u00edcil de aprender. No es imposible pero, normalmente, se deteriora con los a\u00f1os, la riqueza o con el poder. En cambio, s\u00ed que podemos adquirir conocimientos con el esfuerzo, la perseverancia y el entrenamiento. Los profesionales lo son porque lo valen, no porque los etiqueten. Son muchos a\u00f1os de aprendizaje y renuncias que son una inversi\u00f3n aunque para muchos supongan un desgaste. En el deporte de \u00e9lite no fichas jugadores. Contratas habilidades adquiridas con el juego, riesgos de lesiones por la dedicaci\u00f3n empleada, cambios de vida y adaptaci\u00f3n a diferentes ciudades y pa\u00edses, experiencia y un plan de pensiones que nutra el futuro econ\u00f3mico y personal de quienes dif\u00edcilmente tendr\u00e1n otras opciones en el camino de su jubilaci\u00f3n. El riesgo de una vida placentera imprudente puede hacer que los millonarios de hoy puedan ser los pobres del ma\u00f1ana. La sensatez en el f\u00fatbol profesional es un valor que se lleva mal con una liga de estrellas m\u00e1s contagiosa en los defectos que en las virtudes.<\/p>\n<p>Comenzaba el a\u00f1o nuestro Real Zaragoza frente a un equipo de Primera, en un estadio que aloja a un club que est\u00e1 fuera del f\u00fatbol profesional. Los que vamos cumpliendo decenas de a\u00f1os como socios, seguimos a\u00f1orando los encuentros en domingo. Un aliciente que ayudaba a enfrentarnos a una jornada g\u00e9lida, que s\u00f3lo se caldeaba por la temperatura del infierno de carbonilla que nos amenaza y que sigue, un piso m\u00e1s abajo, al que soportamos con las actuales brasas. Se notaron las fechas y los grados en los term\u00f3metros de los tornos. Una vez que el cielo nos respetaba en el descubierto, nos perdimos una bella estampa de nieve pero, en su ausencia, nos fuimos en blanco. La carpa serv\u00eda de acogedora tienda de campa\u00f1a para ese refugio que sirve de techo en la espera. El club se marc\u00f3 lo que pretend\u00eda ser una simp\u00e1tica estampa m\u00e1gica, pero acab\u00f3 siendo una casposa imitaci\u00f3n sin gusto. Un supuesto paje, tan real como el zaragocismo de los due\u00f1os del equipo, se sentaba para las fotos de rigor, rodeado de dos \u201cazafatas\u201d que protagonizaban esa viejuna estampa en la que se utiliza la mujer de adorno. Ni sentido, ni igualdad, ni gracia. L\u00e1stima que el buz\u00f3n para las cartas de los deseos fuera tan falso como la voluntad de ascenso que nos recuerdan al inicio de cada temporada, porque se hubiera merecido una reclamaci\u00f3n a sus majestades de la \u201cmachirulada\u201d futbol\u00edstica. Lleg\u00e1bamos de despedir 2025 y ca\u00edmos en la cuenta de que llevamos m\u00e1s a\u00f1os en segunda que uvas nos tomamos al final del a\u00f1o. No est\u00e1 mal. Se atragantan m\u00e1s los partidos y las temporadas que las deliciosas frutas.<\/p>\n<p>En la primera parte vimos a un equipo que un experto manejaba con el mando de la \u201cPlay\u201d, mientras los nuestros corr\u00edan por detr\u00e1s de una pelota y diez camisetas amarillas. Los canarios salieron al c\u00e9sped tapados con ch\u00e1ndal y ya nos sent\u00edamos ganadores con el general invierno de aliado. Pero la m\u00fasica del DJ Lagarto sintoniz\u00f3 en la Fan Zone a Shakira y consigui\u00f3 hacer creer a los forasteros que jugaban de locales, al escuchar desde el vestuario \u201cporque esto es \u00c1frica\u2026\u201d. Error musical que acompa\u00f1\u00f3 al horror deportivo en el inicio del encuentro. El grupo de malabaristas canarios jug\u00f3 con m\u00e1s arte que eficacia. Eso s\u00ed, consigui\u00f3 enga\u00f1ar a nuestro portero que, en un juego de manos, hizo desaparecer un bal\u00f3n blando bajo sus brazos en el interior de las mallas. Nada por aqu\u00ed, nada por all\u00e1 y la pelota que dentro estaba ya. Esta vez el androide de Andrada ejerci\u00f3 m\u00e1s bien R2-D2, incapaz de hacer frente por s\u00ed s\u00f3lo a la potente estrella de la muerte futbol\u00edstica.<\/p>\n<p>La segunda parte del encuentro fue reveladora. Calidad canaria frente a voluntad ma\u00f1a. A veces da resultados. Sobre todo cuando no cierras los partidos por muy superior que te veas sobre el campo. Pero, en esta ocasi\u00f3n, la eficacia se ech\u00f3 de menos en los blanquiazules para intentar, al menos un empate, que no te sacaba de pobre pero templaba el cuerpo de los presentes y los ausentes seguidores. Kodro quiso definir como si estuviera en un equipo de Primera y Guti intento pasar como si el rival no lo fuera. Fin de la ilusi\u00f3n de una noche de deseos que trajo por adelantado el merecido carb\u00f3n que han contratado en la sala de m\u00e1quinas del club. Lo bueno de los \u00faltimos cuarenta y cinco minutos, es que sabemos por qu\u00e9 est\u00e1 cada equipo en su sitio. Hemos recuperado pulso pero la calidad no se recupera tras una primera vuelta. Nunca estuvo aunque nos hicieron creer que s\u00ed. En el f\u00fatbol la calidad ni se crea ni se destruye, se adquiere. Vale dinero, cuesta trabajo y responde a los objetivos que se fija cada equipo. La que hay llevamos vi\u00e9ndola y sufri\u00e9ndola desde agosto. La intentamos revitalizar y reanimar. Pero sin constantes vitales es muy dif\u00edcil conseguir reanimar un cuerpo. La afici\u00f3n cuida el alma. Pero el f\u00fatbol es un mundo de ateos y s\u00f3lo existe lo que se tiene. Los infiernos est\u00e1n empedrados de buenas intenciones que se condenaron por carecer de razones.<\/p>\n<p>Los due\u00f1os del Le\u00f3n han abonado su aportaci\u00f3n como disculpa propia, sin que se pueda definir como leg\u00edtima defensa. Juan Forc\u00e9n, el amigo de Azc\u00f3n, se encastilla de hombre fuerte en un club tan d\u00e9bil. La prisa del presidente por adelantar las elecciones, se comprende tras cada nueva derrota del equipo que le socarra junto a sus amistades peligrosas. Si el mercado de enero no aporta las soluciones que necesitamos, mejor votar antes de botar.<\/p>\n<p>La cosa no se pone negra, porque ya estaba, pero se ve m\u00e1s porque el celof\u00e1n de diciembre ya ha envuelto todos los regalos. La afici\u00f3n piensa en el descenso pero no cree en \u00e9l. Es una situaci\u00f3n en el que la incredulidad choca con la realidad y los datos colisionan con los corazones. Una derrota en Santander abrir\u00eda una huella con la ilusi\u00f3n. Y el mercado invernal est\u00e1 m\u00e1s fr\u00edo que el climatol\u00f3gico. Luis Garc\u00eda, el entrenador rival, se encontr\u00f3 c\u00f3modo frente a los ma\u00f1os. Como jugador, nos meti\u00f3 dos de los cuatro goles que nos endos\u00f3 el Espa\u00f1ol en la final de la Copa del Rey del 2006. No es dif\u00edcil dirigir a los amarillos con ese plantel. No disfrut\u00f3 en su estancia en la plantilla ma\u00f1a y algo de venganza lejana ten\u00eda el sabor de su victoria.<\/p>\n<p>Salimos del campo de la misma forma que llegamos. Helados pero no congelados. La hipotermia se mantiene mientras esperamos que Sell\u00e9s evite la amputaci\u00f3n del club. Ayer nos recordaba Alfonso Hern\u00e1ndez, en este mismo blog, que la salvaci\u00f3n no suele estar en el mercado de invierno sino en el compromiso constante. Hoy tenemos miembros que ya no responden. Paul y Bazdar, ni cogieron nunca temperatura ni se les quiso arropar. Otros se perdieron en la ruta helada, como Pau Sans, y se les busca salida tras no encontrar nunca la entrada. De los lesionados, se suspira por Mart\u00edn. De los que est\u00e1n, desespera Valery. Y de los nuestros, Guti no se encuentra y Francho vuelve a la celda de castigo del lateral. Bakis levant\u00f3 pasiones en sus escasos minutos, porque vemos en cada punto estrellado en el firmamento, el sol que necesitamos. Demasiados boquetes en un barco que no est\u00e1 para navegar entre tanto iceberg de Primera. Echamos de menos ese f\u00fatbol brillante con el que nos obsequiaron en el inicio los visitantes, y echamos de m\u00e1s una derrota inmerecida. Porque la pasi\u00f3n necesita alguna buena noticia frente a tanto talonario de lujo canario sobre el modular. So\u00f1amos que ese equipo de palmeros lleg\u00f3 a parecerse a uno de los que vimos, vestidos de blanco y azul en La Romarteda, en tiempos pasados. Mientras, desde la humildad llena de realidad, abandonamos el campo subiendo una cuesta resbaladiza que parec\u00eda la de enero. La calidez del rival nos hizo resaltar la frialdad de los nuestros. Nos fuimos, eso s\u00ed, pensando: p\u00edo, p\u00edo, qu\u00e9 fr\u00edo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El complejo de inferioridad est\u00e1 muy sobrevalorado. Sirve como excusa que nos ponemos antes de recibir la herida. Es f\u00e1cil sentirse inferiores. 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