{"id":21501,"date":"2026-01-20T09:36:38","date_gmt":"2026-01-20T09:36:38","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=21501"},"modified":"2026-01-20T09:41:23","modified_gmt":"2026-01-20T09:41:23","slug":"unas-de-borja-y-colmillos-de-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/unas-de-borja-y-colmillos-de-leon\/","title":{"rendered":"U\u00f1as de Borja y colmillos de le\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Las personas somos proactivas o reactivas. Aunque tenemos una tendencia a formar parte de una de estas dos categor\u00edas, no se trata de una clasificaci\u00f3n estable y permanente. Los proactivos gozan de la benevolencia de una palabra que ya en su definici\u00f3n es m\u00e1s positiva. Se trata de personas que suelen tomar la iniciativa, intentan solucionar las dificultades, aunque no tengan todas las herramientas para hacerlo, son m\u00e1s organizados y planifican mejor. Los reactivos esperan que sucedan cosas para responder, no intentan nada que no sepan afrontar y se organizan s\u00f3lo cuando ocurre algo. Hay un tercer tipo de sujetos, a los que llamamos impulsivos, que mezclan algunas caracter\u00edsticas de los dos anteriores. Son personas que tienen iniciativa desorganizada, intentan buscar alternativas, aunque no controlen las soluciones y s\u00f3lo se organizan despu\u00e9s de hacerlo.<\/p>\n<p>El Real Zaragoza es un equipo reactivo. Puede que no lo hayan hecho as\u00ed, a idea, pero es el resultado del conjunto que alumbr\u00f3 la direcci\u00f3n deportiva con el consentimiento, presupuesto e indicaciones (o irresponsabilidades) de la actual propiedad. Al menos, desde que Sell\u00e9s ha llegado de entrenador, el conjunto blanquiazul tiene una identidad. Porque lo peor que te puede ocurrir es que no seas ninguna de las tres opciones sobre el c\u00e9sped. Con Gabi el equipo nunca tuvo iniciativa, no reaccionaba y carec\u00eda de pulso competitivo. Ahora sabemos que el equipo del Le\u00f3n se mueve entre lo impulsivo y lo reactivo. No hay nada malo en ser as\u00ed, pero hay que saber jugar con ese traje psicol\u00f3gico. A los nuestros les cuesta tomar el liderazgo de los encuentros, pero saben encajar los golpes y responder con peligro. En Santander fueron tres ganchos sorpresivos de izquierda que derribaron a un rival superior. Y el pasado s\u00e1bado, una respuesta impulsiva consigui\u00f3 igualar a los puntos un combate que por superioridad se llevaban lo donostiarras.<\/p>\n<p>Es lo bueno que tienen las personas, las organizaciones y los equipos reactivos. Que te pueden sorprender cuando la proactividad ya se hab\u00eda hecho con las riendas de una situaci\u00f3n que pensaban controlada. La reactividad est\u00e1 llena de rapidez y eficacia inmediata, optimiza lo que tiene, sabe gestionar mejor las crisis y necesitan una menor inversi\u00f3n inicial. La suma de impulsividad y reactividad puede dejar fuera de combate a cualquier proactivo, m\u00e1s si va subidito de superioridad.<\/p>\n<p>El fallo de Rub\u00e9n fue querer ser proactivo en su reactividad. Por definici\u00f3n, lo reactivo se centra en la respuesta. Y dispuso un equipo, una t\u00e1ctica y una alineaci\u00f3n, repetida de Cantabria, que no estaba hecha para reiterar una forma de jugar, en modo respond\u00f3n, saliendo a liderar la ofensiva. Se salv\u00f3 el mobiliario de los puntos, gracias a la impulsividad, pero se pudo perder la casa al jugar como no somos, ni sabemos.<\/p>\n<p>Los espectadores que acudimos al encuentro lo hicimos con dos convicciones fundadas. Que nos \u00edbamos a mojar y que \u00edbamos a vencer. Ni nos calamos ni ganamos. En esta ocasi\u00f3n la previsi\u00f3n de la Agencia Meteorol\u00f3gica acert\u00f3 de pleno. Nos daba un respiro en las desguarecidas tribunas a los asistentes justo en el tramo del partido. La precisi\u00f3n pluviom\u00e9trica fue quir\u00fargica y apenas unas gotas nos acariciaron el rostro mientras lleg\u00e1bamos al estadio. La carpa de la Fan Zone serv\u00eda de refugio que, esta vez, hab\u00eda acorazado los laterales para evitar que se colara el agua que amenazaba al resto de l\u00edquidos que se consum\u00edan. Algunas avispadas seguidoras se pon\u00edan, all\u00ed mismo, ropa de nieve por lo que pudiera pasar a techo descubierto. Y es que la inteligencia no est\u00e1 re\u00f1ida con la pasi\u00f3n. Los dem\u00e1s entramos encomendados a la Virgen de la Cueva. Nos hizo caso, pero m\u00e1s para evitar que sali\u00e9ramos a chipiarnos fuera del descenso que a mojarnos en el interior del modular.<\/p>\n<p>El encuentro comenz\u00f3 mal y termin\u00f3 peor. Hasta el lunes por la noche no captamos que el punto no era p\u00e9simo y que la ocasi\u00f3n no pudo haber sido mejor, de haber ganado. Nos alejamos dos puntos del \u00faltimo, nos acercamos uno a la Cultural. Recortamos otro punto al Huesca. Y mantenemos distancia con el filial vasco, Granada y Eibar. Contradicciones de una afici\u00f3n que silb\u00f3 con raz\u00f3n durante los pases atascados de los nuestros y que tembl\u00f3 con justicia en cada acometida de los vascos. Tras el ag\u00f3nico empate, no sab\u00edamos si la humedad de los estrechos asientos proven\u00eda del pl\u00e1stico hacia nosotros o bajaba de nuestro interior a los andamios. Los cinco minutos de descuento fueron trescientos segundos de desesperaci\u00f3n. Desde las gradas ped\u00edamos m\u00e1s tiempo y desde el campo nos lo devolv\u00edan con encogimiento de brazos y piernas. El filial parec\u00eda tener m\u00e1s ganas y motivos para buscar el segundo tanto que nosotros la remontada. Con eso lo vimos todo.<\/p>\n<p>Debemos reconocer que el rival tuvo m\u00e1s ocasiones. Un equipo que jugo de cine. Como el prestigioso festival que acoge Donosti. Quiz\u00e1s por eso aparec\u00eda Amenabar de patrocinador en su camiseta\u2026 El caso es que el resultado dej\u00f3 peor sabor de boca deportivo a los forasteros que a los nuestros. La colegida estuvo correcta y se agradece que la igualdad llegue a una zona hostil como es el f\u00fatbol. El debate sobre la falta sacada con precipitaci\u00f3n, que termin\u00f3 en el fondo de las redes, no es argumento para invalidar un arbitraje m\u00e1s que correcto. Por desgracia la homofobia sigue muy presente en este mundillo en sectores que conservan la misma caspa que Julio Iglesias. Las muestras de solidaridad y apoyo de la afici\u00f3n c\u00e9ltica a nuestro Borja Iglesias hubieran merecido el respaldo del club ma\u00f1o. Las u\u00f1as pintadas de celeste bien pudieran ser tambi\u00e9n de un azul zaragocista que nos representara a una gran mayor\u00eda.<\/p>\n<p>El Zaragoza comenz\u00f3 perdiendo y la reactividad se activ\u00f3, como dice el obligado manual, con el marcador en contra provoc\u00f3 que la impulsividad llevara un remate al palo de Kodro y el gol de Paul. Las celebraciones dicen mucho del \u00e1nimo. Recordamos goles en los que sus protagonistas mandaban callar a una grada resultona (por mucha raz\u00f3n que tuviera la afici\u00f3n). Esa venganza dejaba m\u00e1s heridas que las cr\u00edticas hacia los jugadores. En otras ocasiones, la alegr\u00eda se dirig\u00eda a una persona en concreto, del vestuario o equipo t\u00e9cnico, que hab\u00eda sido el \u00fanico apoyo que sinti\u00f3 el frustrado goleador. Aqu\u00ed hay remisi\u00f3n y recuperaci\u00f3n. Pero en el gol de Akouokou vimos naturalidad. Si analizamos los fotogramas del tanto, el jugador mira con una mezcla de sorpresa e interrogaci\u00f3n porque se sabe al l\u00edmite del fuera de juego. Quiz\u00e1s su memoria no recordaba el \u00faltimo de sus goles en competici\u00f3n oficial. El gesto de su bota es perfecto. Nada que ver con la caricia de su mano para lesionar el monitor. Sin duda un jugador de contundencia manual y arte pedio. Tras la ratificaci\u00f3n por la colegiada, la alegr\u00eda por el tanto se desborda en la mirada y sale ese gran centrocampista con llegada que pudo ser y que quiere ser, pero que \u00e9l mismo no se deja ser. Veremos si es el sue\u00f1o de una noche h\u00fameda de invierno o una realidad efectiva hacia la primavera de la clasificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, este equipo debe adaptarse a lo que es y no jugar a lo que se le pide. Ser reactivo no significa que siempre haya que ir detr\u00e1s del marcador, sino que las herramientas y la disposici\u00f3n de los jugadores se definen con ese planteamiento base. Da igual que juguemos en casa o fuera. Porque si no hay iniciativa, el escenario para tenerla es contraproducente. Al menos mientras no se apa\u00f1en las l\u00edneas con incorporaciones que se hacen rogar. Cada partido que seguimos vivos, a pesar de los tropezones, es una oportunidad de enderezar las carencias para tener m\u00e1s prestaciones. Mientras, seguiremos defendiendo a nuestro equipo con u\u00f1as de fiereza, y tambi\u00e9n de solidaridad, como las de Borja Iglesias. Y con dientes, como los colmillos del Le\u00f3n blanquiazul.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las personas somos proactivas o reactivas. Aunque tenemos una tendencia a formar parte de una de estas dos categor\u00edas, no se trata de una clasificaci\u00f3n estable y permanente. 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