{"id":3318,"date":"2021-09-18T20:26:01","date_gmt":"2021-09-18T20:26:01","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=3318"},"modified":"2021-09-18T20:26:01","modified_gmt":"2021-09-18T20:26:01","slug":"que-baje-dios-o-zapater-y-lo-meta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/que-baje-dios-o-zapater-y-lo-meta\/","title":{"rendered":"Que baje Dios (o Zapater) y lo meta"},"content":{"rendered":"<p>La cantidad de ocasiones generadas por el Real Zaragoza en sus dos \u00faltimos partidos dar\u00eda para alimentar el ataque de la mitad de los equipos de Segunda en gran parte de la temporada, pero todos morir\u00edan de hambre si tuvieran el mismo acierto rematador que el conjunto aragon\u00e9s. Una vez m\u00e1s, con la Real Sociedad B enfrente, desperdici\u00f3 oportunidades de todos los colores y con un buen pu\u00f1ado de protagonistas distintos menos \u00c1lvaro Gim\u00e9nez, precisamente el futbolista con licencia para marcar. Su incapacidad para transformar en goles lo que crea fluct\u00faa entre lo escandaloso y lo caricaturesco, con el el peligro de que la segunda imagen se imponga y empiece a afectar a un equipo que juega muy bien con la pelota pero no tanto con los tiempos del partido, sobre todo cuando se presenta ante la porter\u00eda. En el \u00e1rea sufre una par\u00e1lisis permanente de recursos para definir. Dir\u00e1n ma\u00f1ana que lo importante es llegar, producir un chaparr\u00f3n incesante de disparos, que ese es el camino. Pero no pese a que Narv\u00e1ez, pr\u00e1cticamente el \u00fanico que prueba la calidad de los guantes de los guardametas y que evit\u00f3 la derrota de rebote, se lo proponga con un apetito voraz. Las paradojas se suceden: Franc\u00e9s, lateral derecho, fue quien mejor resolvi\u00f3 una situaci\u00f3n de mano a mano con Gaizka Ayesa, pero su vaselina en posici\u00f3n de ariete la sac\u00f3 un defensa bajo el larguero. Ni Nano Mesa ni Az\u00f3n ni Vada saliendo desde el banquillo acertaron a embocar el esf\u00e9rico a un metro del hoyo. Este desprop\u00f3sito tiene nombre y ya fue bautizado: falta calidad y lo dem\u00e1s son monsergas, excusas de mal pagador y pegador.<\/p>\n<p>El Real Zaragoza pudo haber ganado con ese tanto del colombiano porque el Sanse, remodelado de arriba a bajo y sis muchos de sus titulares, lleg\u00f3 solo una vez en todo el encuentro. Eso s\u00ed, lo hizo para adelantarse cuando se hab\u00edan consumido 80 segundos del choque. Un bal\u00f3n que coge la espalda a Franc\u00e9s, lateral en ausencia de G\u00e1mez, un centro al coraz\u00f3n del \u00e1rea peque\u00f1a y el debutante Magunacelaya que se anticipa a un indolente Llu\u00eds L\u00f3pez, imposible sustituto de Franc\u00e9s por mucho que lo imponga Juan Ignacio Mart\u00ednez, para desviar el esf\u00e9rico lo suficiente y batir a un Cristian que sin agobio alguno no tuvo la mejor tarde de su carrera. Quinto encuentro consecutivo por detr\u00e1s en el marcador. Quinto encuentro concediendo ventajas al adversario con fallos grotescos en la estrategia, en la atenci\u00f3n y en la concentraci\u00f3n. A\u00fan se escuchaba el himno a capella de la afici\u00f3n en su primer d\u00eda grande de regreso a La Romareda y los chicos donostiarras se arremolinaban para celebrar alrededor de un mediocentro ofensivo, porque Xabi Alonso plante\u00f3 el duelo sin delanteros. El colmo. El conjunto aragon\u00e9s reaccion\u00f3, como si necesitara que le abofetearan para despertar, y empez\u00f3 a acumular posesi\u00f3n de la buena, con presi\u00f3n alta, recuperaci\u00f3n r\u00e1pida y tiros, por lo general de Narv\u00e1ez, que anunciaban no s\u00f3lo la remontada sino tambi\u00e9n el primer triunfo en El Municipal. Fue posible la igualada, pero no se lleg\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 que la recuperaci\u00f3n de un punto contra un rival que disput\u00f3 el tramo final con uno menos por expulsi\u00f3n Ezkurdia y la colaboraci\u00f3n de un colegido que permiti\u00f3 que la muchachada del filial donostiarra se le subiera a las barbas con p\u00e9rdidas de tiempo de veteranos de las artima\u00f1as y de los calambres de minuto y medio.<\/p>\n<p>Tres pases de clase de Eguaras, el don multiplicador de un futbolista cada d\u00eda m\u00e1s grande como Franc\u00e9s, la insistencia brutal y tormentosa de Narv\u00e1ez con el fusil, el bazoka y las granadas de pie&#8230; En ese partido que JIM quiso llevarse por aplastamiento cuando el reloj esprintaba hacia el final, Alberto Zapater volvi\u00f3 a erigirse en l\u00edder absoluto de las maniobras. El capit\u00e1n fue quien dot\u00f3 al Real Zaragoza de sentido, jerarqu\u00eda y zarpa de le\u00f3n en la recuperaci\u00f3n. Qu\u00e9 manera de controlar los escenarios, las situaciones, los pases, la lucha caliente con cabeza fr\u00eda. En el momento que fue relevado, el Real Zaragoza actu\u00f3 como el hijo que pierde al padre en mitad del bosque, al caer la noche: chocando a oscuras contra los \u00e1rboles, con un t\u00e9cnico que tampoco aporta luces en los cambios. Y la Real Sociedad B se reencontr\u00f3 para aguantar y para resistir en inferioridad. No hay Dios que marque en este equipo que explota m\u00e1s hacia adentro que hacia afuera, que termina autodestruy\u00e9ndose regalando goles. Ni Dios que baje para arreglarlo. Zapater lo intenta en su omnipresencia. Solo le falt\u00f3 marcar. Entonces La Romareda se hubiera venido abajo y le hubiesen entregado su admiraci\u00f3n a capella. Mientras, el Real Zaragoza es un coro que desafina en ataque y en defensa por muy bien que toque alguno de sus solistas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cantidad de ocasiones generadas por el Real Zaragoza en sus dos \u00faltimos partidos dar\u00eda para alimentar el ataque de la mitad de los equipos de Segunda en gran parte de la temporada, pero todos morir\u00edan de hambre si tuvieran el mismo acierto rematador que el conjunto aragon\u00e9s. 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