{"id":3658,"date":"2021-10-12T00:38:55","date_gmt":"2021-10-12T00:38:55","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=3658"},"modified":"2021-10-12T00:38:55","modified_gmt":"2021-10-12T00:38:55","slug":"el-fenomeno-de-una-aficion-fenomenal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-fenomeno-de-una-aficion-fenomenal\/","title":{"rendered":"El fen\u00f3meno de una afici\u00f3n fenomenal"},"content":{"rendered":"<p>La diferencia entre la afici\u00f3n del Real Zaragoza y su equipo &#8211;por su puesto de tambi\u00e9n su directiva&#8211; es abismal. En la primera ocasi\u00f3n que la gente pudo acercarse de nuevo a La Romareda con el 100% del aforo disponible, cerca de 26.000 personas transformaron el estadio en una fiesta de principio a fin en la v\u00edspera del D\u00eda del Pilar. Antes hubo un recibimiento emotivo al autob\u00fas. Apenas hay palabras para definir esa comuni\u00f3n de tintes religiosos, un fen\u00f3meno inexplicable desde la actuaci\u00f3n de la propiedad del club, que siempre se ha mostrado desconsiderada con su gente, altiva y distante, molesta con un seguidor de quien s\u00f3lo le importa que pague puntualmente su abono.<\/p>\n<p>Los simpatizantes de coraz\u00f3n y de bolsillo han dado la espalda a la Fundaci\u00f3n y su prepotencia. Ni siquiera la hostigan como se merece. Han preferido invertir sus emociones y sus energ\u00edas en animar a los chicos sin entrar en demasiadas valoraciones sobre la calidad del Real Zaragoza que muchos de ellos conocen fuera del circuito de los grandes momentos. El cambio generacional es asombroso y favorece el sentimiento de pertenencia, pero se aleja del esp\u00edritu combativo de los viejos guerreros que hac\u00edan temblar al palco y a sus presidentes cuando algo no les gustaba aun con un buen pu\u00f1ado de victorias y goles de por medio. Ni que decir tiene c\u00f3mo se incendiaba el templo zaragocista cuando adem\u00e1s la derrota era habitual. El f\u00fatbol y sus due\u00f1os han cambiado hacia un concepto empresarial que en lugar de enriquecer a la instituci\u00f3n la han llevado a la m\u00e1s absoluta de las ruinas deportiva y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Aman a unos colores y un escudo y lo respetan en la salud y la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza&#8230; No dejaron de animar ni tras el penalti fallado por \u00c1lvaro Gim\u00e9nez. Ellos s\u00ed que est\u00e1n en la pomada y merecen m\u00e1s que nadie un ascenso que dif\u00edcilmente llegar\u00e1 mientras el club est\u00e9 en manos de las familias <em>salvadoras<\/em>\u00a0que contemplan el Real Zaragoza como un negocio. La afici\u00f3n ha vuelto, un p\u00fablico sin apenas arrugas ni trofeos en sus biograf\u00edas. Su mayor logro es estar junto a un equipo en las horas m\u00e1s bajas de su historia. Tiene m\u00e9rito y hay que reconocerlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La diferencia entre la afici\u00f3n del Real Zaragoza y su equipo &#8211;por su puesto de tambi\u00e9n su directiva&#8211; es abismal. En la primera ocasi\u00f3n que la gente pudo acercarse de nuevo a La Romareda con el 100% del aforo disponible, cerca de 26.000 personas transformaron el estadio en una fiesta <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-fenomeno-de-una-aficion-fenomenal\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3659,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3658"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3658"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3658\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3660,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3658\/revisions\/3660"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3659"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}