{"id":3715,"date":"2021-10-16T21:44:36","date_gmt":"2021-10-16T21:44:36","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=3715"},"modified":"2021-10-16T22:46:48","modified_gmt":"2021-10-16T22:46:48","slug":"el-equipo-de-la-marmota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-equipo-de-la-marmota\/","title":{"rendered":"El equipo de la marmota"},"content":{"rendered":"<p>Es cierto que el Real Zaragoza llega (o llegaba) mucho y dispara (o disparaba) como una metralleta epil\u00e9ptica. No es menos cierto que domina (o dominaba) los partidos, en muchas ocasiones por el protagonismo regalado de los rivales, que por norma se le ponen por delante en el marcador y le entregan la pelota. En el fondo de esa autoridad sin punter\u00eda, de ese gobierno de dictadura previsible con o sin porteros rebeldes enfrente, el Real Zaragoza ha mostrado por lo general mucha m\u00e1s capacidad de lucha que imaginaci\u00f3n; bastante m\u00e1s predisposici\u00f3n a buscar la victoria que recursos para hallarla. En M\u00e1laga volvi\u00f3 a empatar por sexta ocasi\u00f3n consecutiva, pero esta vez con menos gracia y chispa que nunca. Se repiti\u00f3 en el resultado y baj\u00f3 varios escalones en el juego, con un entrenador cada vez expuesto a titulares de pi\u00f1\u00f3n fijo y reservas a los que\u00a0 mete con sacacorchos sin detectarse con nitidez qui\u00e9n es qui\u00e9n en el cambio constante de roles. Definitivamente es el equipo marmota, un conjunto cada vez m\u00e1s aburrido y lento que se repite hasta la saciedad y que se obceca en un sistema de un solo delantero y un centro del campo tan superpoblado como hu\u00e9rfano de inventiva y de aportaci\u00f3n ofensiva real.<\/p>\n<p>Estaba en un callej\u00f3n al que se le presum\u00eda alguna salida bien por capricho de la fortuna, con goles que ten\u00edan que llegar de la forma que fuera por la intensa producci\u00f3n en ataque, bien por esa tenacidad en no dar por perdido los partidos pese a remar en contra casi por afici\u00f3n. En La Rosaleda ocurri\u00f3 lo primero y tambi\u00e9n lo segundo, pero con la diferencia sustancial del agotamiento que produce saber que no existen elementos diferenciadores en la plantilla, futbolistas capaces de cambiar el rumbo de los encuentros por s\u00ed mismos. Narv\u00e1ez le rescat\u00f3 de la derrota e incluso de la cat\u00e1strofe cuando se ped\u00eda tiempo muerto, cuando el M\u00e1laga trituraba a golpes de afilada verticalidad y peligro la banda de Chavarria con Kevin y V\u00edctor G\u00f3emez, Una asistencia de Zapater, el \u00fanico que las ofrece esta temporada, habilit\u00f3 para que el colombiano ganara un espacio con poco \u00e9xito para traducirlo en gol, Pero a Dani Mart\u00edn se le col\u00f3 el disparo bajo las piernas mientras intentaba cubrir su palo. Se equilibraba as\u00ed el tanto inaugural de Brandon Thomas. El callej\u00f3n, sin embargo, est\u00e1 tapiado: da como mucho para un punto y para esperar que JIM flexibilice un patr\u00f3n de juego caduco para que no peligre la permanencia en Segunda.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n puede ganar al Real Zaragoza? En principio todos lo tienen complicado. \u00bfA qui\u00e9n puede vencer? El nivel de complejidad es el mismo. Conclusi\u00f3n: empate tras empate, un resultado que te da fortaleza y te la quita en la misma medida porque, en definitiva, el resto va sumando triunfos mientras t\u00fa persigues una sombra que con el tiempo se convierte en dudas. Los primeros s\u00edntomas graves se percibieron ante el M\u00e1laga. Sin su acostumbrada lapidaci\u00f3n atacante, esta vez con \u00c1lvaro Gim\u00e9nez en punta para nada, el equipo aceler\u00f3 y fren\u00f3 cuando el partido ped\u00eda todo lo contrario, frente a un adversario que sin ser la quintaesencia dispone de futbolistas con un enorme desparpajo. La presencia de Bermejo en el once no ayuda. El t\u00e9cnico insisti\u00f3 en su titularidad y el jugador en su peculiar interpretaci\u00f3n e las cosas, que casi nunca se corresponde con esta categor\u00eda. Ansiedad en la toma de decisiones, aceleraciones, p\u00e9rdidas no forzadas. El cat\u00e1logo reconocible de un equipo vulgar con una medular en la que, salvo Zapater, la ausencia de velocidad en la circulaci\u00f3n y de una pizca de fantas\u00eda impiden pro completo cualquier posibilidad de sorpresa.<\/p>\n<p>Juan Ignacio Mart\u00ednez ser\u00e1 toduzo, pero entiende esto. En el descanso dej\u00f3 en el vestuario a Bermejo y a Vada, quien no termina de explotar, y quiso reparar la importante aver\u00eda con Borja Sainz y Adri\u00e1n. La profundidad de armario no da para mucho y estos relevos apenas produjeron cambios en el partido aunque el segundo trat\u00f3 de ponerle pausa. Despu\u00e9s, lo de siempre. El Real Zaragoza, bien protegido por Jair y Franc\u00e9s, se fue partiendo seg\u00fan se le consum\u00eda el ox\u00edgeno. Una vez m\u00e1s se ratific\u00f3 que en el banquillo no hay soluciones determinantes y que JIM no maneja con destreza lo poco que tiene. Igbekeme apareci\u00f3 y desapareci\u00f3 por arte de esa magia sin fuste del nigeriano, sin ning\u00fan cr\u00e9dito para confiar en \u00e9l ni un solo segundo m\u00e1s. La apuesta por Petrovic fue una decisi\u00f3n suicida porque un Zapater al 1% es mejor que la actual versi\u00f3n del serbio. Y lo de otogar, otra vez, un par de minutos a Az\u00f3n&#8230; El mal menor del empate empieza a tener textura de veneno por mucha solidez defensiva con la que se quiere justificarlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es cierto que el Real Zaragoza llega (o llegaba) mucho y dispara (o disparaba) como una metralleta epil\u00e9ptica. 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