{"id":5498,"date":"2022-02-05T20:59:07","date_gmt":"2022-02-05T20:59:07","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=5498"},"modified":"2022-02-05T20:59:07","modified_gmt":"2022-02-05T20:59:07","slug":"un-matrimonio-sin-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/un-matrimonio-sin-futuro\/","title":{"rendered":"Un matrimonio sin futuro"},"content":{"rendered":"<p>Miguel Torrecilla se encarg\u00f3 de aclarar que su relaci\u00f3n con Juan Ignacio Mart\u00ednez carece de lazo de sangre o acuerdo eclesi\u00e1stico alguno pese a que les une una estrecha amistad, pero lo cierto que sus intervenciones y sus acciones son de una sincronizaci\u00f3n perfecta y da\u00f1ina para el actual Real Zaragoza. El t\u00e9cnico hace referencia al director deportivo como ejemplo de profesionalidad ya sea al final de un mercado de verano deficiente o de una ventana invernal glacial. Pareja no son, pero su simpat\u00eda siamesa es cada d\u00eda m\u00e1s pronunciada, tanto como la ca\u00edda del equipo y la falta de respuesta de los jugadores en el discurso de ambos. Se mantienen en el club por diferentes razones: el ejecutivo por estar a la altura de la mediocridad de sus superiores, y el segundo por el aval que se gan\u00f3 la temporada pasada con la salvaci\u00f3n y por su exquisita educaci\u00f3n. Ambos, por supuesto, se sujetan al fino hilo econ\u00f3mico de una instituci\u00f3n impedida para acometer finiquitos o una nueva contrataci\u00f3n para el banquillo. Son un matrimonio sin futuro si se quiere conseguir de nuevo la permanencia, y urge mucho m\u00e1s que se produzca el relevo de JIM que el del mejor comercial de pomadas, cuya relaci\u00f3n laboral con la SAD no deber\u00eda pasar del 30 de junio bajo ning\u00fan concepto.<\/p>\n<p>La cabeza de Juan Ignacio Mart\u00ednez estaba coronada por la incuestionable obra maestra de artesan\u00eda psicol\u00f3gica que construy\u00f3 la anterior campa\u00f1a para recuperar a una plantilla condenada al descenso, vac\u00eda de fe y de f\u00fatbol. El t\u00e9cnico alicantino aport\u00f3 un esp\u00edritu hippie, proponiendo paz y amor en una guerra que parec\u00eda perdida. Con ese talante conciliador, la ayuda de los canteranos, una armadura defensiva de cierta consistencia y tantos que ca\u00edan directamente del cielo, el entrenador fue la medicina ideal. En los altares de la afici\u00f3n, intocable y l\u00edder de un nuevo proyecto, JIM ha sido incapaz de manejar un vestuario con id\u00e9ntica carest\u00eda de talento que el que recibi\u00f3. Los empates le sirvieron de cortada un tiempo. Los empates y su absoluta desorientaci\u00f3n en una atm\u00f3sfera muy complicada de gestionar para cualquiera por segunda ocasi\u00f3n consecutiva, solicitan su salida lo antes posible.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n y la desesperanza popular apuntan con exactitud hacia la propiedad, sin duda la gran culpable de que el Real Zaragoza no sea capaz de ganar a alguien, de marcar, de dejar para el recuerdo una jugada. Manifestaciones, pa\u00f1oladas, gritos contra el palco, mariachis&#8230; Ha quedado claro y se ha hecho p\u00fablico que la hinchada desea que estos accionistas abandonen la instituci\u00f3n. Pero, por mucho que duela, se ir\u00e1n cuando lo decidan, es decir en el momento que alg\u00fan inversor asuma la compra de los t\u00edtulos de su empresa. Mientras esto se produce con una maniobras de distracci\u00f3n indecorosas por parte de aut\u00e9nticos incultos emocionales que jam\u00e1s llegaron para salvar al club sino para su beneficio personal, se antepone salvaguardar al equipo de los peligros que le acechan. Y en el epicentro del se\u00edsmo apremiante en lo deportivo est\u00e1 la figura del t\u00e9cnico, que no encuentra soluciones aunque haya pocas, que se ha instalado en aplicar recursos previsibles y manidos hasta conseguir empeorar lo que parec\u00eda imposible de desmejorar. No existe una conspiraci\u00f3n entre sus futbolistas, pero en el campo se distingue un aura de cierto ate\u00edsmo en la doctrina de JIM. Ha perdido el encanto de la convicci\u00f3n aunque mantenga el respeto personal.<\/p>\n<p>Juan Ignacio Mart\u00ednez ha sobrevivido a algunos temporales que a otros colegas en otros lugares ya se los habr\u00eda llevado de por medio. Solicitar su destituci\u00f3n encoge un poco el coraz\u00f3n porque resulta entra\u00f1able, pero en el deporte profesional este empleo tiene fecha de caducidad por el desgaste que supone. No digamos ya en este Real Zaragoza del que antes deber\u00edan salir personajes tan nocivos como Luis Carlos Cuartero, director general por la gracia del amiguismo y la servidumbre. El equipo aragon\u00e9s, que da lo justo de s\u00ed, pide otro mensaje, y JIM ya no se lo puede dar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel Torrecilla se encarg\u00f3 de aclarar que su relaci\u00f3n con Juan Ignacio Mart\u00ednez carece de lazo de sangre o acuerdo eclesi\u00e1stico alguno pese a que les une una estrecha amistad, pero lo cierto que sus intervenciones y sus acciones son de una sincronizaci\u00f3n perfecta y da\u00f1ina para el actual Real <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/un-matrimonio-sin-futuro\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5499,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-5498","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5498"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5498\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5500,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5498\/revisions\/5500"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5499"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}