{"id":4309,"date":"2021-11-28T19:27:45","date_gmt":"2021-11-28T19:27:45","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=4309"},"modified":"2021-11-28T19:59:29","modified_gmt":"2021-11-28T19:59:29","slug":"una-gallina-en-el-gallinero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/una-gallina-en-el-gallinero\/","title":{"rendered":"Una gallina en el gallinero"},"content":{"rendered":"<p>Cuando parec\u00eda que hab\u00eda conseguido huir de sus peores pesadillas, el Real Zaragoza ha regresado a la isla del Dr.Moreau para reconvertirse en una pieza experimental, en un equipo que causa horror con unas alineaciones que confirman no que JIM conf\u00eda en todos sus futbolistas, sino que desconf\u00eda de la mayor\u00eda. Juegue contra el Legan\u00e9s o contra un Amorebieta que s\u00f3lo tiene un par de balas en el cargador t\u00e1ctico, el conjunto aragon\u00e9s demostr\u00f3 en Lezama que empieza a acusar la inestabilidad que provoca tanto giro en el once inicial. Las rotaciones tienen sentido en un contexto concreto, cuando el calendario se congestiona de partidos, pero no con una semana de diferencia para prepararlos. El centro del campo es un aut\u00e9ntico caos donde lo mismo aparecen Zapater y Eguaras que Petrovic y Vada, o Igbekeme y Borja Sainz, con Bermejo como injustificable elemento intocable por muy buen encuentro que realizara en Las Palmas. No hay identidad ni l\u00edderes, taras que se hab\u00edan disimulado despu\u00e9s de tres triunfos consecutivos. Tampoco un entrenador con ideas firmes salvo la de condicionar sus planes al rival aunque sea el pen\u00faltimo y dispute 22 minutos con un futbolista menos.<\/p>\n<p>Se puede aceptar las dificultades que entra\u00f1a contrarrestar a un equipo tan particular como el Amorebieta, que practica un f\u00fatbol donde el bal\u00f3n no es una herramienta con la que disfrutar sino un motivo para salir de caza. Lo inaceptable es empeque\u00f1ecer las ambiciones y los recursos, vulgarizar la propuesta hasta transformarla en una apolog\u00eda del desorden. Aunque marc\u00f3 primero \u00c1lvaro Gim\u00e9nez aprovechando una vaselina de Vada que dio en el poste tras una salida canalla de Unai, el Real Zaragoza se infligi\u00f3 el castigo del empate con un mal despeje de Jair. El destino, o mejor dicho una coz de Orozko a Vada, le ofreci\u00f3 una inmejorable oportunidad de purgar sus pecados con uno m\u00e1s durante con mucho tiempo por delante.<\/p>\n<p>Pero a Juan Ignacio Mart\u00ednez se le detuvo el reloj de los cambios en lugar de reaccionar de inmediato en la b\u00fasqueda del triunfo, y el Amorebieta, igual de s\u00f3lido, no sufri\u00f3 el menor acoso a su porter\u00eda en defensa de un punto que le supon\u00eda un tesoro tras la expulsi\u00f3n de Orozko. El Real Zaragoza, por cobarde, fue una gallina en el gallinero que ha vuelto a ser, un monumento al desbarajuste, un bloque de granito an\u00f3nimo e impersonal. Sin capacidad grupal ni individual, superado en todos los duelos f\u00edsicos y las segundas jugadas por los vizca\u00ednos&#8230; No existe un adversario tan previsible como el Amorebieta, m\u00e1s a\u00fan si va por detr\u00e1s en el marcador, lo que no dur\u00f3 mucho porque en un centro a la olla Jair despej\u00f3 hacia la porter\u00eda. En superioridad num\u00e9rica, nunca se hab\u00eda visto un Real Zaragoza tan inferior que se pas\u00f3 toda la segunda parte sin pisar el \u00e1rea. Roz\u00f3 lo esperp\u00e9ntico en su mejor ocasi\u00f3n, un lanzamiento de falta en el que Igbekeme se coron\u00f3 como especialista para disparar sobre la barrera y ganarse una amarilla en el rechace.<\/p>\n<p>Si el empate hubiese llegado por otro camino, puede que hubiera sido aceptado como mal menor. Pero el Real Zaragoza perdi\u00f3 mucho con un resultado que va m\u00e1s all\u00e1 del marcador. La igualada en Lezama desprestigia y, lo que es peor, devuelve al vestuario a un inquietud que va resultar muy complicada de disimular en los pr\u00f3ximos compromisos que cierran la primera vuelta, una pared vertical en la que habr\u00eda que sumar al menos dos puntos para cumplir con la media de la salvaci\u00f3n. Eibar, Almer\u00eda y Tenerife, los tres primeros si los guipuzcoanos no fallan ma\u00f1ana ante el Girona en Ipur\u00faa, esperan con poca predisposici\u00f3n a regalar nada. El conjunto aragon\u00e9s ten\u00eda que llevarse todo el bot\u00edn en este desplazamiento para hacer colch\u00f3n con el abismo en caso de futuros accidentes. Mirar hacia arriba es ahora un ejercicio para no caer m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando parec\u00eda que hab\u00eda conseguido huir de sus peores pesadillas, el Real Zaragoza ha regresado a la isla del Dr.Moreau para reconvertirse en una pieza experimental, en un equipo que causa horror con unas alineaciones que confirman no que JIM conf\u00eda en todos sus futbolistas, sino que desconf\u00eda de la <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/una-gallina-en-el-gallinero\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4310,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-4309","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4309"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4309\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4317,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4309\/revisions\/4317"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4310"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}