{"id":761,"date":"2021-03-27T23:23:16","date_gmt":"2021-03-27T23:23:16","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=761"},"modified":"2021-03-29T15:09:39","modified_gmt":"2021-03-29T15:09:39","slug":"zapater-el-arbol-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/zapater-el-arbol-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Zapater, el \u00e1rbol de la vida"},"content":{"rendered":"<p>El gol del empate es de <strong>Juanjo Narv\u00e1ez,<\/strong> sin la menor duda, pero la <strong>paternidad<\/strong> hay que otorg\u00e1rsela a ese animal del convencimiento que se llama <strong>Alberto Zapater.<\/strong> El Real Zaragoza y <strong>Juan Ignacio Mart\u00ednez<\/strong>, que plantearon el encuentro en la<strong> torre de Babel,<\/strong> se iban hacia la derrota, de regreso sobre sus trasl\u00facidas huellas de<strong> equipo menor<\/strong> camino de su particular jard\u00edn de Getseman\u00ed. <strong>El sufrimiento, las dudas, la mediocridad y la falta de ambici\u00f3n<\/strong> cayeron a los pies de Zapater en un lugar inh\u00f3spito para \u00e9l, en una posici\u00f3n de extremo encarcelado entre el marcaje y el fondo del campo. Gir\u00f3 la rotonda para deshacerse del defensa con su escudo de acero, levant\u00f3 la cabeza y vio c\u00f3mo le brillaban los colmillos a Narva\u00e9z, quien <strong>fue a por el centro como el caim\u00e1n busca el pato en la ci\u00e9naga tras varios d\u00edas de vigilia.<\/strong> El punto tiene melod\u00eda de \u00e9xito por c\u00f3mo se estaba desarrollando el encuentro, no porque los riojanos hicieran saltar las alarmas que vigilan la propiedad de<strong> Cristian,<\/strong> pero se queda colgado en el aire, entre la victoria ante el Mirand\u00e9s y la visita del Cartagena. Solo el resultado del pr\u00f3ximo jueves dar\u00e1 la verdadera dimensi\u00f3n de esta <strong>igualada<\/strong> que, aun as\u00ed, se <strong>cocin\u00f3 a lo pobre<\/strong>.<\/p>\n<p>Juan Ignacio Mart\u00ednez tom\u00f3 una <strong>decisi\u00f3n impopular<\/strong> para la afici\u00f3n, para el equipo y para los ind\u00edgenas de la Amazonia. Hubo consenso planetario sobre que no ten\u00eda mucho sentido dejar a Alejandro <strong>Franc\u00e9s en el banquillo<\/strong>. La atm\u00f3sfera se volvi\u00f3 extra\u00f1a porque prescindir de un futbolista fundamental en el complejo defensivo del equipo ni es lo com\u00fan ni siquiera lo normal, y menos de los que presumen de que<strong> no debe tocarse lo que funciona.<\/strong> JIM se carg\u00f3 el jarr\u00f3n de porcelana y puso a Peybernes. La fusi\u00f3n entre el franc\u00e9s y Jair, que cumplieron con decoro frente al Mirand\u00e9s, supuso que un buen tramo del partido se jugara en el <strong>pleistoceno<\/strong>, cuando <strong>Guiti\u00e1n<\/strong> y <strong>Atienza<\/strong> utilizaban la pelota para dibujar franjas horizontales y surcos completamente improductivos. El centro del campo sufri\u00f3 las consecuencias, casi siempre bajo tierra, asustadizo ante cualquier presi\u00f3n o mordedura de los riojanos.<strong> Paulino<\/strong>, un malabarista<strong> vistoso y churrigueresco<\/strong>, se divirti\u00f3 con fintas y regates en el diminuto circo de los encuentros que se disputan sin red, gobernado por v\u00e9rtigos y miedos de todos los colores. En plena tregua, <strong>estruj\u00f3 el coraz\u00f3n zaragocista con un pu\u00f1al al poste de la porter\u00eda de Cristian<\/strong><\/p>\n<p>Se lesion\u00f3<strong> Nieto<\/strong> el abductor en el calentamiento y se fue<strong> Vigaray<\/strong>, no del todo bien f\u00edsicamente. Nada hacia presagiar en esa flacidez de acontecimientos que el Logro\u00f1\u00e9s aumentara su ventaja ni que el Real Zaragoza no ya pudiese protagonizar su primera remontada del curso, sino tampoco conseguir el empate. La<strong> sombra de Franc\u00e9s<\/strong> se hac\u00eda cada vez m\u00e1s larga por la influencia que ejerce en el f\u00fatbol del conjunto aragon\u00e9s cuando cae la niebla. Tuvo que ser <strong>otro de la casa.<\/strong> No era su mejor noche ni partido, pero Zapater trabaja en esta etapa de su carrera como un funcionario sentimental, disfrutando de los minutos en el campo. Diez antes ser relevado, protagoniz\u00f3 el papel del se\u00f1or Lobo y resolvi\u00f3 un complicado problema. Se hizo \u00e1rbol en una esquina para que una de sus ra\u00edces se extendiera hacia el \u00e1rea. All\u00ed estaba Narv\u00e1ez, el mejor delantero centro del equipo.<\/p>\n<p>Una caramelo sin az\u00facar para <strong>Sanabria<\/strong>; un minutitos para <strong>Az\u00f3n<\/strong>; las migas para<strong> Adri\u00e1n y Larrazabal<\/strong>&#8230; JIM mir\u00f3 al banquillo para meter a Peybernes, pero ya estaba en el campo. El t\u00e9cnico no evoluciona en su gesti\u00f3n de los cambios, tan elementales como complejos, utilizando ese<strong> tiempo para perderlo.<\/strong> En Logro\u00f1o<strong> arriesg\u00f3 a lo grande<\/strong> tambi\u00e9n en la<strong> alineaci\u00f3n<\/strong>. Por el jard\u00edn de Getseman\u00ed va todav\u00eda el Real Zaragoza.<\/p>\n<p><iframe id='audio_67529655' frameborder='0' allowfullscreen='' scrolling='no' height='200' style='width:100%;' src='https:\/\/www.ivoox.com\/player_ej_67529655_6_1.html'><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gol del empate es de Juanjo Narv\u00e1ez, sin la menor duda, pero la paternidad hay que otorg\u00e1rsela a ese animal del convencimiento que se llama Alberto Zapater. 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