{"id":23499,"date":"2026-09-07T15:17:18","date_gmt":"2026-09-07T15:17:18","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=23499"},"modified":"2026-09-07T17:11:42","modified_gmt":"2026-09-07T17:11:42","slug":"la-defensa-crece-entra-las-sombras-de-la-zona-ander-el-ataque-e-ibai","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-defensa-crece-entra-las-sombras-de-la-zona-ander-el-ataque-e-ibai\/","title":{"rendered":"La defensa crece entre las sombras de la &#8216;zona Ander&#8217;, el ataque&#8230; e Ibai"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Gonz\u00e1lez, Iranzo y Sangalli musculan la l\u00ednea m\u00e1s d\u00e9bil, pero Real Zaragoza vuelve a pecar de una medular borrosa, de delanteros hu\u00e9rfanos de eficacia y del imperfecto m\u00e9todo gobernante de su t\u00e9cnico<\/strong><\/p>\n<p>Diego Gonz\u00e1lez, con la ayuda de Rub\u00e9n Iranzo, dieron al Real Zaragoza solvencia defensiva frente al Antequera. Marcos Sangalli cambi\u00f3 el partido cuando apareci\u00f3 en la segunda parte. La l\u00ednea m\u00e1s fr\u00e1gil del equipo se ha musculado con tres futbolistas que garantizan un escudo titular fiable y que tendr\u00e1 al cuerpo t\u00e9cnico rezando toda la temporada para que ninguno de ellos sufra un percance de largo plazo. Ese tridente fue sin duda lo mejor de un equipo que ya ha resuelto uno de sus problemas m\u00e1s graves, pero que en las dos primeras jornadas ha pecado de una medular donde Ander Herrera y Lucas Terrer lideran un juego abigarrado de posesiones y pases horizontales o de seguridad a un ritmo premioso para sus compa\u00f1eros y de f\u00e1cil neutralizaci\u00f3n para el rival. Los extremos interiorizados tampoco han aportado frescura a esa parcela, salvo Jard\u00ed este pasado fin de semana, en gran parte estimulado por la vivacidad y la calidad de Sangalli. Vadillo es un artista a\u00fan sin galer\u00eda para exponer con continuidad, Cuenca un obrero y se conf\u00eda en que la cintura de Ure\u00f1a sume desborde entre tanta repetici\u00f3n de secuencias ins\u00edpidas. La &#8216;zona Ander&#8217; es innegociable para Ibai G\u00f3mez, pero el entrenador tendr\u00e1 que buscar alternativas. Herrera y Terrer no pueden convivir juntos como gu\u00edas del, por ahora, imperfecto m\u00e9todo gobernante de su entrenador. El bal\u00f3n fue suyo contra el N\u00e1stic porque los catalanes lo cedieron tras adelantarse en el marcador. El Antequera le despoj\u00f3 del esf\u00e9rico toda la primera parte y lo gan\u00f3 con los cambios, sobre todo por la renovada y f\u00e9rtil banda derecha.<\/p>\n<p>Rub\u00e9n D\u00edez disput\u00f3 los \u00faltimos ocho minutos de Tarragona. Un futbolista que complet\u00f3 57 partidos de titular en el Ceuta en los dos \u00faltimos cursos y que en el \u00faltimo logr\u00f3 cinco tantos y ofreci\u00f3 un par de asistencias, ha quedado en Primera RFEF a la sombra: por detr\u00e1s de un jugador de 37 a\u00f1os sin el ritmo adecuado, propenso a las lesiones y a quien Ibai G\u00f3mez ha entregado todas las capitan\u00edas dentro y fuera del campo y de un canterano sin experiencia que necesita mucho m\u00e1s tiempo para progresar hacia la direcci\u00f3n de un equipo de las especiales caracter\u00edsticas del Real Zaragoza. El t\u00e9cnico ya se ha manifestado en el sentido de que a D\u00edez s\u00f3lo lo contempla como mediocentro porque no lo ve apto para la \u00bfpresi\u00f3n? alta que ha programado en su ruta. Tiene el suficiente talento para ocupar la posici\u00f3n de enganche que conoce y disfruta, pero, en cualquier caso, su destino est\u00e1 marcado en la zona de fabricaci\u00f3n. De seguir con el doble pivote, por perfil deber\u00eda ocupar el puesto de Herrera, lo que hoy en d\u00eda se considera una blasfemia cuando ser\u00eda un relevo de lo m\u00e1s natural. Posiblemente para mejor. El bilba\u00edno, sin embargo, ha sido ungido como intocable por su aura. Tambi\u00e9n con la propiedad actual. De formar con tres para que Ander y Rub\u00e9n puedan convivir sacrificando a Terrer, tendr\u00edan que aparecer por obligaci\u00f3n el f\u00edsico de Ademo, de quien a\u00fan no hay noticias por d\u00f3nde debe actuar, o el de Saidu, una fuerza de la naturaleza incontrolable para s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>El foll\u00f3n se las trae en el centro de mando, calificado como el m\u00e1s sobresaliente de la categor\u00eda con inmodestia e irrealidad. Todo orbita alrededor de Ander dentro de un libro de estilo en ocasiones excesivo y que pasa p\u00e1ginas sin grandes historias profundas. El Real Zaragoza, con la posesi\u00f3n m\u00e1s alta de la categor\u00eda, un 73%, carece a todas luces de una plantilla para adue\u00f1arse de los encuentros y para correr riesgos que no puede asumir por mucho que Diego Gonz\u00e1lez y Rub\u00e9n Iranzo se multipliquen, como ya sucedi\u00f3 con el Antequera, para evitar un grave accidente. Est\u00e1 ordenado pero no transmite la jerarqu\u00eda competitiva necesaria para acometer toda la temporada como due\u00f1o y se\u00f1or. Contra algunos adversarios se impondr\u00e1 con cierta comodidad; frente a la mayor\u00eda pasar\u00e1 las de Ca\u00edn. Si el debate por Rub\u00e9n D\u00edez se abrir\u00e1 esta misma semana, el de la delantera amenaza por mantenerse mucho m\u00e1s tiempo. Pau Sans y Delgado han sido los elegidos para el t\u00e1ndem ofensivo de inicio de campeonato, con Espiau, autor del gol de triunfo esta jornada, en un segundo plano. Aqu\u00ed la soluci\u00f3n es todav\u00eda m\u00e1s compleja que en el mediocampo. En dos encuentros, el Real Zaragoza es el equipo m\u00e1s ineficaz en el remate de Primera RFEF. Su 3% de acierto en los lanzamientos desvela una traba nada casual, con futbolistas con evidentes limitaciones anotadoras y un Delgado sin aterrizar del vuelo Segunda RFEF, donde su fama le dio pasaporte para este siempre turbulento viaje zaragocista.<\/p>\n<p>Ibai G\u00f3mez, con su entusiasta, en parte l\u00f3gica por lo novedoso y colosal del reto, y maravillosa visualizaci\u00f3n de la plantilla, calificada por \u00e9l mismo como la de mayor nivel de todas, celebr\u00f3 el gol de Espiau casi como algo personal cuando la forma de conseguirlo estuvo a a\u00f1os luz de su propuesta. Un balonazo a la olla, un central que asiste y un toque con el muslo del finalizador. Tiene raz\u00f3n en que el Real Zaragoza hizo una aceptable segunda parte (en absoluto muy buena) y que nunca se rindi\u00f3, incluso despu\u00e9s de que Herrera fallara un penalti. Fue la constancia y no el f\u00fatbol la que aproxim\u00f3 al conjunto aragon\u00e9s a su primer triunfo despu\u00e9s de haber sido sometido durante mucho tiempo por el Antequera. Est\u00e1 todo por hacer con la defensa finalmente muy bien tapiada aunque sin nadie detr\u00e1s de Westerveld, otra cuesti\u00f3n delicada. Y ese todo quiz\u00e1s pase por una relectura del entrenador sobre las opciones de que dispone, no con las que sue\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gonz\u00e1lez, Iranzo y Sangalli musculan la l\u00ednea m\u00e1s d\u00e9bil, pero Real Zaragoza vuelve a pecar de una medular borrosa, de delanteros hu\u00e9rfanos de eficacia y del imperfecto m\u00e9todo gobernante de su t\u00e9cnico Diego Gonz\u00e1lez, con la ayuda de Rub\u00e9n Iranzo, dieron al Real Zaragoza solvencia defensiva frente al Antequera. 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