{"id":21619,"date":"2026-01-27T12:16:08","date_gmt":"2026-01-27T12:16:08","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=21619"},"modified":"2026-01-27T12:16:08","modified_gmt":"2026-01-27T12:16:08","slug":"mordor-no-muerde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/mordor-no-muerde\/","title":{"rendered":"Mordor no muerde"},"content":{"rendered":"<p>El miedo esc\u00e9nico es el temor interno que sentimos los humanos y que justificamos con lo que est\u00e1 fuera de nosotros. Es una respuesta de p\u00e1nico que anticipa un fracaso, lo que termina por provocarlo. Una paradoja de la frustraci\u00f3n que funciona de la misma manera que las profec\u00edas auto cumplidas. Tenemos tanto miedo de que ocurra algo, que esa ansiedad provoca el fatal desenlace que tem\u00edamos. Acusamos al entorno de un fracaso que nos corresponde en exclusiva. Como no podemos controlar el escenario, los nervios nos desbordan a nosotros mismos, que somos los \u00fanicos que podemos autorregularnos. El v\u00e9rtigo ante situaciones de fuerte exposici\u00f3n p\u00fablica es natural. Lo sufre uno de cada diez adultos, aunque casi un tercio de la poblaci\u00f3n lo ha sufrido en alguna ocasi\u00f3n. Conviene diferenciar el miedo esc\u00e9nico, de lo que llamamos en psicolog\u00eda, fobia social. Hablamos de escena en contextos de p\u00fablicos que rodean cualquier tipo de exposici\u00f3n ante un nutrido grupo de personas. En cambio, la \u00a0fobia social implica un miedo persistente y generalizado a ser juzgado o evaluado negativamente en diferentes situaciones sociales, no solo en contextos de exposici\u00f3n p\u00fablica. El miedo esc\u00e9nico muestra s\u00edntomas fisiol\u00f3gicos, como las palpitaciones, sudoraci\u00f3n o temblores. Respuestas que se relacionan con la preparaci\u00f3n para la huida. Tambi\u00e9n observamos s\u00edntomas cognitivos. El sujeto tiene pensamientos catastrofistas, se valora con muy baja autoestima y sobrevalora las supuestas cr\u00edticas del entorno. Y por \u00faltimos, vemos s\u00edntomas conductuales. Las personas se bloquean, se aceleran e intentan escapar de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se ha hablado y escrito mucho en el f\u00fatbol sobre el p\u00e1nico esc\u00e9nico que provocan los grandes estadios y la presi\u00f3n del p\u00fablico sobre los rivales que visitan a estos coliseos del balompi\u00e9. \u201cLa Bombonera\u201d de Boca Juniors es uno de los campos de f\u00fatbol con mayor presi\u00f3n psicol\u00f3gica y real. No s\u00f3lo para los visitantes, sino para sus propietarios. Es un t\u00e9rmino que ha popularizado Valdano. Pero al que, seg\u00fan sus propias palabras, se refiere de este modo: \u201cAl miedo esc\u00e9nico se refiri\u00f3 Garc\u00eda M\u00e1rquez en un art\u00edculo period\u00edstico que ten\u00eda por tema el p\u00e1nico que \u00e9l sent\u00eda cuando se ve\u00eda obligado a hablar en p\u00fablico. Mucho tiempo despu\u00e9s rescat\u00e9 aquella frase de mi mala memoria relacion\u00e1ndola con un miedo que tiene la misma ra\u00edz y es com\u00fan a todos los futbolistas cada vez que tenemos que dar nuestra propia disertaci\u00f3n corporal, \u00e1gil, veloz y llena de obst\u00e1culos, ante un p\u00fablico dif\u00edcil de contentar. Y cuando digo p\u00fablico me refiero tambi\u00e9n a los periodistas, que multiplican el n\u00famero de espectadores y en consecuencia son en s\u00ed mismos una importante fuente engendradora de miedos.\u201d<\/p>\n<p>El miedo esc\u00e9nico del Real Zaragoza, tiene un componente muy particular. No es un caso \u00fanico. Pero se reitera a menudo en nuestro equipo. Nos referimos al miedo esc\u00e9nico de los protagonistas ante su propia interpretaci\u00f3n, y no tanto a su valoraci\u00f3n por el p\u00fablico asistente. La inseguridad de los de Sell\u00e9s no viene de la presi\u00f3n que sufren los jugadores por medio de una parroquia m\u00e1s que amable, sino de la falta de confianza en sus capacidades e interpretaci\u00f3n del libreto futbol\u00edstico. La ansiedad de los blanquiazules no viene de lo que perciben, sino de lo que les cuesta emitir. En este sentido, el bloqueo de sus piernas y decisiones es previo a la consecuencia y valoraci\u00f3n de sus acciones por sus examinadores, seamos la afici\u00f3n, los medios de comunicaci\u00f3n o el cuadro t\u00e9cnico del conjunto ma\u00f1o. S\u00f3lo as\u00ed se explica la incapacidad de acci\u00f3n, o la ausencia de reacci\u00f3n, ante el escenario de una clasificaci\u00f3n en puestos de descenso.<\/p>\n<p>El partido del domingo fue una repetici\u00f3n del disputado ante los donostiarras. S\u00f3lo que la calidad del rival era m\u00e1s elevada. Vimos frente a los nuestros el equipo que deseamos, en cambio ten\u00edamos que animar al que quer\u00edamos. Una pena de contradicci\u00f3n. Sin disparar, sin combinar y sin velocidad. Tambi\u00e9n en este partido quien corr\u00eda para sacar y buscar los balones en el tramo final del encuentro eran los del Castell\u00f3n. Antes incluso de la expulsi\u00f3n de Cuenca. Gastamos la disposici\u00f3n t\u00e1ctica de la primera parte en frenar en la segunda, con cinco defensas, los agujeros de los cuarenta y cinco primeros minutos. Sell\u00e9s se empe\u00f1a en encontrarse con una identidad que no tiene el equipo. El reflejo que luci\u00f3 en Santander no es el de una personalidad sino el de una fotograf\u00eda brillante. Y la pel\u00edcula sigue, sin dar tiempo a encontrar un guion que no responde a una se\u00f1al propia sino a una conjunci\u00f3n de respuestas que brillaron en el Sardinero, pero que no son capaces de coincidir en una l\u00ednea de continuidad. Rub\u00e9n en la rueda de prensa comienza a tocarse la cara. Mala se\u00f1al. Fue s\u00f3lo una vez, pero con su frialdad habitual pareci\u00f3 un terremoto. Estar\u00eda pensando si mereci\u00f3 la pena guardar a Cuenca frente a un Valery insustancial. O no dar entrada al nuevo fichaje para ampliar recorrido. O jugar de una vez por todas con Pinilla que de tanto conservarlo va a perder la frescura con la que siempre nos ha deleitado. O quiz\u00e1s no dar continuidad a Paul ahora que se reenganchaba. Vino Rober para crecer y llega Agada \u00bfpara tener una delantera m\u00e1s desahogada? Demasiadas dudas para tan pocas respuestas. El tiempo se acaba y empatando es la nada.<\/p>\n<p>Los aficionados llegamos al estadio con p\u00e1nico esc\u00e9nico. El que dibujaban las nubes de Mordor que se agitaban con furia sobre la capital del Ebro. Los negros nubarrones del reino de la oscuridad se desataron con el inicio del encuentro. Sauron solt\u00f3 una lluvia m\u00e1gica que, en vez de caer del cielo, nos azotaba de forma lateral o frontal en funci\u00f3n de la ubicaci\u00f3n. Los vientos del Monte del Destino presagiaban una noche de furia. Pero los zaragocistas tememos m\u00e1s a los resultados del f\u00fatbol que a los del tiempo. Y all\u00ed est\u00e1bamos, una vez m\u00e1s, dispuestos a luchar contra los Orcos del descenso. Resistimos las inclemencias meteorol\u00f3gicas y futbol\u00edsticas que recibimos antes del descanso. Desde mi tribuna al otro lado del palco vimos volar algo blanco que no parec\u00eda ser un buen presagio. Ca\u00edmos en la cuenta de la provisionalidad en la que nos sentamos y la peligrosidad de la clasificaci\u00f3n en la que nos asentamos. Un aficionado sufri\u00f3 un buen susto y los dem\u00e1s comenzamos a sujetar con fuerza nuestros asientos en busca de un casco o cintur\u00f3n de seguridad que nos diera m\u00e1s confianza que el inexistente peligro de nuestros jugadores.<\/p>\n<p>As\u00ed todo el encuentro. Nos obligan a estar contentos por no perder. Y nos rebelamos porque queremos y necesitamos ganar para disfrutar. La Fan Zone echaba humo de discoteca y los aficionados de pataleta. En el descanso no hay nada c\u00e1lido con lo que templar el cuerpo en los prefabricados que venden comida fr\u00eda y cara, acompa\u00f1ada de bebida helada. Salimos buscando el calor del hogar porque en nuestra casa del f\u00fatbol nadie nos da lumbre de f\u00fatbol. Un mes m\u00e1s de estreno para el nuevo encuentro en casa. Una jornada menos para saber si nuestro prefabricado seguir\u00e1 teniendo un techo en el mundo profesional del f\u00fatbol. Hoy, Arag\u00f3n se quedar\u00eda sin representaci\u00f3n y se unir\u00eda a La Rioja, Murcia y Extremadura en el mundo de la Primera REF. Eso s\u00ed, lejos del campo provisional las obras siguen en La Nueva Romareda. Fuera hay unas elecciones auton\u00f3micas en las que se votar\u00e1 el 8 de febrero. Con una diferencia, en estos comicios no veremos al se\u00f1or Azc\u00f3n hacerse fotos como en el pasado sobre el c\u00e9sped del f\u00fatbol, como hizo en su anterior campa\u00f1a con Lapetra y dem\u00e1s \u201ccompis\u201d. El candidato del PP no se atreve a compartir imagen con su \u00edntimo amigo Juan Forc\u00e9n, en estos tiempos de miserias futbol\u00edsticas que protagonizan sus amistades de partido. Para Azc\u00f3n los actuales dirigentes y due\u00f1os, que tienen secuestrado a nuestro Le\u00f3n, son esos se\u00f1ores de los que usted me habla. As\u00ed nos va.<\/p>\n<p>Una semana m\u00e1s, los aficionados seguiremos animando para destruir el anillo futbol\u00edstico del descenso. Si no tuvimos miedo para hacer frente al Mordor que nos amedrent\u00f3 en el partido del domingo, que nadie crea que tendremos p\u00e1nico para seguir defendiendo a nuestro equipo de tantas criaturas oscuras que se intentan aprovechar de la historia y la dignidad zaragocista. Porque el le\u00f3n muerde mucho m\u00e1s que las amenazas de Mordor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El miedo esc\u00e9nico es el temor interno que sentimos los humanos y que justificamos con lo que est\u00e1 fuera de nosotros. Es una respuesta de p\u00e1nico que anticipa un fracaso, lo que termina por provocarlo. 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