{"id":6448,"date":"2022-04-10T19:24:38","date_gmt":"2022-04-10T19:24:38","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=6448"},"modified":"2022-04-10T19:24:38","modified_gmt":"2022-04-10T19:24:38","slug":"el-yunque-y-el-martillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/el-yunque-y-el-martillo\/","title":{"rendered":"El yunque y el martillo"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>Alberto Zapater y Borja Sainz representan las dos caras de un triunfo de equipo<\/strong><\/h2>\n<p>La mayor\u00eda de los futbolistas merecieron el notable. Dejar al Girona en un equipo vulgar no es tarea sencilla, y el Real Zaragoza lo consigui\u00f3 ante todo como un equipo trabajado para la ocasi\u00f3n y que en este tramo de la temporada, pese a ausencias de peso en la medular, vuelve a resurgir frente a rivales de m\u00e1xima exigencia. Contra los catalanes hubo dos piezas del puzzle para analizar por separado. Una, Alberto Zapater, yunque de nuevo por delante de la defensa, y la otra, Borja Sainz, el martillo m\u00e1gico que ha jugado bastante menos de lo que por su calidad merece. La veteran\u00eda que consume cada metro como si fuera el \u00faltimo y la juventud aventura, sin domesticar por ese f\u00fatbol de mecanismos repetitivos y rutinarios<\/p>\n<p>El capit\u00e1n todav\u00eda da juego pese a que no hay d\u00eda que alguien llame a su puerta con la carta de jubilaci\u00f3n en mano. El de Ejea abre, escucha las cr\u00edticas con el ce\u00f1o fruncido e intenta disfrutar del momento como si fuera el \u00faltimo. Juan Ignacio Mart\u00ednez cambi\u00f3 medio equipo y le mantuvo al frente de la embarcaci\u00f3n mientras a su alrededor perd\u00edan aire Bermejo, Eugeni, Vada y todo el frente ofensivo. Anclado como una roca ancestral en su puesto de mando, Zapater le dio al Real Zaragoza personalidad y tablas, con una sabia lectura de c\u00f3mo administrar sus fuerzas, de c\u00f3mo contagiar a sus compa\u00f1eros y explicarles que 36 a\u00f1os pesan, s\u00ed, pero en ocasiones como oro en la balanza.<\/p>\n<p>Borja Sainz juega para el espect\u00e1culo y para su espect\u00e1culo. Es decir para disfrute o desesperaci\u00f3n de la gente. No se sabe muy bien las razones por las que no ha vestido en m\u00e1s ocasiones la casaca de titular que tan bien le queda. Otro misterio de JIM. La cuesti\u00f3n es que en este equipo es el \u00fanico representante de esa estirpe de burladores que la modernidad van exterminando y castigando. Cuando la pelota se posa en sus botas, se le aceleran todos los mecanismos rebeldes, y mira siempre hacia arriba, escudri\u00f1ando pasillos secretos por la tumba del fara\u00f3n. Ante el Girona hall\u00f3 su segundo tesoro despu\u00e9s de aquel frente al Sporting. Despeg\u00f3 desde el centro del campo con dos guardaespaldas poni\u00e9ndole los grilletes, pero el joven Houdini escap\u00f3 de la caja fuerte y en su huida se sac\u00f3 una paloma de la manga del bot\u00edn para que Juan Carlos la viera volar por encima de su cabeza antes de posarse en la red. Los hechizos del yunque y el martillo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Zapater y Borja Sainz representan las dos caras de un triunfo de equipo La mayor\u00eda de los futbolistas merecieron el notable. 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