{"id":7671,"date":"2022-07-16T18:41:55","date_gmt":"2022-07-16T18:41:55","guid":{"rendered":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/?p=7671"},"modified":"2022-07-16T18:41:55","modified_gmt":"2022-07-16T18:41:55","slug":"falta-un-goleador-por-si-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/falta-un-goleador-por-si-mismo\/","title":{"rendered":"Falta un goleador por s\u00ed mismo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Giuliano, Az\u00f3n<\/strong> y <strong>Mollejo<\/strong>. J\u00f3venes guerrilleros para una delantera visiblemente coja, por el momento, de un goleador por s\u00ed mismo. El Real Zaragoza ha tomado una direcci\u00f3n hasta cierto punto atractiva, pero tambi\u00e9n muy arriesgada si antes del primer encuentro de Liga no suma a su artiller\u00eda un futbolista capaz de incendiar el \u00e1rea y su periferia sin la necesidad permanente de ayuda. De los tres, si somos sinceros, solo el zaragozano asoma como un rematador de garant\u00edas. El hijo del Cholo viene de quemar redes en la quinta categor\u00eda del f\u00fatbol espa\u00f1ol, por lo que es una moneda en la tormenta, y Mollejo, un agitador revoltoso e incordiante, nunca ha destacado por ser un finalizador habitual. La suma de lo tres, en este verano abrasador y despu\u00e9s de diez a\u00f1os de expulsi\u00f3n del para\u00edso, parece refrescante, pero sin duda insuficiente. Ninguno es un un jugador amenazante en solitario pese a que comparten gen\u00e9tica beligerante. Verles en el campo de batalla ser\u00e1 un espect\u00e1culo gladiador sin espada. Despu\u00e9s de dos temporadas en las que el pichichi del equipo no ha superado las diez dianas, el asunto es para tom\u00e1rselo muy en serio y evitar los experimentos.<\/p>\n<p><strong>Juan Carlos Carcedo<\/strong> suele apostar por un \u00fanico punta, por lo que o entrega el cetro ofensivo a Az\u00f3n, algo improbable, o Sanlleh\u00ed le consigue al t\u00e9cnico esa pieza taladradora capaz de sacar petr\u00f3leo de la nada con sus propios recursos. El objetivo es ese porque as\u00ed lo dicta la experiencia en una categor\u00eda donde las ocasiones llegan con cuentagotas. La historia reciente del Real Zaragoza expone ejemplos suficientes cuando el conjunto aragon\u00e9s se ha clasificado para la promoci\u00f3n de ascenso o ha estado muy cerca de lograrlo. <strong>Borja Bast\u00f3n<\/strong>, quiz\u00e1s el m\u00e1s apegado al \u00e1rea, <strong>\u00c1ngel, Borja Iglesias<\/strong> y <strong>Luis Su\u00e1rez<\/strong> eran estupendos traductores de las asistencias de sus compa\u00f1eros, pero sobre todo destacaban por su volumen de prestaciones autodidactas para convertir en goles situaciones que requieren el flechazo con la individualidad.<\/p>\n<p>Los dos primeros, adem\u00e1s, entraron a La Romareda con cierta fama. El ahora futbolista del Real Oviedo ven\u00eda, con diez tantos, de ser la punta de lanza del Deportivo que ascendi\u00f3 a Primera con Fernando V\u00e1zquez en la 2013-2014, mientras que el tinerfe\u00f1o, en plena madurez, hab\u00eda hecho sus pintos en Primera, y en Elche, en Segunda, hab\u00eda destacado dos temporadas consecutivas con 15 y 13 goles. Borja Iglesias result\u00f3 un acierto pleno de la direcci\u00f3n deportiva. Sus 34 aciertos con el filial del Celta, en Segunda B, causaron revuelo, pero detr\u00e1s de ese llamativo guarismo hab\u00eda mucho m\u00e1s. El Panda despleg\u00f3 desde el anonimato para el gran p\u00fablico un maravilloso repertorio que se sustentaba en un truco doble: su enorme interpretaci\u00f3n del juego de espaldas y su pulcra y rotunda definici\u00f3n en cuanto descubr\u00eda el espacio. Luis Su\u00e1rez era una bestia parda que supo detectar el Watford y que desat\u00f3 toda su ira depredadora en el Real Zaragoza. Un f\u00edsico poderoso que explotaba con exuberantes galopadas hicieron del colombiano un ariete demoledor sin necesidad de excesivas colaboraciones.<\/p>\n<p>No tiene a\u00fan Carcedo ese futbolista que se busca en el mercado. Han aparecido en la lista<strong> Simon Banza<\/strong> y <strong>Mohamed Bouldini<\/strong>, que encajar\u00edan en ese perfil, y un Borja Garc\u00e9s que se queda a medio camino. <strong>Sergio Camello<\/strong> (en la fotograf\u00eda) es el sue\u00f1o de Sanlleh\u00ed. El tambi\u00e9n atl\u00e9tico es un lujo de delantero, con una versatilidad y elegancia fuera de lo com\u00fan para su juventud. Por eso tiene ofertas de Primera para una nueva cesi\u00f3n por la que suspira muy de lejos este Real Zaragoza que conf\u00eda en las condiciones de Az\u00f3n, pero al que le urge un depredador que sepa cazar m\u00e1s all\u00e1 de la manada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Giuliano, Az\u00f3n y Mollejo. J\u00f3venes guerrilleros para una delantera visiblemente coja, por el momento, de un goleador por s\u00ed mismo. El Real Zaragoza ha tomado una direcci\u00f3n hasta cierto punto atractiva, pero tambi\u00e9n muy arriesgada si antes del primer encuentro de Liga no suma a su artiller\u00eda un futbolista capaz <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/falta-un-goleador-por-si-mismo\/\">Sigue leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7672,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[],"class_list":["post-7671","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicidad","category-real-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7671"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7671\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7673,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7671\/revisions\/7673"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7672"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/principesdeparis.es\/principes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}