{"id":3749,"date":"2021-10-19T03:33:59","date_gmt":"2021-10-19T03:33:59","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=3749"},"modified":"2021-10-19T03:37:10","modified_gmt":"2021-10-19T03:37:10","slug":"eguaras-luce-pero-zapater-produce","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/eguaras-luce-pero-zapater-produce\/","title":{"rendered":"Eguaras luce, pero Zapater produce"},"content":{"rendered":"<p>No es este texto un elogio desmedido a Alberto Zapater ni se intenta en \u00e9l desprestigiar el f\u00fatbol de \u00cd\u00f1igo Eguaras, porque entre ambos, entre su mundos y sus carreras deportivas hay un abismo de imposible comparaci\u00f3n si se cotejan los curr\u00edculums. La raz\u00f3n de este art\u00edculo intenta situar al primero en el lugar que le corresponde, un espacio que contaba y cuenta con miles de admiradores hacia un profesional \u00edntegro que vive el Real Zaragoza como una religi\u00f3n, que porta el brazalete de veterano capit\u00e1n con la ilusi\u00f3n de un ni\u00f1o que cumple sus sue\u00f1os aun en el ocaso que comenz\u00f3 hace ocho a\u00f1os en Mosc\u00fa y contra el que lucha y vence en cada partido, en cada entrenamiento. Pero desde que ambos coincidieron en la plantilla y pese a la relevancia del aragon\u00e9s en este lustro, se ha impuesto en un amplio sector la tendencia a considerar a Eguaras el elemento diferenciador en la medular de los distintos equipos de los que han formado parte. Elegante, visionario, con desplazamientos de alt\u00edsima precisi\u00f3n y lujosas asistencias, el navarro ha ocupado el trono en muchos corazones, mientras a Zapater se le reconoce en el papel de escudero, un ag\u00f3nico y honesto guerrero que fuerza demasiado su despedida y para el que m\u00e1s de una vez se ha solicitado la jubilaci\u00f3n anticipada.<\/p>\n<p>Ya no es aquel chico de f\u00edsico portentoso apadrinado por V\u00edctor Mu\u00f1oz porque se ve\u00eda reflejado en \u00e9l. Aquel juvenil de 18 a\u00f1os mundialista sub 20 en los Pa\u00edses Bajos hasta que Espa\u00f1a se top\u00f3 con la Argentina de Lionel Messi y, con posterioridad, internacional sub 21. Campe\u00f3n de la Supercopa, lateral izquierdo en el 6-1 al Madrid, finalista de la Copa contra el Espanyol y pulm\u00f3n del \u00faltimo gran Real Zaragoza que se recuerda. Penitente en el descenso y pareja de Gabi en el ascenso que vio nacer a Ander Herrera. Vendido por Agapito Iglesias al Genoa para edulcorar su terrible gesti\u00f3n econ\u00f3mica. Zapater, a sus 36 a\u00f1os, est\u00e1 de vuelta de todo y de nada. Reza para que el pubis y la espalda le respeten lo m\u00e1ximo posible, trabajando para que el cuerpo que le aproxim\u00f3 otra vez a la retirada antes de ser intervenido en Londres del tend\u00f3n rotuliano de la rodilla derecha, le conceda un nuevo indulto. Titular indiscutible y reclamado para la titularidad cuando la nave se hunde, el centrocampista presenta unos n\u00fameros similares a los de Eguaras con un detalle significativo: en estos cinco a\u00f1os juntos el aragon\u00e9s ha disputado 4.727 minutos menos que Eguaras, lo que equivale a 52 partidos.<\/p>\n<p>El capit\u00e1n es, con dos asistencias, el \u00fanico que ha ofrecido pases de gol esta temporada, uno al propio Eguaras en Alcorc\u00f3n y otra a Narv\u00e1ez en el \u00faltimo encuentro frente al M\u00e1laga en La Rosaleda, dos detalles de futbolista de otra dimensi\u00f3n en este Real Zaragoza hueco de imaginaci\u00f3n. En estos cinco a\u00f1os, Zapater suma 11 asistencias por 15 de Eguaras y ambos han firmado cuatro tantos. De nuevo hay que subrayar que la productividad del de Eje de los Caballeros es superior a la de su compa\u00f1ero en cuanto a que ha intervenido, sumando el minutaje, en nada menos que 52 partidos menos que el navarro. Cada cual puede situar en el trono de sus preferencias a quien desee, pero en t\u00e9rminos de eficiencia, Zapater es el rey. En el mapa de calor, adem\u00e1s de enrojecer su zona natural, muestra una pisada m\u00e1s profunda en conceptos individuales para defender y atacar. Eguaras tiene el bal\u00f3n, lo recupera, lo conduce y se mueve en la sala de m\u00e1quinas como jefe de todas las operaciones. Zapater, sin ser tan vistoso ni tan localizado por los radares de la belleza en el juego, iguala como m\u00ednimo al navarro en acciones destacadas con mucho menos tiempo en el campo. No hay comparaci\u00f3n posible ni animo de elevar a uno por encima del otro: los datos son los datos y Zapater es Zapater, aut\u00e9ntico, real y, todav\u00eda, el centrocampista de mayor amplitud de recursos del Real Zaragoza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es este texto un elogio desmedido a Alberto Zapater ni se intenta en \u00e9l desprestigiar el f\u00fatbol de \u00cd\u00f1igo Eguaras, porque entre ambos, entre su mundos y sus carreras deportivas hay un abismo de imposible comparaci\u00f3n si se cotejan los curr\u00edculums. La raz\u00f3n de este art\u00edculo intenta situar al <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/eguaras-luce-pero-zapater-produce\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3750,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3749","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3749"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3749\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3753,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3749\/revisions\/3753"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3750"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}