{"id":23692,"date":"2026-09-29T11:20:36","date_gmt":"2026-09-29T11:20:36","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=23692"},"modified":"2026-09-29T13:14:38","modified_gmt":"2026-09-29T13:14:38","slug":"tiene-algo-que-celebrar-el-real-zaragoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/tiene-algo-que-celebrar-el-real-zaragoza\/","title":{"rendered":"\u00bfTiene algo que celebrar el Real Zaragoza?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>La aparatosidad con que se festeja cada victoria y su impacto desenfoca la realidad de un equipo que s\u00f3lo puede ser primero al final y presenta un grupo feliz que deber\u00eda contener esa pompa por respeto a s\u00ed mismo<\/strong><\/p>\n<p>Cada victoria del Real Zaragoza, ya van cuatro consecutivas que han situado al equipo en al segunda plaza del campeonato, se celebra como las saturnalia, las fiestas que pon\u00edan patas arriba Roma mientras S\u00e9neca, por ejemplo, resaltaba los peligros de dejarse llevar por las masas y Plinio el Joven, por su parte, se encerraba en una habitaci\u00f3n para continuar con sus estudios y no ser molestado por sus allegados. Y si por una parte se comprende la exaltaci\u00f3n general de los triunfos y el crecimiento deportivo, por otra produce cierto bochorno la pompa con que protagonistas y medios de comunicaci\u00f3n se expresan o reparten elogios hacia los vigentes representantes de un club que fue senador del imperio del f\u00fatbol espa\u00f1ol y ahora es esclavo de los mediocres, los ruines, los ineptos y una aristocracia de mercaderes sin apego emocional alguno a la instituci\u00f3n &#8211;por cierto, ma\u00f1ana se espera que el A.GAIN de Bobby Aitkenhead d\u00e9 por cerrada una compra que se ha dilatado por supuestos controles internos&#8211;. Desde algunos foros menos impresionables se recomienda no lanzar las campanas al vuelo, pero \u00bfqu\u00e9 campanas?, o tener los pies en la tierra, pero \u00bfqu\u00e9 tierra?<\/p>\n<p>La ca\u00edda a Primera RFEF despu\u00e9s de 13 a\u00f1os en Segunda provoc\u00f3 una conmoci\u00f3n enorme en la sociedad zaragozana y aragonesa, ya no tanto a nivel nacional por la prolongada ausencia de la \u00e9lite y sus informativos, y caus\u00f3 una dolorosa herida en el zaragocismo. Unos pocos meses despu\u00e9s del cataclismo, se ha aceptado el nuevo ecosistema como peaje de pago de un proceso que no conviene dramatizar en exceso. La propiedad y sus caballos de Troya se han encargado de elaborar un mensaje sicotr\u00f3pico a precios populares que tuvo una considerable acogida: esto va para largo, no se apuren. Se hizo una buena plantilla con evidentes y profundas lagunas, se contrat\u00f3 un joven entrenador de tonalidades hippies que ha resultado un estupendo gestor y en la quinta jornada, cada encuentro ganado se honra con vueltas al ruedo para fusionarse con el p\u00fablico en un espect\u00e1culo comprensible en el marco de personajes que ni en sus sue\u00f1os m\u00e1s h\u00famedos imaginaron jugar o estar en el Real Zaragoza que aun conserva el aura de sus d\u00edas de grandeza, principalmente en el volumen de su masa social.<\/p>\n<p>Dentro de esa desfiguraci\u00f3n de la entidad y sus viejos valores hay multitud de ejemplos que atestiguan la ordinariez de la situaci\u00f3n deportiva y administrativa. La continuidad de Jorge Mas y Juan Forc\u00e9n en el organigrama y el ascenso ejecutivo del segundo, rodeado de colaboradores y consejeros malhechores de la moral y benefactores de sus intereses, hace saltar la banca de cualquier credibilidad; las constantes felaciones pol\u00edticas al fondo de turno para allanarle el camino de sus bolsillos y sus deudas no despiertan el menor de los esc\u00e1ndalos en la ciudadan\u00eda, gran ubre de esta confabulaci\u00f3n; las reconstrucci\u00f3n de una Ciudad Deportiva cada d\u00eda m\u00e1s apocal\u00edptica se solapa con contrataciones amigas y con falsas promesas inmobiliarias, y la cercan\u00eda del CEO y su equipo de trabajo se expone como un logro fabuloso. Hay un peque\u00f1o detalle que no lo es tanto y que ensambla en parte el piso de arriba con el de abajo: la grotesca inclusi\u00f3n de Ander Herrera en el guateque de Ibiza al t\u00e9rmino del partido, vestido de calle y con la canci\u00f3n del billete del viaje pagado de su cuenta sonando a todo volumen en las principales cadenas de promoci\u00f3n de su figura ic\u00f3nica en no se sabe muy bien qu\u00e9 museo zaragocista. Fue un gesto de nobleza y valor que otros compa\u00f1eros, cuando no sean convocados por lesi\u00f3n o sanci\u00f3n, no querr\u00e1n o podr\u00e1n hacer y que les dejar\u00e1 a la altura del rodapi\u00e9 en relaci\u00f3n al compromiso del gran capit\u00e1n, segundo entrenador, simpatizante de Forc\u00e9n y eslab\u00f3n con Aitkenhead. De sus vigentes virtudes futbol\u00edsticas, mejor correr un tupido velo con Ademo y Rub\u00e9n D\u00edez.<\/p>\n<p>De vuelta a la competici\u00f3n, el Real Zaragoza sigue en tercera divisi\u00f3n, una aclaraci\u00f3n necesaria antes de que, en caso de derrotar al Teruel, los juglares de este supurante reino medieval se pongan a componer coplas sobre h\u00e9roes defensivos y atacantes, paladines mediocampistas, entrenador visionario o canteranos estratosf\u00e9ricos. El contexto exige un reajuste para que el vestuario, que contiene a duras penas su entusiasmo, mantenga la sensatez en todo momento. Porque su misi\u00f3n consiste en recoger la cosecha cada fin de semana, pero sobre todo en que el granero est\u00e9 completamente lleno para afrontar, adem\u00e1s de \u00e9ste, los innumerables inviernos que todav\u00eda restan por venir. N\u00e1stic, Antequera, Torremolinos, Cartagena, Ibiza&#8230; El calendario deja atr\u00e1s un septiembre rico para un pobre si s\u00f3lo concentra su ambici\u00f3n en estos resultados, producto casi todos de triunfos por la m\u00ednima y toboganes de rendimiento; de cambios de planes, estrategias, jugadores y sistemas forzados por la b\u00fasqueda, y hallazgos, de una alta competitividad. Porque este Real Zaragoza, para ser primero al final como \u00fanica meta negociable, no tiene nada que celebrar, y si lo hace que sea en la mayor intimidad posible al margen de que el entorno se licue en el \u00e9xtasis. Como S\u00e9neca y Plinio el Joven, que evite las saturnalia y se ponga a estudiar para respetarse a s\u00ed mismo en el lugar que le corresponde, sin complejos pero con la modestia y la sabidur\u00eda de su calidad de pelda\u00f1o bajo de la escalera que conduce al aut\u00e9ntico Real Zaragoza, al que en un d\u00eda gobern\u00f3 en Roma. Y hasta conquist\u00f3 Paris.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La aparatosidad con que se festeja cada victoria y su impacto desenfoca la realidad de un equipo que s\u00f3lo puede ser primero al final y presenta un grupo feliz que deber\u00eda contener esa pompa por respeto a s\u00ed mismo Cada victoria del Real Zaragoza, ya van cuatro consecutivas que han <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/tiene-algo-que-celebrar-el-real-zaragoza\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":23694,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-23692","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23692"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23692\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23696,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23692\/revisions\/23696"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23694"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}