{"id":4499,"date":"2021-12-11T20:35:27","date_gmt":"2021-12-11T20:35:27","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=4499"},"modified":"2021-12-11T21:19:42","modified_gmt":"2021-12-11T21:19:42","slug":"un-paraguas-contra-un-tsunami","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/un-paraguas-contra-un-tsunami\/","title":{"rendered":"Un paraguas contra un tsunami"},"content":{"rendered":"<p>El Real Zaragoza despleg\u00f3 su habitual paraguas, el mismo que en otras ocasiones le ha servido para protegerse de la lluvia de rivales poderosos a la espera del primer rayo de sol, pero el Almer\u00eda es un fen\u00f3meno devastador, un equipo en may\u00fasculas que se eleva sobre niveles colectivos e individuales. Aunque el conjunto de Juan Ignacio resisti\u00f3 la primera parte las embestidas constantes de los andaluces con las paradas de Cristian \u00c1lvarez, el marcaje de Franc\u00e9s sobre Sadiq, la estabilidad t\u00e1ctica de Petrovic y un esp\u00edritu coral de constantes sacrificios del que s\u00f3lo se ausent\u00f3 un Narv\u00e1ez decepcionante en su regreso a la titularidad, termin\u00f3 claudicando cuando el oleaje de su enemigo alcanz\u00f3 una altura ya imposible de contrarrestar con cualquier dique de contenci\u00f3n. Aunque el Almer\u00eda mereci\u00f3 marcar antes, consigui\u00f3 abrirse camino hacia la victoria no a lomos de las llegadas abrasivas de Arnau o a hombros del herc\u00faleo Sadiq, sino precisamente por un error de interpretaci\u00f3n de sus mejores actores hasta ese instante, Cristian y Franc\u00e9s.<\/p>\n<p>El partido, seguramente, se iba a rendir al Almer\u00eda y sus m\u00faltiples encantos con o sin bal\u00f3n, pero el Real Zaragoza le entreg\u00f3 la llave de su fortaleza en un pulso por velocidad que el central ten\u00eda ganado al nigeriano. El guardameta decidi\u00f3 salir del \u00e1rea y se meti\u00f3 de por medio en una discusi\u00f3n que no le correspond\u00eda, despistando al defensa, quien en su perplejidad despej\u00f3 contra la pierna de su compa\u00f1ero para dejar el bal\u00f3n muerto y el camino libre de Sadiq hacia la porter\u00eda ya vac\u00eda. El error tuvo unas consecuencias fatales en un encuentro que ya anunciaba de por s\u00ed la derrota. El plan original perdi\u00f3 su sentido y Rubi a\u00f1adi\u00f3 m\u00e1s veneno al c\u00f3ctel con la entrada de Ramazani en lo que ya fue un tsunami de velocistas con pie de seda en direcci\u00f3n a Cristian. El belga asisti\u00f3 de tac\u00f3n a a Pozo, quien defini\u00f3 con elegancia, y marc\u00f3 el tercer gol cuando se apagaban las luces del encuentro.<\/p>\n<p>No hubo el m\u00ednimo combate entre los dos equipos m\u00e1s dif\u00edciles del ganar el torneo junto al Oviedo. Ese t\u00edtulo honor\u00edfico ten\u00eda trampa, como qued\u00f3 demostrado: los andaluces lo compart\u00edan gracias a los triunfos y el Real Zaragoza lo hacia con empates y una decorosa actitud profesional. En los Juegos del Mediterr\u00e1neo el espejo no fue tal. O s\u00ed. El equipo andaluz busc\u00f3 el triunfo con una voracidad salvaje del primer al \u00faltimo minuto y el ej\u00e9rcito de JIM jug\u00f3 con balas de fogueo en ataque, un mal end\u00e9mico de complicada soluci\u00f3n. Fernando, el arquero local, tuvo tan poco trabajo pod\u00eda haber visto el partido desde el sill\u00f3n de su casa. La cuarta derrota del curso se fragu\u00f3 sobre el abismo de un bloque que va directo como un cohete al ascenso directo y otro que hace parapente de momento por un paisaje de emociones templadas en la clasificaci\u00f3n, sin poder distraerse lo m\u00e1s m\u00ednimo de los vientos tornadizos de una zona tan inestable como congestionada de tr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Juan Ignacio Mart\u00ednez entendi\u00f3 que Nano Mesa podr\u00eda darle algo de energ\u00eda a ese equipo encogido. La entrada del canario por Igbekeme en el descanso no tuvo influjo alguno en un f\u00fatbol paquid\u00e9rmico comparado a la ambici\u00f3n huracanada del Almer\u00eda, que provoc\u00f3 el caos del primer tanto tras una p\u00e9rdida de Bermejo en tres cuartos. El entrenador decidi\u00f3 para pasmo general que en pleno vendaval entraran Zapater y Eguaras, futbolistas inapropiados para un ritmo tan vivo, cambios que dejaron sin participar a un Borja Sainz que parec\u00eda un poco m\u00e1s adecuado si el objetivo era buscar el empate. Las consecuencias no se hicieron esperar en cuanto Ramazani encendi\u00f3 el turbo. Al Real Zaragoza le cay\u00f3 encima una tormenta de fuego y el paraguas de JIM se derriti\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>3 &#8211; UD Almer\u00eda:<\/strong>\u00a0Fernando; Pozo (Juan Villar, m.90), Chumi, Srdjan Babic, \u00c1lex Centelles; Sam\u00fa Costa, C\u00e9sar de la Hoz; Portillo (Juanjo Nieto, m.60), Arnau Puigmal (Ramazani, m.61), Lazo (Robertone, m.61); Sadiq (Dyego Sousa, m.80).<\/p>\n<p><strong>0 &#8211; Real Zaragoza:<\/strong>\u00a0Cristian \u00c1lvarez; Fran G\u00e1mez, Alejandro Franc\u00e9s, Jair Jr., Chavarria; Francho (Iv\u00e1n Az\u00f3n, m. 80), Petrovic (I\u00f1igo Eguaras, m.80), James Igbekeme (Nano Mesa, m.46); Juanjo Narv\u00e1ez, \u00c1lvaro Gim\u00e9nez, Bermejo (Zapater, m.67).<\/p>\n<p><strong>\u00c1rbitro:<\/strong>\u00a0Hern\u00e1ndez Maeso (C. Extreme\u00f1o). Amonest\u00f3 al local Sam\u00fa Costa (m.36).<\/p>\n<p><strong>Goles:<\/strong>\u00a01-0 (60&#8242;) Umar Sadiq; 2-0 (85&#8242;) Pozo; 3-0 (90&#8242;) Ramazani.<\/p>\n<p><strong>Incidencias:<\/strong>\u00a0Partido de la vig\u00e9sima jornada de LaLiga SmartBank, disputado en el Estadio de los Juegos Mediterr\u00e1neos ante 9.258 espectadores. Se guard\u00f3 un minuto de silencio en memoria de Josefa Camacho Ramos, esposa de Guillermo Blanes, fundador de la UD Almer\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Real Zaragoza despleg\u00f3 su habitual paraguas, el mismo que en otras ocasiones le ha servido para protegerse de la lluvia de rivales poderosos a la espera del primer rayo de sol, pero el Almer\u00eda es un fen\u00f3meno devastador, un equipo en may\u00fasculas que se eleva sobre niveles colectivos e <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/un-paraguas-contra-un-tsunami\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4500,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-4499","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4499","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4499"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4499\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4505,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4499\/revisions\/4505"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4500"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4499"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4499"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4499"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}