{"id":23996,"date":"2026-11-03T15:53:16","date_gmt":"2026-11-03T15:53:16","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=23996"},"modified":"2026-11-03T15:53:16","modified_gmt":"2026-11-03T15:53:16","slug":"la-re-evolucion-de-octubre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-re-evolucion-de-octubre\/","title":{"rendered":"La re-evoluci\u00f3n de octubre"},"content":{"rendered":"<p>Las personas cambian, evolucionan y vuelven a ser las mismas. Se modifican los comportamientos, pero no siempre las consecuencias. La estructura que fusiona personalidad y aprendizaje es m\u00e1s estable que las vivencias, tan diferentes como cada d\u00eda que vivimos y cada d\u00eda que lo hacemos con quienes ya no nos acompa\u00f1an. Eso es la vida. Los grupos tambi\u00e9n son organismos vivientes. En ocasiones son tan unicelulares como muchos sujetos y las masas amorfas que censuran la identidad individual. Otras veces la inteligencia colectiva multiplica la suma de la que posee cada uno de sus participantes. El \u00e9xito de los equipos se basa en el equilibrio entre lo que aportan sus componentes y lo que necesita el colectivo. Y viceversa. Entre las dificultades del grupo y los esfuerzos particulares de sus miembros. Esa es la <strong>re-evoluci\u00f3n de octubre<\/strong> que se ha ido consolidando en la mentalidad de un Real Zaragoza que funciona como un conjunto cada vez m\u00e1s junto y menos disjunto, con una creciente intersecci\u00f3n entre todos sus componentes.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n de Octubre cambi\u00f3 un r\u00e9gimen. La evoluci\u00f3n de octubre del Real Zaragoza pretende algo bastante m\u00e1s modesto, aunque para nosotros casi igual de trascendental: cambiar de categor\u00eda. En el mes que ahora dejamos atr\u00e1s, nuestro equipo no ha protagonizado ninguna revoluci\u00f3n, pero empieza a ofrecer algo quiz\u00e1 m\u00e1s importante: se\u00f1ales de evoluci\u00f3n. Y para un Zaragoza que lleva tantos a\u00f1os retrocediendo, evolucionar ya empieza a parecer revolucionario. Primero apareci\u00f3 la necesidad de ganar; despu\u00e9s, la capacidad de hacerlo de diferentes maneras. Faltaba por saber el desenlace de un inicio prometedor. La respuesta comenz\u00f3 frente al Teruel. Nos marcaron primero y acabamos ganando 4-1. Fue una remontada de las que alimentan algo m\u00e1s importante que la clasificaci\u00f3n: la percepci\u00f3n de eficacia.<\/p>\n<p>En psicolog\u00eda llamamos autoeficacia a la creencia de que uno dispone de recursos suficientes para afrontar una dificultad. No significa pensar que eres mejor que los dem\u00e1s. Significa saber que, cuando aparecen los problemas, tienes herramientas para resolverlos. El Zaragoza recibi\u00f3 un golpe y no interpret\u00f3 que aquello fuera una amenaza. Lo entendi\u00f3 como una tarea pendiente.<\/p>\n<p>Una semana despu\u00e9s descubrimos que la confianza puede rozar la locura. El Atl\u00e9tico Madrile\u00f1o y el Zaragoza jugaron un partido de ocho goles que parec\u00eda escrito por alguien que hab\u00eda confundido un encuentro de f\u00fatbol con una monta\u00f1a rusa. Cuando el marcador se\u00f1alaba 4-2 y el reloj empezaba a pedir la hora, el Zaragoza decidi\u00f3 que todav\u00eda quedaba tiempo para discutirle la realidad. Hay empates que saben a derrota y otros que construyen equipos. Aquel 4-4 perteneci\u00f3 a los segundos. No porque recibir cuatro goles sea una virtud \u2014conviene no convertir los defectos en poes\u00eda\u2014 sino porque remontar dos tantos en el descuento transforma la percepci\u00f3n de lo posible. El cerebro aprende tambi\u00e9n de las experiencias extremas. La pr\u00f3xima vez que un futbolista mire el marcador en una situaci\u00f3n l\u00edmite recordar\u00e1, aunque no quiera, que una vez parec\u00eda imposible y dej\u00f3 de serlo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s lleg\u00f3 Murcia y ocurri\u00f3 exactamente lo contrario. Cero goles, cero fuegos artificiales y un punto que quiz\u00e1 explique m\u00e1s sobre este Zaragoza que los ocho tantos de Madrid. Contra un rival inc\u00f3modo y terminando con diez por la expulsi\u00f3n de Ademo, el equipo supo sobrevivir. Eso tambi\u00e9n es confianza. La seguridad psicol\u00f3gica no consiste en pensar siempre que vas a ganar. Consiste en no descomponerte cuando no puedes hacerlo.<\/p>\n<p>Madrid hab\u00eda sido resistencia emocional. Murcia fue resistencia competitiva. Y todav\u00eda quedaba Barcelona. En Can Drag\u00f3 apareci\u00f3 la paciencia. Durante muchos minutos el Europa consigui\u00f3 que el Zaragoza jugara el partido que m\u00e1s conven\u00eda a los catalanes. Poco espacio, pocas ocasiones y una defensa acumulada alrededor de su \u00e1rea. Hasta Diego Gonz\u00e1lez apareci\u00f3 en un saque de esquina para marcar el gol de la victoria.<\/p>\n<p>Y entre tanta Liga apareci\u00f3 la Copa para comprobar si la evoluci\u00f3n pertenec\u00eda \u00fanicamente a los titulares o empezaba a extenderse por el vestuario. Se confirm\u00f3 que la re-evoluci\u00f3n era maravillosamente contagiosa. Tambi\u00e9n en la grada o gracias a ella. Las revoluciones necesitan masas. Las evoluciones necesitan alternativas. Un equipo que pretende ascender no puede depender \u00fanicamente de once futbolistas.<\/p>\n<p>Ah\u00ed encontramos probablemente la mejor noticia del mes. En octubre el Zaragoza ha ganado goleando y ha ganado sufriendo. Ha empatado marcando cuatro y ha empatado sin marcar ninguno. Ha remontado, ha resistido, ha esperado, ha atacado y hasta ha cambiado pr\u00e1cticamente de equipo para seguir ganando. Los buenos equipos tienen un plan. Los mejores tienen varios. Y quiz\u00e1 esa sea la verdadera revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante demasiados a\u00f1os hemos visto al Zaragoza necesitar que el partido sucediera exactamente como hab\u00eda imaginado para tener posibilidades de ganarlo. Si marcaba primero, respir\u00e1bamos. Si recib\u00eda un gol, aparec\u00edan fantasmas. Si el contrario cerraba espacios, llegaba la ansiedad. Si el encuentro se ensuciaba, termin\u00e1bamos manch\u00e1ndonos nosotros. Ahora empieza a producirse el fen\u00f3meno contrario: el partido cambia y el Zaragoza intenta cambiar con \u00e9l. Eso es flexibilidad psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Nos echaron de casa unos drones que nunca volaron y tras el cambio de hora los que van despegando son nuestros jugadores. El equipo sali\u00f3 de Zaragoza l\u00edder y regres\u00f3 despu\u00e9s de recorrer media Espa\u00f1a sin perder. Pero cuando pens\u00e1bamos que terminaba el viaje hemos descubierto que el exilio va a durar m\u00e1s de lo prometido. Natalia Chueca ya ha situado la finalizaci\u00f3n de la Nueva Romareda en torno a finales de 2027. Eso significa que la temporada 2027-2028 comenzar\u00e1, previsiblemente, con el Zaragoza todav\u00eda jugando en el estadio provisional. Al tiempo. Por cierto \u00bfqu\u00e9 pasar\u00e1 con aquella promesa de reducir la cuota, al volver a la Romareda, de los abonados que hemos acomodado nuestro trasero a los andamios del modular? Debe de ser una nueva modalidad psicol\u00f3gica de habituaci\u00f3n: convertir lo provisional en permanente a fuerza<\/p>\n<p>Y as\u00ed llegamos al \u00faltimo partido de octubre. Un partido de los que hacen afici\u00f3n y que un extraterrestre no hubiera podido adivinar sobre la categor\u00eda en la que se jugaba. El Villarreal B llegaba al modular compartiendo la zona m\u00e1s alta de la clasificaci\u00f3n con el Zaragoza. Un filial juega para fabricar futbolistas. El Zaragoza juega para dejar de estar aqu\u00ed. Y durante ochenta y cinco minutos fueron ellos quienes parecieron tener m\u00e1s claro el examen. El filial amarillo se coloc\u00f3 0-2 y dej\u00f3 al Zaragoza frente a una situaci\u00f3n que habr\u00eda servido perfectamente para cerrar este art\u00edculo hablando de los l\u00edmites de la evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero entonces ocurri\u00f3 algo que empieza a dejar de ser casualidad. Un empate \u00e9pico con m\u00e1s coraz\u00f3n que raz\u00f3n. Pero que no ser\u00eda posible sin una buena cabeza. Aunque sea la de Diego Gonz\u00e1lez asistido por las piernas del futuro blanquiazul con nombre de Vadillo y Tobajas.<\/p>\n<p>Martin Seligman populariz\u00f3 hace d\u00e9cadas el concepto de indefensi\u00f3n aprendida: cuando una persona experimenta repetidamente que haga lo que haga no puede modificar las consecuencias, puede terminar aprendiendo que intentarlo no sirve de nada. El zaragocismo conoce demasiado bien esa sensaci\u00f3n. El problema de perder muchas veces no consiste \u00fanicamente en perder. Es aprender a perder. Este Zaragoza empieza a recorrer el camino contrario. Podr\u00edamos llamarlo resistencia aprendida.<\/p>\n<p>No como concepto acad\u00e9mico equivalente, sino como met\u00e1fora de lo que empieza a ocurrir sobre el c\u00e9sped: si varias experiencias consecutivas demuestran que insistir sirve, que un marcador puede levantarse y que un partido puede cambiar incluso cuando parece condenado, el cerebro tambi\u00e9n aprende. Aprende que merece la pena continuar. La resistencia aprendida no consiste en acostumbrarse a recibir golpes. Consiste en aprender que despu\u00e9s de recibirlos todav\u00eda puedes hacer algo.<\/p>\n<p>El Zaragoza termina octubre invicto en Liga, ha superado con autoridad su eliminatoria de Copa y, sobre todo, empieza a adquirir una personalidad reconocible. Puede jugar mejor o peor. Dominar o sufrir. Marcar cuatro goles o ninguno. Ponerse por delante o empezar perdiendo. Lo que casi nunca hace es marcharse del partido. Eso tambi\u00e9n se aprende. Y eso tambi\u00e9n es evoluci\u00f3n. La Revoluci\u00f3n de Octubre pretend\u00eda cambiarlo todo de golpe. En este club todo avanza mucho m\u00e1s despacio. Despu\u00e9s de tantos a\u00f1os retrocediendo, quiz\u00e1 la verdadera revoluci\u00f3n de este Zaragoza consista precisamente en eso: haber empezado, por fin, a evolucionar. Ahora queda comprobar si noviembre nos devuelve algo todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil de aprender: la costumbre de creer. La Nueva Romareda se hace de rogar y se oscurece al pagar. Pero el Zaragoza ya no espera a nadie. Es su re-evoluci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las personas cambian, evolucionan y vuelven a ser las mismas. Se modifican los comportamientos, pero no siempre las consecuencias. La estructura que fusiona personalidad y aprendizaje es m\u00e1s estable que las vivencias, tan diferentes como cada d\u00eda que vivimos y cada d\u00eda que lo hacemos con quienes ya no nos <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-re-evolucion-de-octubre\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":23427,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,13],"tags":[],"class_list":["post-23996","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-divan","category-publicidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23996","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23996"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23996\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23997,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23996\/revisions\/23997"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23427"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}