{"id":3671,"date":"2021-10-13T09:31:15","date_gmt":"2021-10-13T09:31:15","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=3671"},"modified":"2021-10-13T09:31:15","modified_gmt":"2021-10-13T09:31:15","slug":"la-romareda-de-coliseo-a-teatro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-romareda-de-coliseo-a-teatro\/","title":{"rendered":"La Romareda, de coliseo a teatro"},"content":{"rendered":"<p>La Romareda vivi\u00f3 el lunes una catarsis con el regreso al estadio con toda su capacidad disponible. Una afici\u00f3n encabezada por ej\u00e9rcito muy joven celebr\u00f3 el reencuentro masivo con su equipo con una liturgia propia de los mejores momentos sin mirar, ni siquiera enjuiciar, en qu\u00e9 categor\u00eda se encuentra el conjunto aragon\u00e9s, ni la clasificaci\u00f3n, ni los graves problemas que arrastra para ganar. El p\u00fablico fue vac\u00edo de cr\u00edticas, recibi\u00f3 al autob\u00fas como si llegara un campe\u00f3n y durante el encuentro jam\u00e1s rebaj\u00f3 la intensidad de su apoyo, ni tan siquiera tras el error de \u00c1lvaro Gim\u00e9nez cuando fall\u00f3 un penalti que hubiera supuesto el primer triunfo en casa, pero, sobre todo, la victoria del pueblo por encima de todo tipo de dictaduras que sufre el club. La grada gole\u00f3, sin reproches, a jugadores y t\u00e9cnico dentro de una atm\u00f3sfera muy distinta a la de otras \u00e9pocas de crisis a lo largo de la historia: deposit\u00f3 su nivel de exigencia en s\u00ed misma, henchida de orgullo por pertenecer, por estar, por volver.<\/p>\n<p>A los patricios del zaragocismo, a quienes han conocido otras \u00e9pocas de gloria y dolor siempre con la lupa alerta, les cuesta entender esa actitud amable hacia un Real Zaragoza que cumple su novena temporada en Segunda Divisi\u00f3n y lleva camino de despe\u00f1arse hacia otros abismos m\u00e1s profundos. Lo que m\u00e1s confunde es que apenas se presione en directo a una directiva maltratadora con el seguidor desde su p\u00falpito de indiferencia, frialdad y desinter\u00e9s por reconstruir una instituci\u00f3n colosal deportiva y socialmente. Alg\u00fan c\u00e1ntico aislado y poco m\u00e1s. Pero en estos a\u00f1os se ha producido un fen\u00f3meno que ha cambiado el perfil del aficionado, en parte porque ha visto que la rebeli\u00f3n sirve de poco frente a una gesti\u00f3n empresarial donde los due\u00f1os hacen o\u00eddos sordos a las peticiones o manifestaciones populares y tambi\u00e9n por un profundo cambio generacional: el hincha de Primera entend\u00eda que su fidelidad estaba estrechamente ligada a la defensa del mayor de los espect\u00e1culos; el actual ha invertido esa valoraci\u00f3n y prioriza la lealtad a lo que perciba en el campo. La Romareda era antes un coliseo y ahora un teatro de la bondad. Ha cambiado la cultura de las demandas.<\/p>\n<p>En esta tesitura, el palco de los mercaderes se siente mucho m\u00e1s c\u00f3modo, reforzado por su condici\u00f3n de propietario intocable y por esa corriente que centra las energ\u00edas de los espectadores en volcarse con el equipo al cien por cien. La afici\u00f3n consume su tiempo y su dinero en impulsar a los profesionales para que ganen y aspiren al ascenso mientras los dirigentes gestionan con racaner\u00eda y m\u00ednima visi\u00f3n el club para la supervivencia o para su propio beneficio. El contraste de intereses es monumental e hiriente. Deber\u00eda sentirse avergonzada la Fundaci\u00f3n de esa Romareda que fue un oc\u00e9ano de ilusiones frente al Huesca, de un templo del que son sacerdotes excomulgados aunque no se les se\u00f1ale. Por mucho que duela, por muchas Romaredas que se puedan llenar hasta la bandera de aqu\u00ed al final de la temporada, el Real Zaragoza como entidad podr\u00e1 vanagloriarse de una afici\u00f3n ejemplar, de magn\u00edfica militancia sentimental por simpat\u00eda o herencia. Pero se echa mucho de menos a los viejos magistrados se enfrentaba al absolutismo de gobernantes sin escr\u00fapulos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Romareda vivi\u00f3 el lunes una catarsis con el regreso al estadio con toda su capacidad disponible. Una afici\u00f3n encabezada por ej\u00e9rcito muy joven celebr\u00f3 el reencuentro masivo con su equipo con una liturgia propia de los mejores momentos sin mirar, ni siquiera enjuiciar, en qu\u00e9 categor\u00eda se encuentra el <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-romareda-de-coliseo-a-teatro\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3672,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3671"}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3671"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3671\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3673,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3671\/revisions\/3673"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3672"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}