{"id":418,"date":"2021-03-01T09:26:31","date_gmt":"2021-03-01T09:26:31","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=418"},"modified":"2021-03-01T09:26:31","modified_gmt":"2021-03-01T09:26:31","slug":"torrecilla-jim-y-el-si-bwana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/torrecilla-jim-y-el-si-bwana\/","title":{"rendered":"Torrecilla, JIM y el &#8216;S\u00ed, bwana&#8217;"},"content":{"rendered":"<p>El encuentro contra el Oviedo ha quedado atr\u00e1s y sin embargo va a estar sobre la mesa durante toda la semana por sus efectos nocivos, que van mucho m\u00e1s all\u00e1 del resultado, de la derrota. Porque en el Carlos Tartiere reapareci\u00f3, para empeorar m\u00e1s, el Real Zaragoza de antes de la llegada de <strong>Juan Ignacio Mart\u00ednez,<\/strong> un entrenador sin trampa ni cart\u00f3n que consigui\u00f3 tocar la fibra del vestuario con su naturalidad campechana y su trato paternalista a un grupo hu\u00e9rfano. Fuera de la consulta psicol\u00f3gica y de las cataplasmas caseras, en el campo de batalla, JIM se ha descubierto como un t\u00e9cnico inteligente para explotar lo mejor del equipo, que es muy poco, pero superado frente a cualquier adversidad. Cuando el conjunto aragon\u00e9s se ha encontrado con un gol en contra, ha reaccionado con simpleza de recursos y una bater\u00eda de cambios que solo fueron efectivos en Cartagena con el tanto del empate de<strong> Iv\u00e1n Az\u00f3n<\/strong>. Su recurso com\u00fan consiste en sumar kilos de delantero en ataque para marcar por aplastamiento f\u00edsico. Las p\u00e1ginas de su misal descubren un color amarillento y trasnochado.<\/p>\n<p>La realidad es que con JIM, el Real Zaragoza gan\u00f3 partidos y compiti\u00f3, pero con un f\u00fatbol desarrollado en el refugio nuclear, en terreno propio, para salir al exterior en ocasiones generadas por lo general a bal\u00f3n parado. Penaltis, faltas y corners eran el principal alimento de esa propuesta minimalista que ha reducido al m\u00e1ximo goleador, Juanjo Narv\u00e1ez, pr\u00e1cticamente a la nada al desplazarlo del foco ofensivo principal. <strong>El Toro Fern\u00e1ndez<\/strong> y ahora <strong>\u00c1lex Alegr\u00eda<\/strong> han sido elegidos por decreto aun si ver puerta, y el cafetero ha desparecido como realizador salvo desde el punto de penalti. Mientras crec\u00edan <strong>Jair<\/strong> y <strong>Franc\u00e9s<\/strong> en defensa y<strong> Francho<\/strong> capitaneaba un centro del campo proyectado desde la hormigonera, el Real Zaragoza acumul\u00f3 puntos suficientes para pagar la fianza del descenso. El desastre contra el Alcorc\u00f3n y el caos frente al Oviedo le han dejado de nuevo a punto de ingresar en la celda de los mediocres.<\/p>\n<p>El problema de fondo persiste, maquillado por unos cuantos buenos marcadores: la demencial plantilla que confeccion\u00f3<strong> Lalo Arantegui<\/strong> contin\u00faa ejerciendo en su plenitud. En el Carlos Tartiere, la baja de Francho acentu\u00f3 las carencias y alent\u00f3 a JIM a inventarse una alineaci\u00f3n con futbolistas que llevaban meses sin aparecer en los cr\u00e9ditos como <strong>Zapater, Larrazabal<\/strong> e incluso un<strong> Nieto<\/strong> irreconocible por acobardado. A esa desfachatez de once inicial se uni\u00f3 la p\u00e1jara de <strong>Cristian<\/strong>, colof\u00f3n de un error de Franc\u00e9s y de Jair. Los tres pilares del renacimiento, con Francho confinado, se vinieron abajo, rampa por la que el portero argentino se desliza sin la flema y la personalidad que le caracterizaban.<\/p>\n<p>El mensaje conjunto de<strong> Miguel Torrecilla<\/strong> y de Juan Ignacio Mart\u00ednez de que hab\u00eda material suficiente para salvar la categor\u00eda cuando el equipo estaba con respiraci\u00f3n asistida, son\u00f3 a presentaci\u00f3n prefabricada a la espera de que ambos consiguieran hacerse notar en el mercado de invierno. <strong>J\u00e9mez<\/strong> y <strong>Poyet<\/strong> no quisieron venir. <strong>V\u00edctor Fern\u00e1ndez<\/strong>, tampoco. Todos han sido criticados con mayor o menor dureza, pero sus negativas ten\u00edan fundamento: la directiva descart\u00f3 los refuerzos solicitados por los tres profesionales. Entonces llegaron el nuevo director deportivo y el entrenador con el &#8216;S\u00ed bwana&#8217; en la boca y en el esp\u00edritu, confirmado la sumisi\u00f3n con las adquisiciones de <strong>Peybernes, Sanabria<\/strong> y <strong>Alegr\u00eda<\/strong>. Los dos primeros apenas han pisado el c\u00e9sped y el atacante chatea con El Toro y Vuckic en el grupo de los <em>singol.<\/em><\/p>\n<p>La soluci\u00f3n, si la hay, reside en que el t\u00e9cnico aplique no ya charlas amistosas con paseos curativos e individualizados bajo el almendro, sino un poco m\u00e1s de cordura antes y durante los encuentros. Se someti\u00f3 a la inconsciencia de unos propietarios futbol\u00edsticamente ignorantes y se ha quedado solo, tambi\u00e9n distanciado de un vestuario al que abrig\u00f3 bien y cont\u00f3 mal un falso cuento de final feliz. La pesadilla, sin embargo, permanece, y empieza a hacer fr\u00edo en este Real Zaragoza de inconscientes que anteponen sus intereses a los del club.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El encuentro contra el Oviedo ha quedado atr\u00e1s y sin embargo va a estar sobre la mesa durante toda la semana por sus efectos nocivos, que van mucho m\u00e1s all\u00e1 del resultado, de la derrota. 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