{"id":625,"date":"2021-03-19T00:10:34","date_gmt":"2021-03-19T00:10:34","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=625"},"modified":"2021-03-19T00:10:34","modified_gmt":"2021-03-19T00:10:34","slug":"lasure-y-lo-importante-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/lasure-y-lo-importante-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Lasure y lo importante de la vida"},"content":{"rendered":"<p>Un d\u00eda cualquiera empezamos a ser de <strong>Daniel Lasure<\/strong> y al otro dijimos que ya no era jugador para el Real Zaragoza. Lo alabamos por canterano de toda la vida, por coger carrerilla en la titularidad y no abandonarla en el equipo de Natxo Gonz\u00e1lez que se embal\u00f3 hacia el <em>playoff<\/em> de ascenso y despu\u00e9s dudamos de su aut\u00e9ntico nivel. Una tarde fue el lucero del alba y una noche sufri\u00f3 el eclipse de las cesiones. La<strong> enfermedad<\/strong> nos lo ha devuelto liberado de superlativos para lo bueno, lo malo y lo regular, despojado durante un tiempo del aura del deportista profesional, recogido en <strong>la humanidad que le distingue por encima de todo<\/strong>. Esa imagen cierta de buen chico, buen amigo y buen hijo es lo que, de repente, se eleva frente a la sacudida de la vida, frente al examen que le exige su cuerpo esta vez para recuperar la salud. <strong>La avalancha de cari\u00f1o<\/strong> que est\u00e1 recibiendo desde que se le inform\u00f3 del diagn\u00f3stico viene avalada por la verdad, por su<strong> autenticidad.<\/strong> En este punto se han encontrado para estrechar sus emociones y entregarle su coraz\u00f3n quienes le encumbraron y aquellos que le situaron en la llanura. Su<strong> regreso a la normalidad<\/strong> empieza con esa victoria, lo que le asegura una ventaja monumental para el partido de vuelta. La juventud, la gran estrella que va a guiarle si tiene alg\u00fan momento de duda, juega tambi\u00e9n en su equipo, donde adem\u00e1s va contar con la cobertura de su<strong> familia<\/strong> y de la medicina que sabe c\u00f3mo atajar y despejar una dolencia m\u00e1s aparatosa por su nombre que por su perjuicio. Lasure<strong> releer\u00e1 sin poes\u00eda el porqu\u00e9 de las cosas<\/strong> y se har\u00e1 preguntas. Y un d\u00eda cualquiera, cuando se ate de nuevo las botas, sus<strong> simpatizantes y sus detractores<\/strong> cabalgar\u00e1n <strong>otra vez por separado<\/strong>, como tiene que ser en este <strong>viaje de aparente incongruencia<\/strong> y una cosa segura: <strong>lo importante es todo lo contrario de lo que pensamos<\/strong>. Aunque si pensamos en Daniel, descubrimos que lo importante son las personas que, al igual que \u00e9l, se distinguen por su bondad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda cualquiera empezamos a ser de Daniel Lasure y al otro dijimos que ya no era jugador para el Real Zaragoza. Lo alabamos por canterano de toda la vida, por coger carrerilla en la titularidad y no abandonarla en el equipo de Natxo Gonz\u00e1lez que se embal\u00f3 hacia el <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/lasure-y-lo-importante-de-la-vida\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":626,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-625","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/625","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=625"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/625\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":627,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/625\/revisions\/627"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/626"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=625"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=625"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=625"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}