{"id":467,"date":"2021-03-05T10:32:59","date_gmt":"2021-03-05T10:32:59","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=467"},"modified":"2021-03-05T16:28:04","modified_gmt":"2021-03-05T16:28:04","slug":"el-arcangel-gardel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-arcangel-gardel\/","title":{"rendered":"El arc\u00e1ngel Gardel"},"content":{"rendered":"<h3>Apocalipsis 4:5<\/h3>\n<h2>Del trono sal\u00edan rel\u00e1mpagos, voces y truenos; y delante del trono hab\u00eda siete l\u00e1mparas de fuego ardiendo, que son los siete Esp\u00edritus de Dios.<\/h2>\n<p>Dicen que hoy es el cumplea\u00f1os de <strong>Juan Eduardo Esn\u00e1ider<\/strong>, el 48. No estoy tan seguro. Quiz\u00e1s coincida con la fecha que le descubrimos entre nosotros, a su efigie humana, pero en absoluto la edad que corresponde a su verdadera identidad, la del perpetuo arc\u00e1ngel Gardel. Los misterios de Dios y del Diablo circulaban y combat\u00edan por las venas de este delantero que en el Real Zaragoza hall\u00f3 su particular para\u00edso, un hermoso infierno donde jugar en eterna combusti\u00f3n con otras leyendas que encend\u00edan su coraz\u00f3n y su esp\u00edritu indomable. Su belleza, su forma de interpretar el f\u00fatbol, era salvaje, \u00edntima. Sus incendios consum\u00edan por igual a defensas rivales que a compa\u00f1eros que no alcanzaban a comprender alguno de su gestos. Intolerante hasta consigo mismo y ganador en esencia, no hubo nadie capaz de domesticar semejante creaci\u00f3n de la naturaleza del deporte. Sus goles llevaban su firma, un envoltorio de fantas\u00eda, de ira, de imaginaci\u00f3n, y La Romareda vend\u00eda su alma sin precio alguno, regalada si era necesario, por verle cada partido con otras divinidades a izquierda y derecha de su trono, <strong>Higuera<\/strong> y <strong>Pardeza.<\/strong> El gol de Par\u00eds que Nayim dej\u00f3 en un segundo lugar en el museo de las grandes finales, culmin\u00f3 su estancia entre los mortales. En el festejo no dej\u00f3 que nadie se le aproximara. Sus ojos abrasaban de una felicidad indescriptible, inhumana, y en la carrera que emprendi\u00f3 hacia alg\u00fan lugar del universo, apenas dej\u00f3 que se a\u00f1adiera alguien. En su mirada navegaban el g\u00e9nesis y el apocalipsis, y se escuchaban trompetas mientras extend\u00eda la mano como frontera a cualquier acercamiento para adorarle. Quer\u00eda estar solo, disfrutar solo, bailar solo. El artista, el arc\u00e1ngel Gardel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apocalipsis 4:5 Del trono sal\u00edan rel\u00e1mpagos, voces y truenos; y delante del trono hab\u00eda siete l\u00e1mparas de fuego ardiendo, que son los siete Esp\u00edritus de Dios. Dicen que hoy es el cumplea\u00f1os de Juan Eduardo Esn\u00e1ider, el 48. No estoy tan seguro. Quiz\u00e1s coincida con la fecha que le descubrimos <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-arcangel-gardel\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":468,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-467","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=467"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":470,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467\/revisions\/470"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/468"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=467"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=467"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=467"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}