{"id":21943,"date":"2026-02-17T09:50:53","date_gmt":"2026-02-17T09:50:53","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=21943"},"modified":"2026-02-17T09:50:53","modified_gmt":"2026-02-17T09:50:53","slug":"el-tratado-de-verselles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-tratado-de-verselles\/","title":{"rendered":"El tratado de &#8216;Versell\u00e9s&#8217;"},"content":{"rendered":"<p>Los humanos admitimos los errores. Pero somos mejores buscando excusas que los justifiquen. Como bien se sabe, una excusa es una mentira elaborada con premeditaci\u00f3n. Las equivocaciones llevan a los remordimientos y estos al malestar. Nos manipulamos a nosotros mismos para despistar a los dem\u00e1s. Nos enga\u00f1amos, a sabiendas, para que los dem\u00e1s piensen que les decimos la verdad. Ahora bien, s\u00f3lo hay una forma de evitar la culpa sin pedir perd\u00f3n: explicar que lo que hemos hecho se ajusta a un plan premeditado. De este modo trasladamos que un beneficio mayor justifica un mal menor. Uno de los debates por excelencia de la filosof\u00eda, se da de bruces contra nuestra realidad \u00bfel fin justifica los medios? No pero s\u00ed. Aunque aplicamos el s\u00ed, pero no. El poder se sustenta en mantenerse por todos los medios con la excusa de mantener nuestro bien. La Iglesia Cat\u00f3lica dice en su Catecismo, con claridad, que el fin no justifica los medios. La \u00e9tica isl\u00e1mica tambi\u00e9n va por el mismo camino. Parece que, para las religiones, lo de matar infieles no atenta contra ese precepto. A lo que iba. Se busca la aceptaci\u00f3n del error, informando de que no es una metedura de pata sino una iniciativa provocadora. Es una t\u00e1ctica a la que los estrategas del marketing suelen acudir en casos de crisis de reputaci\u00f3n. Permite evitar el desgaste del protagonista, al mismo tiempo que le dota de liderazgo y le da apariencia de control de una situaci\u00f3n que se ha desmadrado por la propia torpeza. Esta t\u00e9cnica se utiliza m\u00e1s en el mundo de la empresa que en el del deporte. Pero funciona igual de bien o peor.<\/p>\n<p>Nos preparamos el s\u00e1bado para ver la disputa de dos leones heridos y terminamos bostezando con dos mininos compungidos. Es dif\u00edcil aburrirse mientas ves a tu equipo jugarse la vida. Pero este grupo es capaz de eso y mucho m\u00e1s. Vimos una primera parte infumable y una segunda interminable con un resultado impresentable. Un penalti que atenta a la l\u00f3gica de la gravedad estuvo a punto de dejarnos sin la miseria del punto. Si el bal\u00f3n da en el cuerpo de Francho no es posible la inmovilidad del resto de su organismo, que simplemente acompa\u00f1a a sus piernas, sin intervenir directamente en evitar el centro del rival. En fin, lo mejor fue la parada de Andrada que se movi\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pido en su estirada que el conjunto de todos sus compa\u00f1eros. Poco m\u00e1s que rese\u00f1ar. Un ni quiero ni puedo de inicio y un quiero pero no puedo de cierre. Un Zaragoza tan plano como horizontal y tan liso como carente de ideas. El f\u00fatbol es algo m\u00e1s que un juego est\u00e1tico de futbol\u00edn. Y los pases horizontales, sin profundidad y sin rapidez, retratan la temporada de los nuestros.<\/p>\n<p>Una pancarta tras la porter\u00eda reflejaba la identidad de los dos equipos. Dec\u00eda \u201corgullo cazurro\u201d. No sab\u00eda si era un mensaje amable a la tozudez ma\u00f1a o la curada contundencia de la cecina de Le\u00f3n. Me vino a la cabeza uno de mis pocos recuerdos positivos de mi estancia en esa tierra en la que hice la primera parte de aquel viejuno servicio militar en aviaci\u00f3n. El primero, y m\u00e1s importante, estaba relacionado con el famoso Barrio H\u00famedo, en el que en mi inocencia de recluta juvenil pensaba que iba a aprender las artes del kamasutra leon\u00e9s, y luego result\u00f3 ser un chisposo lugar de confraternizaci\u00f3n alcoh\u00f3lica. Tambi\u00e9n me qued\u00f3 un poso de su catedral, que debi\u00f3 quedar difuminado por las m\u00e1s divertidas rutas de bares. El caso es que cazurro define lo tosco, lo zafio, lo grosero, lo burdo y lo zopenco, entre otras magn\u00edficas definiciones de nuestro diccionario. Pero no me imaginaba que un lema tan contundente reflejara, en dos palabras, a dos conjuntos vestidos de futbolistas.<\/p>\n<p>La afici\u00f3n local comenz\u00f3 el partido mostrando su protesta en forma de cartulinas rojas. Nos sentimos identificados porque nos llevamos la palma de sanciones y expulsiones. Pero ni aun as\u00ed nos dimos por aludidos. De hecho la disputa en Le\u00f3n hubiera sido sospechosa si ambos equipos hubieran necesitado el empate para beneficio mutuo. Ni siquiera el \u00e1rbitro consigui\u00f3 inaugurar el marcador. Ves en la televisi\u00f3n cualquier otro partido, de cualquier categor\u00eda inferior y se disfruta de m\u00e1s f\u00fatbol que el que sufrimos frente a la Cultural. Y esta ha sido la norma en la pr\u00e1ctica totalidad de la competici\u00f3n transcurrida. S\u00f3lo en Santander disfrutamos, con miedo al final, de un partido que nos sac\u00f3 la sonrisa.<\/p>\n<p>Algo no funciona si en una situaci\u00f3n de emergencia tu equipo no responde y el entrenador hace un reproche tanto a la afici\u00f3n que se desplaza, como a los que vamos al campo modular arriesgando la salud y a quienes nos solidarizamos con los que viajan desde la comodidad de nuestro sof\u00e1. No s\u00e9 si el apoyo del club a sufragar parte del pr\u00f3ximo desplazamiento a Andorra viene con ticket regalo para su devoluci\u00f3n si los decibelios de apoyo no se valoran lo suficiente desde las oficinas de Eduardo Ibarra.<\/p>\n<p>El m\u00edster no pierde los papeles porque dice lo que piensa. Aunque luego matice que ha pensado previamente lo que dice para nuestro bien. El t\u00e9cnico busca una reacci\u00f3n, nos cuenta. Pero Sell\u00e9s obvia la tercera ley de Newton. Esa que dice que por cada fuerza de acci\u00f3n que se ejerce sobre un cuerpo, este realiza una fuerza de reacci\u00f3n igual en magnitud e intensidad. Si el que lleg\u00f3 a ser Sellestein, con su genialidad en Cantabria, comienza a ejercer repetidamente de monstruo que descose los retales que le han dejado los due\u00f1os de este club y su direcci\u00f3n deportiva, lo tenemos mal o es que lo ve crudo. O las dos cosas. Despu\u00e9s de trece a\u00f1os sin acci\u00f3n, y esta temporada de deserci\u00f3n, nos piden reacci\u00f3n. Bastante reacci\u00f3n ha sido la paciencia de esta afici\u00f3n frente a estos Forcenes, Aguilares, L\u00f3pez, Indias y dem\u00e1s tropa, protagonistas mancomunados de esta tragedia griega que nos est\u00e1n sacando los ojos zaragocistas del f\u00fatbol.<\/p>\n<p>No cuela amigo Rub\u00e9n. Su discurso de ver la situaci\u00f3n como Sell\u00e9s, es en realidad un tratado de <em>VerSell\u00e9s<\/em> en el que parece haber firmado una rendici\u00f3n con apariencia de acuerdo de paz. No queremos el reposo del Le\u00f3n, al que nos invitan tantos para que descanse en paz, sino la recuperaci\u00f3n de un rugido al que siempre ha acompa\u00f1ado y seguir\u00e1 apoyando esta afici\u00f3n maltratada, usada y abusada como decoraci\u00f3n de un negocio ajeno. Quiten sus sucias manos del Real Zaragoza, callen sus bocas amordazadas por la promesa de un beneficio con forma de Nueva Romareda y, sencillamente, intenten jugar al f\u00fatbol con el compromiso, la dignidad y la intensidad que merecemos las y los aficionados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los humanos admitimos los errores. Pero somos mejores buscando excusas que los justifiquen. Como bien se sabe, una excusa es una mentira elaborada con premeditaci\u00f3n. Las equivocaciones llevan a los remordimientos y estos al malestar. Nos manipulamos a nosotros mismos para despistar a los dem\u00e1s. 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