{"id":3746,"date":"2021-10-18T10:31:45","date_gmt":"2021-10-18T10:31:45","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=3746"},"modified":"2021-10-18T10:31:45","modified_gmt":"2021-10-18T10:31:45","slug":"la-cuestion-no-es-cambiar-a-jim-sino-que-jim-cambie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-cuestion-no-es-cambiar-a-jim-sino-que-jim-cambie\/","title":{"rendered":"La cuesti\u00f3n no es cambiar a JIM, sino que JIM cambie"},"content":{"rendered":"<p>Juan Ignacio Mart\u00ednez ha ingresado en la lista universal de entrenadores con derecho a destituci\u00f3n en funci\u00f3n de los resultados, lo que no significa que se encuentre en peligro inmediato de ser despedido. Los bonus acumulados la temporada pasada por su magn\u00edfica obra de reconstrucci\u00f3n de un Real Zaragoza en ruinas y la circunstancia de que el equipo mantenga un nivel competitivo suficiente para no perder en la creencia de que un d\u00eda empezar\u00e1 a ganar, aseguran la continuidad de JIM a medio plazo. Si no consiguiera triunfos, si el conjunto aragon\u00e9s llegase al coraz\u00f3n del invierno en posiciones de descenso, lo que ahora se considera una aberraci\u00f3n entonces sumar\u00eda adeptos por todas las esquinas. Es el destino de los t\u00e9cnicos al margen de su cualificaci\u00f3n o de las simpat\u00edas que hayan recogido por el camino: son profesionales de caducidad r\u00e1pida, sobre todo en clubes como el Real Zaragoza, siempre al l\u00edmite, siempre oblig\u00e1ndose al ascenso con una econom\u00eda menguante y unos propietarios con el \u00fanico deseo de grandeza de agigantar sus fortunas sin el menor riesgo.<\/p>\n<p>Su nombre, pese a todo, ya ha aparecido t\u00edmidamente en el cap\u00edtulo de las cr\u00edticas, lo que es la antesala de una tormenta que s\u00f3lo \u00e9l puede impedir o amainar si reconduce el Real Zaragoza hacia objetivos menos bizarros y, por supuesto, los futbolistas le responden. La directiva no contempla ni de lejos prescindir de sus servicios. Por una parte no procede, y por otra, con el \u00edndice de impopularidad que se han ganado en ocho a\u00f1os, poner ahora a JIM en la diana ser\u00eda una maniobra de una gran torpeza estrat\u00e9gica. El t\u00e9cnico alicantino va a seguir al frente de esta nave insegura que flota defensivamente pero no alcanza el puerto de los triunfos. Si no atraca en las victorias lo antes posible, se ir\u00e1 quedando sin combustible an\u00edmico, sin v\u00edveres y el capit\u00e1n, inevitablemente, colgar\u00e1 del palo mayor junto a otros colegas m\u00e1s o menos ilustres que una vez fueron idolatrados y denostados en el banquillo de La Romareda. La historia interminable. La historia sigue con el punto de dramatismo expr\u00e9s que cada uno quiera poner a estos finales inevitables tarde o temprano.<\/p>\n<p>Pero en este caso en particular subyace una cuesti\u00f3n muy delicada que a\u00f1ade un previsible desenlace tr\u00e1gico si el equipo no avanza de tres en tres en las pr\u00f3ximas jornadas. La figura de Juan Ignacio Mart\u00ednez se eleva en el zaragocismo como el faro del fin del mundo. Si fuera derribado en un paisaje tan desolador como el de la Fundaci\u00f3n y con un vestuario que, digan lo que digan, da como mucho para un a\u00f1o de transici\u00f3n, la ca\u00edda al vac\u00edo podr\u00eda ser irremediable. JIM, a la espera de otros tiempos, representa todav\u00eda el equilibrio en una instituci\u00f3n de m\u00e1xima inestabilidad. Pero a su car\u00e1cter positivo, a su sonrisa, que por cierto va adquiriendo un tono de cierta amargura, y a su convicci\u00f3n debe a\u00f1adir y recuperar la sensatez que le hizo c\u00e9lebre y querido. Ya ha empezado a enviar mensajes menos entusiastas, sin duda tras radiografiar con detenimiento lo que de verdad tiene en el equipo, pero le falta todav\u00eda la elasticidad que caracteriza a la mayor\u00eda de los entrenadores que creen a ciegas en su m\u00e9todo.<\/p>\n<p>El Real Zaragoza necesita un entrenador que busque otras alternativas a un juego cada jornada m\u00e1s plano, que incida en un solo delantero y en un centro del campo poblado pero disperso. Su m\u00e1xima de defender como animales es la correcta, pero en ataque, aunque disponga de pocos recursos, se empe\u00f1a en un \u00fanico punta y en una segunda l\u00ednea que por muy adelantada que est\u00e9 no aporta casi nada m\u00e1s all\u00e1 de tres cuartos. Empatar, peligrosa frontera que delimita por igual la derrota que la victoria sin atender a sensaciones ni fortunas, empieza a resultar agotador y a generar dudas. Y a la hora de los cambios antes y durante los partidos, JIM muestra cada semana una mayor desorientaci\u00f3n. Pese a todo, la \u00fanica br\u00fajula del Real Zaragoza la tiene \u00e9l, y de que elija el punto cardinal correcto no s\u00f3lo depende su futuro, sino posiblemente el de una entidad cuyo el \u00fanico y solitario bonus que le resta se llama Juan Ignacio Mart\u00ednez como conocedor de unos jugadores y un equipo al que mudar hacia la realidad. La cuesti\u00f3n no es cambiar a JIM, sino que JIM cambie.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Ignacio Mart\u00ednez ha ingresado en la lista universal de entrenadores con derecho a destituci\u00f3n en funci\u00f3n de los resultados, lo que no significa que se encuentre en peligro inmediato de ser despedido. 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