{"id":21427,"date":"2026-01-13T10:18:27","date_gmt":"2026-01-13T10:18:27","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=21427"},"modified":"2026-01-13T10:18:27","modified_gmt":"2026-01-13T10:18:27","slug":"kaka-y-keko","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/kaka-y-keko\/","title":{"rendered":"Kak\u00e1 y Kek\u00f3"},"content":{"rendered":"<p>Lo sencillo es lo opuesto a la simplicidad. La sencillez es un arte, que se consigue con esfuerzo, para lograr recordar, resumir y radicar. Es decir, consolidar un conocimiento para asentar una informaci\u00f3n, reducirlo para que sea m\u00e1s f\u00e1cil asimilarlo y enraizarlo para que forme parte de la experiencia aprendida. Estas tres erres son la excelencia de la comunicaci\u00f3n eficaz. Lo simple es lo burdo. El simplismo consiste en alimentarse con vaguedad de lo que otros digieren, para evitar pensar con el est\u00f3mago del cerebro propio.<\/p>\n<p>Los humanos somos seres complejos que nos volvemos complicados porque no queremos esforzarnos con la sencillez. Buscamos recovecos que disimulen nuestra incapacidad. Retorcemos las excusas para justificar que siempre somos no culpables. Pero nunca somos responsables de las decisiones, porque la honestidad es demasiado sencilla, mientras que la perversi\u00f3n es alambicada. Tanto nos gusta lo barroco que somos unos churriguerescos del comportamiento. Lo de la arruga es bella lo puso en valor Adolfo Dom\u00ednguez como l\u00ednea de moda. Pero es la vestimenta psicol\u00f3gica que, a diario, nos desnuda a las personas.<\/p>\n<p>El Real Zaragoza hizo un partido sencillo en Santander. Con un planteamiento complejo, nada simple, que se prepar\u00f3 a conciencia y sali\u00f3 como se merec\u00eda. Nunca sabremos qu\u00e9 hubiera pasado si la pifia inicial de Andrada hubiera terminado con el rival adelant\u00e1ndose. Tampoco sabemos si el fallo de Kodro en el modular, la pasada semana, hubiera cambiado el destino de los dos partidos consecutivos. Kenan se enred\u00f3 consigo mismo en casa y al liarse en un embrollo tan enmara\u00f1ado resolvi\u00f3 con simplicidad sin efectividad. En cambio, la noche del s\u00e1bado ejecut\u00f3 con sencillez tres balones mucho m\u00e1s dif\u00edciles. Tres goles sencillos con un triple golpeo de malabarista. Nos hubiera alegrado empatar, al menos, contra Las Palmas y nos habr\u00edamos conformado con esa misma quiniela en casa del l\u00edder. Pero ahora tenemos tres puntos sencillos y en la hip\u00f3tesis rebuscada hubi\u00e9ramos sumado dos. Una sencillez natural que nos rescata del furg\u00f3n de cola de la clasificaci\u00f3n para acercarnos a la l\u00ednea de flotaci\u00f3n. Nuestro equipo es un atleta que ha salido el \u00faltimo, pero al que todos los corredores que van en la cola lo ven pegado a sus talones. Los que creen que no les coger\u00e1, saben que les adelantar\u00e1. Lo simple ser\u00eda mirar a los dem\u00e1s, lo sencillo seguir por la propia calle. No es problema de lejan\u00eda, porque el comienzo en la l\u00ednea m\u00e1s distante te conduce a la igualada cuando la curva se cierra.<\/p>\n<p>Los equipos modernos juegan en bloques. Uno bajo la porter\u00eda y otro que busca el fuera de juego de los contrarios. Ambos son una ruleta rusa de resultados. Si se sabe ejecutar de forma sencilla ambas t\u00e1cticas, el resultado es dif\u00edcil para el oponente. Pero muchas veces los conjuntos se acostumbran a un sistema que s\u00f3lo una extraordinaria calidad puede convertir en resultados positivos de regularidad. El Barcelona deja muchos huecos en su patio trasero y el Madrid se encuentra c\u00f3modo desde un centro del campo en el que hoy no se reconoce. Los blaugranas atacan sin defensa y los de la capital contratacan sin zona media. El resultado actual es que Florentino, que ejerce de Trump del f\u00fatbol, no admite una equivocaci\u00f3n que pueda ser suya. A lo que iba. Los equipos comprometidos f\u00edsica y psicol\u00f3gicamente, funcionan m\u00e1s como un acorde\u00f3n que como una escuadra. Los de Sell\u00e9s salieron con un planteamiento sencillo que se estiraba y contra\u00eda en funci\u00f3n del terreno que pisaba el equipo rival y no tanto en funci\u00f3n de la zona por la que atravesaba un bal\u00f3n que era acariciado abusivamente por los c\u00e1ntabros. Los mimos se agradecen pero imponen m\u00e1s ternura que amenaza. Y los nuestros respondieron, como un reflejo condicionado, golpeando con firmeza la tierna mirada santanderina que no entend\u00eda como se fallaba una ocasi\u00f3n regalada. Cuando los del Sardinero se dieron cuenta de que la flexibilidad del Le\u00f3n atenazaba todas sus l\u00edneas ya hab\u00edan sacado dos balones de sus mallas.<\/p>\n<p>Estos partidos se sienten con el coraz\u00f3n en las gradas pero se ven como un partido de tenis desde el televisor. La estrategia de acompa\u00f1amiento por los extremos, la rapidez en el despliegue y la oportunidad en la culminaci\u00f3n fueron los tres tantos que se reflejaron en el marcador. Al menos los que se llev\u00f3 Jos\u00e9 Alberto, al que se le qued\u00f3 cara de actor de tele novela tras no entender el reparto por mucho nombre art\u00edstico que exhibiera. Su falta de confianza la mostraba sin rubor con un cartel en la trasera del inmaduro abrigo con el nombre de su equipo que se divisaba desde la cercana playa. Miraba el partido desde la banda como si lo entendiera y su gesto simple reflejaba que era uno de los protagonistas perdidos en la serie de ese mismo nombre (Lost, 2004). Cada cambio en el banquillo simplificaba la propuesta inicial. Cada minuto que avanzaba, el f\u00fatbol se retardaba. En su ayuda, la expulsi\u00f3n de Sober\u00f3n y alguna que otra rebeli\u00f3n muscular dieron un poco de esperanza a los locales y mucho de terror a los que esper\u00e1bamos que esa obra de arte no la arruinara un tach\u00f3n inoportuno. Los aficionados necesit\u00e1bamos un final feliz tras tanto comienzo desgraciado. \u00a1Qu\u00e9 menos!<\/p>\n<p>Rub\u00e9n fue m\u00e1s Sellestein que nunca. Y los jugadores ejerc\u00edan de lo que son. Nunca antes nadie hizo tanto con tan poco. Pero el resultado fue m\u00e1s de pico que de pala. Y la obra sali\u00f3 de carretilla. Nos quedamos con la duda de un Bakis que hizo m\u00e1s de Sinan que de Conan. Jug\u00f3 con la navaja de sus faltas cerca del \u00e1rea grande blanquiazul en el tiempo de cierre y nos la puso en el cuello sudoroso de esos minutos finales. Su posici\u00f3n se encogi\u00f3 en lo defensivo y sus valores pierden fuelle respecto a sus prestaciones como delantero. Said\u00fa y Gomes, son capaces de rendir en cualquier posici\u00f3n. Y Tasende ha ganado confianza con esos chicos de guardaespaldas juveniles. Cuenca ha llegado para quedarse y Francho para no cansarse. Con alas, Kodro vuela. Porque hasta ahora hemos planeado demasiado en vuelo acrob\u00e1tico, pero no nos hemos dejado llevar por la sencillez del cierzo ma\u00f1o.<\/p>\n<p>El delantero vasco bosnio, sali\u00f3 al campo y jug\u00f3 de padre y muy se\u00f1or m\u00edo. Sobre todo porque Meho, su progenitor, ya le hab\u00eda ense\u00f1ado a marcar de dos en dos, por triplete y a la cuarta potencia. Lo que le llev\u00f3 a ser en 1995 el segundo goleador de la Primera Divisi\u00f3n, tras el famoso Zamorano. Para vengarse de quien le hurt\u00f3 el \u201cPichichi\u201d,\u00a0 les endos\u00f3 a los madrile\u00f1os un triplete con la camiseta del Bar\u00e7a. Eso est\u00e1 en sus genes. El liderazgo de su hijo tiene mucho en com\u00fan con otro figura del f\u00fatbol. Cada uno en su tiempo y categor\u00eda. Hay hombres que han dejado huella con sus nombres. Uno fue Ricardo dos Santos, al que se le llam\u00f3 cari\u00f1osamente Kak\u00e1. Un apelativo brasile\u00f1o para los Ricardos. Un gran jugador que retumba mucho m\u00e1s, por una sonoridad que ensalza la calidad de este media punta de gran talento. Pero Kenon Kodro (Kek\u00f3) tambi\u00e9n se presta a darle una ac\u00fastica que est\u00e9 a juego con su talento. Dos grandes jugadores, Kak\u00e1 y Kek\u00f3. Si nuestro delantero de referencia sigue marcando los goles de forma tridimensional todav\u00eda ser\u00e1 mejor que si son en est\u00e9reo. De momento ya estamos a un partido de la \u00bfmeta? No, en todo caso, de empezar a recuperar algo de la dignidad que nos han robado desde esta propiedad tan simple. Pero gracias a una afici\u00f3n tan sencilla podemos mantener las constantes vitales. El caso es que la cuesta de enero podr\u00eda ser para los ma\u00f1os la escapada del descenso. Dos partidos en casa para celebrar San Valero con un rosc\u00f3n en el que cambiemos el nueve de la celebraci\u00f3n por un seis y nos comamos un dulce de 26 puntos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo sencillo es lo opuesto a la simplicidad. La sencillez es un arte, que se consigue con esfuerzo, para lograr recordar, resumir y radicar. 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