{"id":2879,"date":"2021-08-27T02:44:47","date_gmt":"2021-08-27T02:44:47","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=2879"},"modified":"2021-08-27T03:05:17","modified_gmt":"2021-08-27T03:05:17","slug":"folk-y-futuro-en-la-ciudad-deportiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/folk-y-futuro-en-la-ciudad-deportiva\/","title":{"rendered":"Folk y futuro en la Ciudad Deportiva"},"content":{"rendered":"<p>Escribo esto con Neil Young de fondo, por lo que supongo que lo que salga tendr\u00e1 un aroma a folk y rodillo de heno surcando el texto, a la combinaci\u00f3n de<strong> lo tradicional, lo sencillo y lo social<\/strong>, pero tambi\u00e9n a denuncia por lo que me resulta incomprensible y doloroso no por m\u00ed, sino por la gente que habita el <strong>Real Zaragoza<\/strong> desde hace 89 a\u00f1os. \u00bfDe verdad nadie puede hacer nada por el este club, <strong>v\u00edctima de la avaricia, el abandono y la ignorancia<\/strong>? No lo creo. Lo veo desde hace demasiado tiempo caminar descalzo y perdido sobre millones de hect\u00e1reas calcinadas por un fuego provocado; ahogado en las grietas de un oc\u00e9ano sin escr\u00fapulos; quemado como el cielo de Chernobyl. Y pese a todo, pese a ese cambio clim\u00e1tico apocal\u00edptico, acompa\u00f1ado de <strong>almas que se refugian en un para\u00edso de emociones, sentimientos y esperanzas<\/strong> que lo mantienen con respiraci\u00f3n. El <strong>dinero que le han robado<\/strong> son los clavos que lo tienen crucificado desde hace nueve temporadas, aunque ha perdido tanta sangre que reducirlo todo a esa falta de liquidez es una <strong>coartada demasiado ingenua<\/strong> para justificar este <strong>homicidio en primer grado<\/strong>. No ha existido tampoco intenci\u00f3n sincera y constante por recuperar su grandeza, ni imaginaci\u00f3n, ni talento, ni conciencia pol\u00edtica. Poco a poco su inmensa piel de le\u00f3n se ha convertido en <strong>pasto de truhanes, guerras civiles y alima\u00f1as insensibles<\/strong> a una instituci\u00f3n que a\u00fana todas las religiones con varias divinidades comunes que adorar y que se resumen y desembocan en <strong>la pasi\u00f3n de su gente.<\/strong> Posiblemente en el amor.<\/p>\n<p>La<strong> Fundaci\u00f3n 2032<\/strong> carga con todos los pecados, los de otros y los suyos, que po<strong>r ser los \u00faltimos parecen los m\u00e1s graves. En ese encuentro nada casual de empresarios aragoneses convergen todos los caminos feudales que tienen al Real Zaragoza pagando diezmos<\/strong> por cosechas de las que ni siquiera ha disfrutado, impuestos de pr\u00edncipes de la especulaci\u00f3n econ\u00f3mica e ideol\u00f3gica. <strong>Agapito Iglesias fue el Enola Gay<\/strong> desde donde se lanz\u00f3 la gran bomba at\u00f3mica, pero antes hubo quien fabric\u00f3 la conspiraci\u00f3n y le entreg\u00f3 el poder a un piloto <strong>ciego de \u00e9ticas<\/strong> que utiliz\u00f3 el artefacto desoyendo incluso a los sacerdotes que le hab\u00edan bautizado. Agapito, no sin raz\u00f3n ni una buena dosis de maniobras en la oscuridad, ha quedado como<strong> el hombre del saco,<\/strong> el gran art\u00edfice del desastre. En este infierno, sin embargo, hay <strong>cola en la ventanilla de los anticristos.<\/strong> Buen parte de la deuda que intenta limar la Fundaci\u00f3n invirtiendo m\u00e1s tiempo que dinero ven\u00eda de atr\u00e1s. La ra\u00edz del mal que no para de crecer nace y se extiende como consecuencia del <strong>intento de explotaci\u00f3n del club en beneficio propio<\/strong>. Desde el Pignatelli al Paseo Independencia, por esa traves\u00eda comarcal y decimon\u00f3nica por donde no pocos siervos cobardes de la ciudad han colaborado en la <strong>trashumancia de mentiras y silencios<\/strong>, el Real Zaragoza se trata como un <strong>producto bancario<\/strong>. Hipotecado,<strong> preso de prestamistas<\/strong> y fondos de inversi\u00f3n&#8230; Hu\u00e9rfano de un solo gramo del altruismo de sus primeros pasos, de cientos de miles de aficionados que fueron<strong> due\u00f1os de su destino y de la gloria<\/strong> antes de que las sociedades an\u00f3nimas deportivas polarizaran todo en <strong>un m\u00e1ximo accionista en su mayor parte ajeno por completo a la cultura futbol\u00edstica.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfDe verdad que nadie puede rescatar algo o mucho de su esp\u00edritu original? No lo creo. Desde luego ser\u00e1 <strong>imposible con estas f\u00f3rmulas bumer\u00e1n<\/strong>, con estos protagonistas de toda la vida cuyo \u00fanico prop\u00f3sito es <strong>conservar sus imperios promocionando el inmovilismo.<\/strong> El f\u00fatbol se transform\u00f3 hace d\u00e9cadas en un negocio (ahora mal negocio que se intenta disimular) y ni interesa ni conviene que d\u00e9 marcha atr\u00e1s. El problema principal reside en las manos en que caiga su gesti\u00f3n y en la<strong> complicidad necesaria de las instituciones<\/strong> p\u00fablicas sin desatender otras obligaciones ciudadanas. A los directivos que han labrado el vac\u00edo se ha unido <strong>una clase pol\u00edtica timorata, miope, empecinada en que su \u00e9xito consiste en el fracaso del otro<\/strong>. Las zancadillas &#8211;los millones dilapidados en proyectos del campo&#8211; y las <strong>falsas promesas con la construcci\u00f3n de una nueva Romareda<\/strong> ejemplarizan como nada esos complejos que atizan los desencuentros m\u00e1s all\u00e1 del ideario. La modernidad en el consistorio, por lo general, ha consistido en salir en la foto o velarla si alg\u00fan intruso quiere colarse en ella. Con la<strong> pandemia<\/strong>, la posibilidad de atender la reclamaci\u00f3n del deporte profesional, <strong>sus necesidades y tambi\u00e9n su impacto econ\u00f3mico positivo para el tejido comercial de toda la comunidad<\/strong>, se ha disipado a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n<p>Tienen que existir un m\u00e9todo &#8211;otros lo han logrado&#8211; para que el Real Zaragoza recupere <strong>aquel perfume a folk,<\/strong> a patria de corazones limpios que quieren ver ganar a su equipo y luchar de nuevo por un t\u00edtulo que celebrar en la plaza del Pilar. Ahora mismo<strong> parece un objetivo de cursi romanticismo,<\/strong> pero la eventualidad envi\u00f3 ayer<strong> un mensaje cuando tres jugadores de la casa fueron reclamados por la selecci\u00f3n sub 21<\/strong>. Tres chicos que son titulares por el buen trabajo que se ha hecho con muy<strong> poco dinero y una cantidad ingente de cualificaci\u00f3n<\/strong> y sabidur\u00eda durante d\u00e9cadas en la Ciudad Deportiva. Quiz\u00e1s haya que mirar en esa direcci\u00f3n no solo como v\u00eda complementaria, para<strong> generar riqueza deportiva y econ\u00f3mica con un plan modesto<\/strong> pero articulado hacia un futuro con una deuda reducida y, por supuesto, unos pol\u00edticos de mente abierta y<strong> una propiedad centralizada en un negocio compartido y no solo unilateral,<\/strong> en un club que tenga razones para sentirse orgulloso por pertenencia e historia y dispuesto de verdad para<strong> regresar a la \u00e9lite<\/strong>. Termino de escribir creyendo en ese Real Zaragoza sin mercenarios mientras Neil Youg canta Old man: \u00abI need someone to love me the whole day through (<strong>Necesito alguien que me quiera durante todo el d\u00eda\u00bb<\/strong>).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escribo esto con Neil Young de fondo, por lo que supongo que lo que salga tendr\u00e1 un aroma a folk y rodillo de heno surcando el texto, a la combinaci\u00f3n de lo tradicional, lo sencillo y lo social, pero tambi\u00e9n a denuncia por lo que me resulta incomprensible y doloroso <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/folk-y-futuro-en-la-ciudad-deportiva\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2880,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2879"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2879"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2879\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2884,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2879\/revisions\/2884"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2880"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}