{"id":22633,"date":"2026-04-21T07:53:02","date_gmt":"2026-04-21T07:53:02","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=22633"},"modified":"2026-04-21T07:53:12","modified_gmt":"2026-04-21T07:53:12","slug":"el-ventilhedor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-ventilhedor\/","title":{"rendered":"El &#8216;ventilhedor&#8217;"},"content":{"rendered":"<p>Las emociones son las habitaciones de nuestra personalidad. Por eso conviene airearlas de forma habitual si no queremos que nuestro comportamiento huela a rancio. El problema es que los humanos somos m\u00e1s de esconderlas bajo el felpudo de la apariencia o las acumulamos con las pelusillas junto a las cajas que nos acompa\u00f1an en el suelo que esconde la cama. Entre la frustraci\u00f3n permanente de reprimir las emociones, que nos conduce al agobio de rebosar suciedad psicol\u00f3gica, y la expulsi\u00f3n inmediata de emociones contra el resto del mundo, hay un t\u00e9rmino medio. Se trata de gestionar una limpieza cotidiana. De esta forma nos evitamos acudir a profesionales de la higiene mental y nosotros evitamos ser unos Di\u00f3genes de la represi\u00f3n emocional. La clave es que encontremos un hueco en la vida diaria para saber lo que pensamos y lo que sentimos. Si somos capaces de captar la diferencia entre estos dos procesos, tenemos mucho ganado. Normalmente asociamos la raz\u00f3n y la emoci\u00f3n, lo que nos lleva a creer que pensamos lo que sentimos y sentimos lo que pensamos. Y no es as\u00ed. Al menos necesariamente. Si hoy no es nuestro mejor d\u00eda, conviene saber lo que ha salido mal y, al mismo tiempo, ser consciente de la rabia que conlleva esa situaci\u00f3n. Dejemos salir el enfado y sentirlo como tal. Sin asociarlo a un motivo. S\u00f3lo experimentarlo. Lo mismo si estamos ante un elemento positivo. Nos pueden bastar de cinco a diez minutos para esforzarnos en notar la diferencia. Los dem\u00e1s lo agradecer\u00e1n y nuestro equilibrio tambi\u00e9n. Lo importante no es valorar si son buenas o malas emociones. No existe esa clasificaci\u00f3n desde el punto de vista de la utilidad. Lo fundamental es captar su expresi\u00f3n y notarlas internamente sin que deban estar unidas al \u00e9xito o al fracaso. Les adelanto que estos consejos tan sencillos y eficaces son los m\u00e1s dif\u00edciles de realizar. \u00c1nimo, merece la pena.<\/p>\n<p>El partido que disput\u00f3 nuestro equipo contra el Ceuta se centr\u00f3 en la ventilaci\u00f3n. Fuimos con protecci\u00f3n solar y gorra capilar, para disfrutar de una tarde de verano en este mes de abril. Pero lo que necesit\u00e1bamos era un buen ventilador. Porque el tufo que vimos sobre el c\u00e9sped era tan bochornoso como la tarde. De este modo el equipo del continente africano estaba en su casa y los nuestros salieron con la camiseta de tirantes sudada, en plena siesta. Los de Tribuna Este nos refugiamos, hasta \u00faltima hora, bajo la escasa sombra de los andamios. Pero luego entramos, y enseguida notamos un calor asfixiante en nuestro trasero personal y en el futbol\u00edstico. Menos mal que ya estamos curados de espanto y sabemos que cada vez que este equipo necesita ganar, prefiere mantener la emoci\u00f3n. Ni saben ni pueden. El debate est\u00e1 en dar con los que, al menos, quieren. Da igual que hablemos de los due\u00f1os, del cuerpo t\u00e9cnico o de los jugadores.<\/p>\n<p>El ventilador que puso en funcionamiento David Navarro es muy humano y tambi\u00e9n muy mediterr\u00e1neo. Porque entendemos la ventilaci\u00f3n como un proceso de ensuciar a los dem\u00e1s y no de airearnos todos con aire fresco. Es un t\u00e9rmino que se ha utilizado a menudo en pol\u00edtica para hablar de corrupci\u00f3n. La respuesta ante una acusaci\u00f3n de esta \u00edndole no es que nos refresquemos con honradez sino que todos nos embarremos de porquer\u00eda. Hay declaraciones que echan a perder una personalidad. Y hay decisiones que echan a perder un colectivo. Porque el m\u00edster forma parte de un grupo. No est\u00e1 por encima ni al margen. No est\u00e1 para escapar ni para inmolarse. Est\u00e1 para gestionar un grupo de profesionales dif\u00edciles. Y si Navarro pasa de ser uno de los nuestros para ejercer como uno m\u00e1s, contra otros, se equivoca. Como aficionado comprendo la decisi\u00f3n del triple cambio en el minuto 43. Como psic\u00f3logo deportivo no. La reafirmaci\u00f3n no se puede hacer contra el grupo al que perteneces. Porque pierdes confianza y autoridad. Este equipo s\u00f3lo se puede salvar de dentro hacia afuera. Y no se\u00f1alando desde el exterior a los de dentro. Y mi indignaci\u00f3n con el discurso del partido crec\u00eda cada minuto hasta decir basta con los cambios. \u00bfPero de verdad cree Navarro que los tres jugadores que manda a la ducha a tres minutos de finalizar el partido, para que fueran se\u00f1alados por su mirada, van a rendir en lo poco que queda como si no hubiera sucedido eso? Dif\u00edcil. Aunque le podr\u00edan devolver a \u00e9l (y a la afici\u00f3n) su propio ventilador reivindic\u00e1ndose con su profesionalidad. Esperemos que las disculpas de Keidi fueran acompa\u00f1adas de las de David. El mejor arrepentimiento del equipo ser\u00eda exponerlo en el Alcoraz. \u00a1Ojal\u00e1!<\/p>\n<p>David Navarro impuls\u00f3 una renovaci\u00f3n del equipo que comenz\u00f3 a dar sus frutos y que se ha ido apagando por puro desgaste de la situaci\u00f3n (y deficiencias de gesti\u00f3n como la del pasado fin de semana). Uno de sus errores fue no aprovechar su llegada para renovar la pieza que marca una tendencia. Me refiero a la porter\u00eda. Andrada puede ser un cancerbero \u00fatil en situaciones de normalidad, pero peligroso en situaciones de riesgo. Veremos c\u00f3mo afronta la pr\u00f3xima alienaci\u00f3n tras los terremotos en los cambios y los temblores bajo palos.<\/p>\n<p>El m\u00edster se puso a hablar de mierda en el espejo de un ventilador. Mal asunto y huele peor. Navarro acaba de inventar el \u201cventilhedor\u201d del f\u00fatbol. Los que lo queremos, le podemos escribir lo que pensamos para que no mezcle sus emociones, que surgen, con sus razones, que las tiene. Al fin y al cabo, los purines de la propiedad que ha secuestrado nuestro coraz\u00f3n zaragocista son los que han enfangado una atm\u00f3sfera que s\u00f3lo quer\u00edan respirar los titulares de esta Sociedad An\u00f3nima Deportiva en beneficio de sus negocios. Porque son an\u00f3nimos, pero huelen como cochinos.<\/p>\n<p>Anoche perdi\u00f3 el Mirand\u00e9s. Por cierto, en un encuentro que deber\u00edan ver obligatoriamente los nuestros. Eso es intensidad. A cinco minutos del final, perdiendo tres a uno, ahogaron a los gallegos con un bal\u00f3n al larguero y fallando un penalti que detuvo el meta del Depor. Pero es que antes, el \u00e1rbitro perdon\u00f3 la expulsi\u00f3n con roja al portero local. Si nos hacen ese arbitraje a nosotros, nuestra lengua hubiera funcionado como un ventilador de improperios.<\/p>\n<p>En resumen, que salimos derrotados el s\u00e1bado con un empate. Y ayer lunes acabamos siendo el \u00fanico equipo de \u00a1los nueve \u00faltimos! que puntu\u00f3 en esta jornada. A este paso las probabilidades de mantener la categor\u00eda deben contemplar la tesis de que podr\u00edamos salvarnos sin ganar un solo partido. Este ritmo de los rivales, perseguidores y perseguidos, es peor que el nuestro, as\u00ed que llegaremos a 41 puntos con seis empates. El C\u00e1diz, haciendo lo mismo que en sus \u00faltimas seis jornadas, nos lo pone en bandeja. Total, si los resultados de la realidad hacen tonter\u00edas con las ilusiones, yo puedo escribir absurdeces con aires de verosimilitud. As\u00ed ya me he ventilado la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las emociones son las habitaciones de nuestra personalidad. Por eso conviene airearlas de forma habitual si no queremos que nuestro comportamiento huela a rancio. 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