{"id":4022,"date":"2021-11-07T21:14:16","date_gmt":"2021-11-07T21:14:16","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=4022"},"modified":"2021-11-07T21:14:16","modified_gmt":"2021-11-07T21:14:16","slug":"la-democracia-de-juan-ignacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/la-democracia-de-juan-ignacio\/","title":{"rendered":"La democracia de Juan Ignacio"},"content":{"rendered":"<p>En el punto de inflexi\u00f3n al que aludi\u00f3 tras la victoria en El Plant\u00edo, estadio al que lleg\u00f3 con una delgada pero molesta sombra de destituci\u00f3n sobre los talones, Juan Igancio Mart\u00ednez se detuvo en un punto de reflexi\u00f3n. Concluy\u00f3 en privado y en p\u00fablico que los tres puntos de Burgos se hab\u00edan conseguido en el peor partido de la temporada, y no se dej\u00f3 seducir por dar continudad a la alineaci\u00f3n ganadora, algo que otros entrenadores habr\u00edan hecho en su lugar. Ahora tiene un plan distinto: lejos de su patr\u00f3n inicial, ha establecido una democracia en el mapa de las alineaciones que no tiene nada que ver con caprichosas revoluciones. Ocho cambios en Girona, cinco en Burgos y seis ante el Sporting. Ha puesto la ruleta a girar en la b\u00fasqueda de soluciones para cada momento, ya sin ataduras a nombres ni veteran\u00edas. Cristian, Franc\u00e9s, Nano Mesa y Franco, a la espera de Narv\u00e1ez, son innegociables, pero el resto puede entrar y salir si lo considera conveniente y al margen de estados de forma aparentes.<\/p>\n<p>Le est\u00e1 costando dar con la tecla en un equipo con evidentes carencias. Y en algunos partidos no ha elegido con tino los cambios m\u00e1s adecuados. El milagro de la salvaci\u00f3n descubri\u00f3 a un ser terrenal en una temporada complicada. No es sencillo gestionar un vestuario sin victorias, un grupo con los nervios a flor de piel y mermado por la ansiedad. Y mucho menos cuando por los noticieros se escucha que su puesto puede estar en peligro. JIM ha aguantado y superado esa crisis invernal con un gol de \u00c1lvaro Gim\u00e9nez y con un colosal encuentro frente al Sporting. A\u00fan le resta mucho por delante y le sobra humildad, una virtud en tiempos de guerra, cuando lo que apetece es entrar en disputas por demostrar la val\u00eda de uno. El equipo por encima del yo, dijo. Con esa f\u00f3rmula de rescatar a futbolistas que hab\u00edan adquirido un papel secundario o testimonial y sumarlos a la causa y a la participaci\u00f3n activa, JIM persigue que la uni\u00f3n haga la fuerza.<\/p>\n<p>No le est\u00e1 yendo mal. En ese giro hacia otra direcci\u00f3n, ha dado protagonismo a Adri\u00e1n, Igbekeme o Nieto, jugadores que pululaban por el fondo del banquillo, pr\u00e1cticamente con una presencia testimonial. Ha sentado a Eguaras y Zapater, que parec\u00edan intocables, ha insistido en Petrovic, una preferencia discutible, al igual que su querencia por colocar a Franc\u00e9s de lateral cuando G\u00e1mez no est\u00e1 al cien por cien. Ha acertado y se ha equivocado, pero no ha dejado de estudiar en un gesto que, al margen de lo que ocurra en el futuro, le distingue para bien. Es un entrenador que aprende de sus errores, que procura evolucionar hacia ese equipo competitivo que tanto defiende y que por fin apareci\u00f3 en toda su plenitud ante el Sporting. JIM ha alistado a todos los soldados en su ej\u00e9rcito y le responden mejor o peor pero a pecho descubierto. Ese pluralismo, si los resultados le acompa\u00f1a, le har\u00e1 ver al final una alineaci\u00f3n reconocible. Y que Borja Sainz debe estar en ella mucho antes que Bermejo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el punto de inflexi\u00f3n al que aludi\u00f3 tras la victoria en El Plant\u00edo, estadio al que lleg\u00f3 con una delgada pero molesta sombra de destituci\u00f3n sobre los talones, Juan Igancio Mart\u00ednez se detuvo en un punto de reflexi\u00f3n. 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