{"id":3648,"date":"2021-10-11T22:49:46","date_gmt":"2021-10-11T22:49:46","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=3648"},"modified":"2021-10-12T00:59:25","modified_gmt":"2021-10-12T00:59:25","slug":"la-tragedia-del-invencible-sin-victorias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-tragedia-del-invencible-sin-victorias\/","title":{"rendered":"La tragedia del invencible sin victorias"},"content":{"rendered":"<p>Si lanzase una moneda al aire, caer\u00eda de canto. Si participara en una marat\u00f3n con tres corredores, llegar\u00eda el cuarto. Si le tocara el gordo de la loter\u00eda, perder\u00eda el boleto. No, no es cuesti\u00f3n de mala suerte. La fortuna no tiene nada que ver en el destino de este Real Zaragoza que se refugia en una secuencia de seis empates consecutivos para hacerse valorar como equipo invencible. Frente al Huesca tuvo un penalti a favor en la recta final de un partido re\u00f1ido y feo para impulsarse deportiva y mentalmente y lo fall\u00f3. \u00bfPor qu\u00e9? Porque va descubriendo que el peor enemigo que tiene es \u00e9l mismo. Cuando eres el equipo con menos goles de Segunda y el que menos triunfos posee junto al Amorebieta, tan s\u00f3lo uno en nueve jornadas, el espejo de la realidad no miente: la zona de descenso te abre sus puertas para convertirse en tu hogar. De poco sirve que compitas, que tengas ocasiones, que de vez en cuando hagas un f\u00fatbol tan atractivo como improductivo. El conjunto de Juan Ignacio Mart\u00ednez, a quien tambi\u00e9n empieza a not\u00e1rsele el agotamiento en la b\u00fasqueda de soluciones no pocas veces inexplicables, tiene la pinta de lanzar la moneda al aire y no verla caer jam\u00e1s; de participar en una marat\u00f3n y llegar a medianoche y con la persiana bajada del estadio; de encontrar el boleto premiado en la loter\u00eda y volverlo a extraviar. Sencillamente cuelga sin ahogarse por completo de la soga del desastre, pero con el nudo apret\u00e1ndole el gaznate mientras se balancea sobre el vac\u00edo que hay abierto a sus pies imprecisos solos ante el portero o con una pena m\u00e1xima lanzada al poste de la tragedia.<\/p>\n<p>La calidad finalizadora que no hay se echa de menos y puede costar muy cara. El Real Zaragoza no tiene mala gente arriba, tipos con sangre fr\u00eda y punter\u00eda sin escr\u00fapulos. Amontona alrededor del \u00e1rea futbolistas de buenas intenciones y malas decisiones. Anoche, \u00c1lvaro Gim\u00e9nez, en el en\u00e9simo intento de hallar un delantero desde la titularidad o el banquillo para marcar un tanto, parec\u00eda iluminado en su mejor actuaci\u00f3n hasta la fecha. Un cabezazo perfecto, un disparo a la madera de ariete con gatillo r\u00e1pido, intervenciones varias para descargar juego y&#8230; el penalti cometido sobre \u00e9l mismo. Su lanzamiento hizo astillas la victoria que ya se cantaba en La Romareda, un estadio que recuper\u00f3 su imagen fabulosa con una generaci\u00f3n de aficionados muy j\u00f3venes en su mayor\u00eda, entregados a su equipo con la alegr\u00eda de los Pilares de fondo. Ni esa ola gigantesca consigui\u00f3 conducir a los jugadores de JIM hacia la inspiraci\u00f3n en un encuentro tosco, entre dos rivales rudimentarios que expusieron sobre el campo las razones por las que sufren. El Huesca tambi\u00e9n impact\u00f3 en un par de ocasiones contra la madera y otras dos veces en el cuerpo de Cristian, valiente y oportuno ante Joaqu\u00edn, el mejor oscense, y Pulido. En el Municipal, sin embargo, acometi\u00f3 el encuentro con agresividad y muchos de sus defectos a flor de piel como esa pareja cada vez m\u00e1s chirriante en el eje defensivo que forman Pulido e Ignasi Miquel y un ataque sin amenaza. Sus mejores momentos partieron de las botas de Marc Mateu en corners. Muy pocos argumentos para aspirar a estar entre los seis primeros.<\/p>\n<p>La pizarra de JIM, con un esquema a pi\u00f1\u00f3n fijo que no cambia as\u00ed caiga al \u00faltimo puesto, volvi\u00f3 a echar humo, se\u00f1al de que el entrenador no es nada feliz con lo que ve aunque en p\u00fablico se muestra muy satisfecho. En esta ocasi\u00f3n prob\u00f3 con Nano Mesa en punta y un baile de jugadores con supuesta gen\u00e9tica ofensiva para acompa\u00f1arle en la misi\u00f3n. Narv\u00e1ez, castigado sin piedad por Buffarini, Vada y Bermejo apenas generaron algo. Lo m\u00e1s peligroso lleg\u00f3 con Gim\u00e9nez y un disparo a bote pronto de Eguaras que Andr\u00e9s Fern\u00e1ndez rechaz\u00f3 con una gran intervenci\u00f3n. El cuadro de Ambriz, muy justito salvo en la pelea subterr\u00e1nea, una versi\u00f3n desconocida hasta ahora y quiz\u00e1s animada por los tambores de la rivalidad, tom\u00f3 un poco el control con la entrada de David Ferreiro. Juan Ignacio Mart\u00ednez recuper\u00f3 a Igbekeme, que no est\u00e1 para la causa, y en el minuto 90 orden\u00f3 tres cambios muy complicados de digerir por la raz\u00f3n: una tromba con Iv\u00e1n Az\u00f3n, Petrovic y Adri\u00e1n cay\u00f3 sobre un encuentro que expiraba y que result\u00f3 testimonial porque apenas tocaron bal\u00f3n. El Real Zaragoza sali\u00f3 de nuevo invicto y sin encajar una gol, pero la cara del t\u00e9cnico al final &#8211;tambi\u00e9n la de Ambriz&#8211; denotaba una especial amargura. Porque cualquier d\u00eda saldr\u00e1 cruz para un equipo tan intenso como inestable que no est\u00e1 re\u00f1ido con el gol, sino que no lo tiene ni de penalti.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si lanzase una moneda al aire, caer\u00eda de canto. Si participara en una marat\u00f3n con tres corredores, llegar\u00eda el cuarto. Si le tocara el gordo de la loter\u00eda, perder\u00eda el boleto. No, no es cuesti\u00f3n de mala suerte. 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